martes, 11 de julio de 2023

ORLANDO FURIOSO (VERANO I)


A once de julio, desde los últimos trece años, estaba todo más que hecho.

Se abría el telón y aparecían dos trufas peleándose, no sé si puedes hacerte una idea visual sobre el tema. 
Y luego el furioso de turno que trataba de volcar toda su ira acumulada hacia la debilidad disponible a esas alturas de verano, caduco sin remedio, siempre dispuesto a dejar su güella de una manera tan indeleble como agotadora.
Quizá nos quedaban un par de chapus en Vilanova, o puede que alguna escapada a la Costa Brava. Pero no mucho más, te lo garantizo. El verano solía estar más que muerto a estas alturas.