jueves, 26 de julio de 2007

PASEOS Y CLOACAS SPQR

Manresa, lunedì 27 de agosto de 2007, 16.01."Los amantes no pueden encontrar nada que decirse uno a otro que no se haya dicho y callado mil veces. Los besos se inventaron para traducir en heridas estas nadas", según Durrell.
9.47 del 19 de julio. Bajo un calor sofocante y una noche de insomnio cruzando el mediterráneo, Civitavecchia se aparecía como una primera visión soñada. Hasta cierto punto se esperaba desembarcar ante el emperador filósofo, un repique de campanas y bellos pétalos de flores rojizas caídas con la brisa más dulce. Había dos palabras dentro de sus rebosantes maletas que hacían aumentar el peso un poco más: ansia y temor. Tenía que librarse del lastre inseguro de no conocer a sus mecenas para disfrutar de esta oportunidad única.
15.58. Piazza dei Quiriti. El cansancio que destilaban sus primeras horas romanas no le permitieron impresionarse en demasía. A pesar de eso y aprovechando la disyuntiva apareció por el Vaticano, el estado más pequeño soberano del mundo y uno de los más poderosos. Allí recogía a su amada desterrada y entre turistas y fanáticos mil, se plantó ante San Pedro. Pensó en preguntarle un par de cosas ("quo vadis?"), echarle algo en cara por toda la sangre vertida, pero no tardó en verlo más bien estúpido y ajeno al primer Papa. Imposible encontrar su espiritualidad en un lugar así, un circo de tres pistas con un decorado de primera, francamente espectacular. Esta impactante escena le ayudó a alejarse de la ciudad; había decidido volver a aquellos paisajes toscanos que tanto amaba. Un viaje entendido como reposo tranquilo -antídoto a cualquier descontento y a posteriores devenires- que le llevó por nuevas tierras áridas y grandes extensiones con sus pueblos en las colinas. Hasta Pinzio, ciudad ideal, un pensamiento para Paolo Borsellino (se cumplían 15 años del asesinato del juez) y buscando, saboreando poco a poco todos los rincones de Siena para abajo, caminando sorbo a sorbo aquél vino sfuso de Gallina...
17.14 del 20 de julio. 38 grados marcaba el coche, que comienza a advertirnos:
con cara de "está pasando algo nada bueno"
- Vedi questa luce rossa? sabiendo lo que se palpa en el ambiente
- Non c'è problema. È tecnologia tedesca, vero?
- Si per questo. Questa macchina è fatta per il freddo, non per questo clima...
Abrasador. Le parecía razonable. El temor estaba ahí, pero no tenía nada más que hacer, así que lo vería, en caso de desastre, como un recuerdo más dispuesto a analizar, una prueba más. En ese sentido no podía controlar todo lo que era ajeno a él, así que ya lamentaba el equipo que había formado, aunque en cierto modo fue su culpa y respondía a sus malas artes. Habría de lidiar con eso en fechas venideras y durante todo su periplo mochilero, atento a no infectarse con el virus que amenazaba con echarlo todo a perder, incluso a él mismo.

CETERA DESUNT

lunes, 23 de julio de 2007

OJOS DE CARTON Y DE CERVEZA

miS suegnos son envIdias y cElos reservados
en un Mundo oscuro y de un tiemPo agotado;
si paseo no me encuentRo y arranco a volar
cual gaviota dEsplazada que no encuentra su lugar.

alguien dijo: "es la cHica, nO el afan
viviste en la penumbra pero ahora tus ojos brillaran".
Yo me sonrio, sera la cerveza, quien fue el cabron
que puso las normas y las vendo con carton.

es sedenTariO el arraigo a la naDA
aun es mas dificil llenar la maleta después de esta siesta
-olVIdAla, no la arrastres, que no deja de ser molesta.
no hay
200 PASOS POR

quien descubra mi gran mascarada...

viernes, 6 de julio de 2007

HUECOS PERMEABLES

QUE ABREN NUEVOS INTERROGANTES QUE ME LIARON
Otra vez una fecha para abarcar todo un legajo de sentimientos que han formado mi vida actual. Todo en un dia, sin piedad ni filtros. En circunstancias asi, al final de ese dia, solo me quedaba derrumbarme y morir tranquilo, una noche de verano mas en mi balcon:
como si no fuera a verme mas y la maxima sinceridad emotiva lacrimal que deriva de ello
-Grazie per tutto.
Exhausto, no hay espacio para medir las consecuencias de los actos y ritos que merodeaste, sientes el tipico nudo en la garganta y emerge toda la mucosidad. Y lloras... piensas que no recuerdas la ultima vez que la memoria individual te traiciono, o apenas logras alcanzar una fecha vacua, una de esas, como esta, que lo cambia todo. Es un riesgo, pero no hay nada mas alla, solo el vacio tempestuoso della Piazza Repubblica; quise llorar mas, pero la vergogna del lugar publico (resulta que el Palacio de Giustizia, ni mas ni menos), pesa lo suyo, tanto que sumado al nudo me encuentro este impedimento de soltarme al cien por cien. Sentado escondido entre dos coches paso un intervalo de tiempo muerto que no podria precisar. Estaba fuera de mi, a merced de cualquier arbitriaridad callejera o mamonada. Podrian haberme violado, pinchado, atracado, meado encima y mas cosas acabadas en "-ado", que no me hubiera percatado.
Pocas veces me ocurrio algo asi, pero tenia bien presente a qué tipo de situacion me estaba enfrentando, asi que saqué mi camara para inmortalizar el momento, mi cara hinchada y totalmente distorsionada (pudieron verla estos dias colgada aqui mismo). Ni en esas me tomo en serio, tengo demasiada conciencia de mi mismo...
como el que le habla a alguien apenado que acaba de perder a un ser querido
-Quieres llevarte la bici?
balbuceando, desarmado y sin escudo, con un leve destello que cruza mi mente que me dice que solo vivo a nueve minutos de aqui
-No, me iré... Dando. Un paseo.
Nunca a una palabra le costo tanto salir. Con mis lupatrix como unico vestido, empezo mi nueva soledad.
Qué hacer con esto sin entrometer mis planes iniciales?
Lastre o bendicion?
Qué porqué no puedo distinguir entre esos dos términos y donde me deja eso...

miércoles, 20 de junio de 2007

AMPLIACION DEL CAMPO DE BATALLA

ALARGANDO LA AGONIA
Ese dia se levanto a las 7, era lunes. Empezaba una nueva semana e iba a poner todo de su parte para que salieran bien las cosas. Pero eso, a veces, no es suficiente.
Normalmente no esta seguro de qué mecanismos deciden hacerle ir a la ducha o a la cocina a prepararse un café recién despertado, pero ese dia fue directo al bagno. Queria acortar los tiempos de reaccion y boicotear todo lo que pudiese escapar a su control, ya que la guerra consigo mismo la tenia ganada esa mattina. Tenia cosas que hacer.
Le esperaba un sol radiante mientras se incorporaba al tercer momento de la jornada, con ese delicioso aparato que "modula" la leche para adecuarla al capuccino casero. No habia dormido mucho, nada mas salir a la calle se percato y se preparo para sufrir las consecuencias: su primera gran sudada del verano. En esa ciudad de interminables subidas y bajadas, ese dia llego a la facultad entre gotas deslizandose por la espalda y los dedos de sus pies bailando por entre las sandalias. Se sorprendio un poco al verse sonreir, mientras sus pensamientos le llevaban al flujo constante del sagrado agujero de aquella muchacha. No recordaba su nombre y ya ni siquiera se preocupaba por la eficacia de su desodorante roll-on. Tenia cosas que hacer.
Al subir al despacho se encontro de cara con el higado succionador gigante que le atemorizaba da piccolo, y empezo a maldecir subitamente la primera eleccion consciente, el jodido sol abrasador y el puto capuccino de los cojones. La ausencia de aire, de horas de sogno y ese dolor aprisionador que le apretujaba el pecho pusieron a prueba su resistencia. Después de todo no iban a ponérselo facil, pero se sentia con derecho a patalear un poco puesto que él, esta vez, no habia fallado. También sabia que la vida podria reclamar su parte del botin en cualquier momento, asi que se centro en preguntarse si aquella imagen era la de un feto o qué diablos era, puesto que nunca lo supo del cierto. El cable que salia del mega-higado era azul y decoraba la posible rabadilla en vez del probable ombligo, pero le daba esa sensacion tétrica de vida. Se movia de un modo stranno, un bis a bis con Freud le hubiese encantado: la sociedad aristocratica vienesa decimononica no sirve para establecer pautas de comportamiento universales. Le dolia la cabeza, y aunque tenia cosas que hacer, ese dia acabo justo antes de comer, mientras el sol proseguia con su implacable tortura, mas sudores y un nombre para ponerle a la cara de un recuerdo.