domingo, 18 de agosto de 2013

FALSOS DIOSES A HIPNOTIZAR

Es una historia simple. 
En verano, en plena ola de calor si es posible, escucho siempre Radio Italia. Anima la espera y rescata la cuerda de mis días soleados que ansían sus ofrendas correspondientes anuales.
Luego, como no, estaba la cuestión de las primeras vacaciones con el niño. No sé cuándo decidimos que mis suegros se venían o si fue consensuado o qué cojones. Debió de pertenecer a mi breve época de humo verde, con sus lagunas correspondientes, o a un momento de dejadez infinita e inconsciente (por si los porros no se agotaban y la lucidez fuese puesta en duda). 
La realidad del rosario de relaciones intrafamiliares es igual de extraña aunque no hubiese motivo para alarmarse; a priori, nada hacía sospechar que los dos últimos días me convertirían en un mero espectador, hastiado hasta del mismo hastío. Tal era el motor del anticorporativismo que jamás podré comprender aquello que me trasladó a un mundo hipnótico en el que resoplaba al son de antiguas imágenes y viejos miedos y dioses atávicos, si bien soy consciente de que estoy creando un corporativismo puro sin ningún tipo de referencia anterior.
Me acordé de un día soleado, esplendoroso en su calor matutino, en el que fuimos con Chloe a pasear allá por donde voy a correr, en la campiña bergadana. Hay una masia de turismo rural (el agriturismo vecino al que suelo referirme), una casucha de esas de campo impresionante, y de alquiler suelen celebrar bodas de estas que se llevan ahora que empiezan a las seis de la tarde. Pero era por la mañana, temprano. A las nueve ya pega el sol y curte la piel de los pocos campesinos que me saludan con un ademán ajeno mientras piensan para sus adentros '¡extranjero!'. Había un coche de alta cilindrada en la puerta, fuera un pareja de mediana edad miraba alrededor con desdén y ganas de preguntar a cualquiera. Los reconocí al instante aunque tardé un poco en situarlos. Me había escabullido por una costa lateral en el que mi perrita suele hacer sus cosas, sin cerciorarme de que ya me estaban preguntando algo que parecía urgirles de verdad. Respondí con un exabrupto en plan psicópata, así debí quedar seguramente, como los payeses cuando me miran mal. Agarré a mi Chloe y seguí a lo mío alejándome dando saltos como si pisara brasas, no fuera que algún falso dios me quisiese captar y yo hubiese perdido mis poderes hipnóticos que un día me hicieron famoso.
Eran los padres de un antiguo compañero de colegio con el que tengo un contacto menos que casual. Luego me sentí mal y pensé para mis adentros que esa no era la figura paterna que mi hijo merecía. Y seguí cavilando: ¿cuándo he sido yo un tío familiar? ¿Qué sé yo sobre familias, cuánta familia tengo yo? ¿Debía de ganarme a mis suegros aún?
Tenía que aprender de la nada y rápido.
La vuelta fue dulce y amable y las aguas volvieron a sus cauces. Recordé que había salido ¡cinco! mañanas a correr y que, en una de ellas, hice la foto que subtitula esta entrada. El aroma a mirto y la conciencia mediterránea perenne me sobresaltaron y tuve que pararme un momento. Al cabo de ese par de días encendí el ordenador y la primera canción que sonaba era una de Negramaro que no conocía. El verano aún resoplaba.
È una storia semplice.

lunes, 5 de agosto de 2013

PERCEPCIONES A CARCAJADA LIMPIA



La carcajada. Esa sonrisa extrema y ruidosa que me eleva hacia los cielos del encaje.
Tres grandes momentos distinguí recientemente:

Primero; al ir a trabajar el último lunes de julio -último día del mes para mi también-, tarde y con las prisas para variar. Con el coche a todo trapo, esquivando moscas al ritmo del último de Queens of the Stone Age. Surcando los aires -cayendo la noche- poseído por la adrenalina de la velocidad y sus límites.

Segundo; la serie Hannibal. O mejor, el actor Mads Mikkelsen y su juego de equilibrios, tan refinado como terrorífico en este Lecter superior y renovado. He tenido que controlarme para ver sólo un par de episodios diarios (para disfrutarlo mejor en el tiempo, se entiende).

Tercero; hoy por ayer domingo en la piscina de plástico de nuestra terraza. Me fui al tumbarme, pude percibirlo claramente (un auténtico momento de joya y bienestar). Era un apoteosis fugaz como el nirvana, cercano a la ostra desde la que mi Príncipe pavoneaba el equilibrio.

Esta semana partida de inicio del mes de agosto, con sus tormentas de tarde frenadas y un sofoco abrumador, pensaba en esa risotada como el sonido más maravilloso que había oído jamás. Y eso me creó una ansiedad terrible y amenazadora por si se apagara y el llanto inundara la habitación sin remedio, ya que antes de ese derroche -como en el Big Bang- no había nada, todo era oscuridad.

Todavía no estamos de vacaciones y ya pasamos de los seis meses y una semana. Lo de las 6 de la mañana no se lo tendré en cuenta, así como mi absoluta falta de bronceado. El jodido danés. Qué pulcritud, qué saber estar...
Paseando con Chloe por la campiña se me coló en un agriturismo vecino, tan desobediente y acalorada ella. Estaban preparando la cena según su horario y pocos aspavientos excepto por cuatro banderines daneses estratégicamente situados. Pensé: jodidos daneses. Jodidos noruegos. Jodido Mads Mikkelsen...

La carcajada. Ese canal directo entre la excelencia de la felicidad y el desarraigo del deseo efímero (por suerte pude percibirlo en toda su amplitud).


domingo, 28 de julio de 2013

ALGÚN DÍA TE HABLARÉ DE...


 ... cómo me cuesta levantarme por las mañanas.
Algún día te hablaré de lo que estaba haciendo cuando tú, pequeño adalid de mis alegrías tempraneras, cumpliste seis meses...




Algún día te hablaré del accidente de tren de Santiago (24.07.13), una tragedia atroz que ha conmocionado al mundo en vísperas de la festividad del apóstol (el horror en su máximo esplendor).
Algún día te hablaré de la Alacena y me taparé la cara en su presencia (por vergüenza, se entiende).
Algún día, espero que no muy tarde, te hablaré de este mes de julio que se cierra y sus tormentas encerradas en la garita de la mala salud y la peor educación.
Algún día, y puede que ese día no llegue nunca, acudiré a ti para cobrarme el favor, y ese día tendrás que responder y dar la talla.
Algún día te hablaré de mi amiga Isalén, que hoy precisamente y después de mucho me ha escrito unas líneas. Pincha en su nombre y leerás un relato con ella.
Algún día te hablaré de lo que tanto para mi como para tu madre significa 'Italia' en general, y cómo la echamos de menos sobre manera y planificamos nuestro primer viaje juntos hacia casi seguro el mezzogiorno (pero no este año).
Algún día te hablaré bien de mi amigo K. y de mis viajes por Europa mientras leemos juntos a Julio Verne.
Algún día te hablaré de Sigrid de Thule, el capitán Haddock y el druida Panoramix. Recuerda estos nombres, te los susurraré en sueños.
Algún día te hablaré de cuando viví en Barcelona y de los dos veranos que pasé en Mallorca, así como de las motivaciones y desazones que me empujaron al exilio que estos días comparten dos de mis mejores amigos (A. y V.). Fuga de talentos, hijo mío, la Crisis de 2008 es ya un sistema de vida.
Algún día te hablaré de ello. Y del hospital. Y de la Font, mi barrio. Y del fútbol, pasado que se resiste, y del tenis, futuro que nos asiste. Sabes, viví la gran época del mejor tenista español de la historia.
Algún día te hablaré de tu madre. Te lo contaré todo, incluso sobre la suerte que hemos tenido y el ángel que nos acompaña.
Algún día te hablaré de Toni. Tuvo muchos enemigos que hoy le adulan, y en agosto o septiembre de este año hubiera sido abuelo.
Algún día te hablaré de las drogas.
Algún día te hablaré de mi música. De la música.
Algún día te hablaré de tu abuela Angie.
Algún día te hablare de tu abuelo R.
Algún día te hablaré de tu abuela L., espero que a tiempo (me sonrío);
Algún día te hablaré de política.
Algún día te hablaré de sexo.
Algún día te hablaré de astronomía, astrología y el New Age.
Algún día te hablaré de Cosa Nostra, la mafia de Sicilia. Y de las otras mafias.
Y de 'El Padrino';
de Edward Norton,
'Los Soprano', SOA, BB y la nueva televisión;
el mar,
el vino,
los días soleados,
Chloe,
la cerveza que pensamos en beber siempre con K.,
el mirto,
los árboles,
el deporte en general,
los falsos mitos y el fast food y la globalización y el auge de las redes sociales y el postmodernismo;
Michael Knight, Son Goku y el Pequeño Saltamontes;
Munch,
Fabián Estay, Lionel Andrés Messi, Gianfranco Zola y todos los grandes 'dieces' de la historia;
el olor a albahaca y la canela,
Gengis Kahn,
Alejandro, el Imperio Romano de Occidente, Akhenatón (el hereje) y Aleister Crowley.

Del sentido de la vida.

Fernando Pessoa.

Algún día...

jueves, 11 de julio de 2013

EL VALHALLA


El destierro.
Cuando se confirma, un halo de luz acude a ti con estruendosa claridad y las puertas del Valhalla se abren de par en par; mi mundo se estaba desmoronando, ya no aguantaba más. Los motivos surgen como churros, por doquier: estaba al límite de mi capacidad de aguante, no había por donde cogerme.
Necesito urgentemente un cambio.
¿Te suena familiar?
Súmale un par de fiestas con drogas y desfases horarios y estarás listo; hay que mantenerse dentro de la luz, aunque por cierto lo nuevo de Standstill no me apasione (excepto 'Adiós, Madre, Cuídate' y 'Tocar El Cielo'). Al cargarte de energía negativa, los días no pasan, son eternas condenas a galeras. Torturas poco piadosas que te minan lentamente y destruyen tu capacidad de regeneración en un contexto de supervivencia como el actual, que para algunos es una losa de peor digestión (por ficticia, se entiende). Los cambios siempre vienen bien, pero algún día hay que parar (¿al encontrar tu salón ideal?) y no dinamitar constantemente lo construido como excusa o modus operandi cíclico. Si te vas, que sea porque puedes, no con una mano delante y otra detrás, como suele decirse. Ya tendrás tiempo para volver y decidir si nunca es tarde o si la vida es demasiado breve.
Así solía ser yo; hoy, en mi garita, siento que 'Vikings' colma mis necesidades mientras -como diría Alaska- miro la vida pasar y disfruto del momento. Tengo quebraderos pendientes, nada grave, si bien no dejo de pensar en el drakkar de Oseberg que me deslumbró en Oslo y en las buenas nuevas de este esplendoroso julio. Con mi amigo noruego por la zona, me pregunto de dónde sacaron esa fiereza que les permitió asolar y aterrorizar a media Europa (para luego desaparecer en apenas tres siglos). K., medio vikingo, me fue devuelto como reverberación del camarada del Capitán Trueno, el leal Gunnar, tierna obsesión que nunca me abandonó (incluso quise llamar así a mi hijo). Desde entonces, siempre miro hacia allá arriba con interés y cierta nostalgia, sobre todo con los casos de Breivik y la baja maternal de 9 meses de su compañera, C. No me olvido de Vigeland ni de Munch (la aplicación de TV3 para Apple reza,'no es un sueño, son tus vacaciones', o algo así), al que fui respetuosamente a saludar, ni de esa capacidad guerrera -escondida, hoy- para afrontar los problemas de la vida; el Valhalla es el Paraíso de los vikingos, pero allí no hay ningún vergel ni una felicidad bucólica que se preste a una versión dionisiana del más allá (frívola, digo). El Valhalla es un salón donde los guerreros caídos elegidos por Odín se preparan para la lucha final y el inexorable apocalipsis, el Ragnarök.
Cosas de la paciencia y los descontentos propios de nuestra era: no todos nos conformamos y luego pasa lo que pasa. A. debe de ser un soldado de los dioses, ya que ha decidido no detenerse y probar suerte. No es un destierro, es una huída hacia adelante. Hasta cierto punto, tú haces tu propio destino. De momento vive con el nervio y la adrenalina de la antesala, veremos qué opinan los hijos de Utah; 
por lo pronto, en este jodido calor de julio ahora sí (¿qué hago yo aquí en estas fechas?), los paseos con los cochecitos son de lo más agradable y no hay sombra de lamento en mi corazón cuando se estremece al observar la sonrisa desdentada de mi retoño mientras busco cómo convertirla en carcajada y me deshago entre promesas de un futuro bañado por el amor y las travesuras del príncipe de mi Valhalla -en vida, dentro de la luz- particular.*
* Felicidades, Junior!

viernes, 31 de mayo de 2013

UN BUEN DÍA


Hoy ha sido un buen día.
Conseguí el nuevo de Daft Punk y me sentí bailongo mientras cambiaba a mi niño, temprano. Es un disco muy de Laura. Yo he vuelto a preguntar por el Dentro de la Luz de Standstill, pero nada. Seguía nublado y con amenaza clara de lluvia. Hay que prestar atención a las señales.
Fui a correr ocho quilómetros y casi bajé de los cuarenta y seis minutos, cosa que me hace feliz, y luego me dediqué en cuerpo y alma a limpiar el baño. Parecía que iba colocado debido a la pasión con la que me aplicaba, si bien la dormidera permanecía bajo llave en la espera crepuscular de la jornada. Raúl cumplía treinta y dos años y yo lo consideraba mi amigo.
Como no he trabajado, he seguido con lo mío -como estos días, un tanto vacíos- y mi amada ha hecho bacalao con tomate y huevo y pasas. Estaba tremendo, tremendo. Esto me recuerda a que ayer de madrugada no pude acabar de ver Silver Linings Playbook ('El Lado Bueno de las Cosas'). Bradley Cooper me gusta y no lo noté muy forzado en ese bipolar con concesiones, y hasta encontré a De Niro creíble y todo; he hallado la serie Hannibal que vi anunciada en Londres e intentaremos verla junto con The Following en espera de las mejores nuevas temporadas de nuestras series y mientras el niño se porte y según cómo.
La Patum es estos días y hay que organizarse y ser sociable. 'Excelsior', a saber cuántos matices me he perdido por obviar la versión original... pero en serio, hoy ha sido un muy buen día. He tenido buen feeling, ¡he visto a mi hijo de mayor! Y mi padre ni siquiera molestaba. El único 'pero' era la sospechosa caída de mi hermano en las oposiciones aquellas (aunque se pueda remediar).
A las 16,35 circa el pediatra nos ha dicho 'aquest nen està perfecte' y me ha tranquilizado al instante. Espero hasta ver el preciso segundo en que la enfermera le pincha la vacuna en su piernecita y su carita se retuerce de dolor y estalla en llanto sincero y amargo; me detengo un instante en que todo se para conmigo y recuerdo pensar: 'qué frágiles somos'.
Volví sólo en el coche escuchando a toda mierda Change (In The House Of Flies) de los Deftones, motivándome y cavilando, y luego me imaginé la comida de A. del fin de semana pasado. Recogí a Chloe y paseamos por 'Cal Puntas' con el miedo a que se nos cayera el cielo encima; ella, primavera que aleja -la pobre-, volvió a correr y a disfrutar como antaño, y yo me sentí genial. Miré dos segundos hacia arriba y se me ocurrió: Take Shelter!, y no vi a nadie al menos en una hora mientras hablaba con mi perra y los pucheros de mi retoño.
Ya en casa, esperé con un Martini bianco en la terraza y decidí volver a bajar con Chloe a tomarme una cerveza con mis suegros y parte de la familia. El más que fresco mestral no me había despejado y puede que notaran algo raro pero apenas importó porque, aunque no soy nada productivo y hasta pienso que soy vago, hoy ha sido un buen día y me siento realmente bien. Quería darle gracias a la vida y que me notaran resplandeciente.
Cené cuscús preguntándome porque no renovaban a Abidal y mi hijo y su madre ya dormían a las 23h. Escuché el mensaje de Zio Franco en el buzón de voz: Savier, sono Zio Franco da Cagliari, un bacione grande-grande a te... al... al tuo fenomeno di bambino e alla tua dolce metà. Ciao-ciao!, palideciendo. La película acabó hace escasos minutos y me emocioné con la escena del padre y el hijo al final y hasta la vi en dos idiomas diferentes para comprobar si surgía el mismo efecto. Me instalé en la melancolía y volví a dar gracias y a pensar en la suerte que tengo y en el amor que comparto porque leí los signos y no llueve eternamente y hoy era un jodido buen día de la hostia.

martes, 28 de mayo de 2013

DISTRÁIGASE


Distráigase, por favor.*
Nos dieron los novios, y si alguna canción tuvo que sonar sería de HDS. Ya lo sabía, y que rondarían las tres de la mañana también (2:35 no cuadraban con las fotos de la carnicería), si bien yo no iba a ceder ni un centímetro.
Los nervios de un pasado que se aleja irremediablemente, perdida su belleza en vano, apestaban y convertían el aire en pociones demoníacas a no aspirar; distráigase un poco y está listo, no se contentarán con pasarle la mano por la cara. Esa humillación pelea por subir a bordo del sagrado corcel del bagaje juvenil que, insensatamente, se resiste a abandonar puerto sin su amada Beatriz... ¡ya nadie le trata de usted!
Había gente que pretendía saludarme durante los años que jugué a distraerme, anteayer no (y como no, una negativa consciente e implacable): en el último segundo giraba la cara con el mentón levantado, blandiendo un buen habano. Uno no puede despistarse ni un segundo (luego las cosas no cuadran y acabas sacando un 76). Haga como que no me ve y sigamos como hasta entonces, por favor: inconscientemente, siempre pienso en dejarme algo para la vuelta (pude esquivarla al final).
Con Neymar, la gran distracción. Estábamos nosotros y una mesa redonda. Pudimos mirarnos a los ojos. La despedida me escupió todo el viento frío impropio de esta época mientras se tornaba T. tratando de encender su puro, lidiando con un presente demasiado ajeno y los ecos de antiguas batallas ganadas. Vi como se iba, como caminaba con desdén y lejanía.
El enlace me hizo especial pero yo andaba distraído, algo desapegado quizá. Un tiempo cruel me hacía hilvanar hacia dónde nos encaminaríamos y, si buscaba testigos, a mi lado sólo hallaba oscuridad y alevosía. Sé quién tiene la culpa, apunto, y trato de enterrar los nervios propios de un momento que no es el mío y que me pervierte en demasía. Digo, que cese semejante crueldad, por favor, usted que ya no es vos. 
Distráigase todo lo que pueda y aléjese de la primavera.

*Dedicado a Mireia y Xevi. Felicidad para siempre. Cent'anni!

viernes, 17 de mayo de 2013

EL PRÍNCIPE Y LA ESCAFANDRA


No entendía como un tipo como yo nunca había estado allí.
Quizá era, si me devanaba mucho los sesos, porque ese tipo no era yo. Mi vida, entonces, debió vivirla otro. Pregunté al viejo literato si conocía al fulano que ocupaba mi cuerpo, poco se acercó: él no había notado nada raro a mi alrededor (si es que ese que me creía era finalmente yo).
Tras demasiadas tribulaciones, concluí, de ese petimetre algo hubo de mi, supuse. Me avergüenzo del mínimo rubor que asomaba, de mi yo cercenado. Si aquel era yo, menudo desengaño me hubiera llevado hoy. Luego llegué a la conclusión de que abarcábamos un espectro más amplio de difícil encaje (si no estás acostumbrado a sufrir lejos de tu yo).
Qué desastre... No me temblaría la mano. Incluso habiendo perdido mi don de dandi seguiría siendo letal. Aunque nunca estuviera allí seguiría sintiendo esa rabia asesina, ese yo implacable que sobrevive dentro de mi yo más dúctil actual. ¿Le reconocía Durant a Marc su valía al final del 4-1? ¿Por qué le hacía especial de aquella manera? ¿Qué cabía del Marc de la playa de hace casi diez años en este que defendía a uno de los mejores jugadores del mundo?
No entiendo cómo se reparten las porciones de cada uno al otear su yo originario, siempre que no se deba a un error de percepción achacable a la humareda que durante años gobernara y consumiera las últimas horas de estancia en aquel desconocido lugar. Para algunos Constantino es Clint y para otros sólo Darth Vader; el don más preciado es al mismo tiempo el enemigo más despiadado, el mismo que oscurece tu yo y pone en duda todo tu legado.
Todavía aquí, repartiendo de miedos semejantes, desde la decadencia al extremo del fusil de la paciencia y el minutero voraz. ¿Qué yo conocerá mi primogénito? De los treinta a los cuarenta (supongo) me estoy fabricando otro traje a medida, feliz y dichoso como solo yo. Con responsabilidad y cercanía, con borracheras caseras y olor a marihuana en la ropa tendida, Dios... ancora qui?
Mi yo sobre la escafandra y debajo de ella escondiéndome de los peligros de la vida sin el palomar -del destino más atroz, se supone-, cara a cara con el rencor de antaño sin cansarme, príncipe (mini yo). ¿Cuántos años faltan para moldear y definir al auténtico y definitivo yo? Siendo feliz, me refiero.
En un tipo como yo volviendo de allí,
del futuro donde me escondí para no explicar ni entender cómo pude llegar a mentir y sufrir así.
(Que nadie se apiade de mi).

lunes, 6 de mayo de 2013

LONDRES EN LAS DE ANTES

Londres, en las de antes, hubiera hecho temblar los cimientos de cualquier desazón mal desatascada.
Vi sus lágrimas, pude sentirlas. Estaba muy cansado pero noté un chasquido en mi fuero interno desde aquel pub de Camden Town, con sus calles remozando jolgorio y algarabía. Hacía frío y el suelo peligraba en un rumor, una antigua mastaba, cuando el tiempo de golpe se paró. Dejó de correr y, con él, nuestra alma quedó fuera.
De Londres, de sus calles, ¿que sabía yo? ¿Qué tengo yo de británico? Los pies ya no andaban, la zona lumbar temblaba.
Londres, en la noche, me tenía reservado algo de familiar y cercano. Son esas lágrimas apátridas. En las de antes, Londres habría recorrido nuestro sino sin extrañeza, como una profunda calada de cal; el humo, entre sus casas adosadas de estilo victoriano, disfrazaría las intenciones reales repercutiendo directamente la flema entre el carácter raro y amanerado de los nuevos amores, viejos rencores.
Londres, en las de antes y en las de ahora, hizo que transportáramos todo el tinglado hacia orillas del Támesis. Era de noche en los mayos del norte, aunque el inglés de S'Arenal, tatuado y de un rojo gamba histriónico, no pondría reparos en pasearse en manga corta. Nuestros hijos esperaban en casa mientras nosotros regatearíamos una mísera libra para cuadrar las cuentas y apurar un último lap dance agotados y con la actitud (y la cara) del que es difícilmente impresionable después de darlo todo.
Era Londres, una de antes, y éramos nosotros, muchos de antes. Uno se casaría y sería necesario llamar al deshollinador y revolotear por Picadilly Circus y el maldito Big Ben (recuerda, recuerda... el parlamento no se lamenta).
Y me tumbé con ropa y todo en la incómoda letrina de muelles chirriantes, de boca supino. Había un cementerio detrás, el Saint Mary. No seríamos los únicos moradores y los cimientos temblaron de verdad al oírme platicar el inglés con cincuenta copas de más y me giré a un lado y vi a T. escupiendo al griterío vivo. Con él estaban G. y P, expectantes, a flor de piel. Y X. ocupando espacio, aguantando una cerveza.
Y, aunque sin prisa, diría que el reloj parecía que volvía a a correr de nuevo.
Nuestra alma volvería a estar dentro.
Como en las de antes.

lunes, 22 de abril de 2013

EL PÚBLICO DEL LIBRO Y LA ROSA DE TRES MESES

Mañana es Sant Jordi y es un Sant Jordi muy especial.

Huelga decir que adoro este día -uno de los pocos que celebro con entusiasmo-, día en el que aparco mi lado más sardónico y deshago el nudo del estómago.
Por desgracia no lo pasaremos en Barcelona -algo que suelo asociar-, así que Albert y Xavi no podrán ver a su sobrino y éste no podrá conocer la ciudad de las mil caras.
Mis preferencias no han cambiado, si bien ya tengo preparada una novela de Javier Sierra para el verano (si es que la playa y los nuevos utensilios dejan algo de espacio y tiempo, que ya tenía ganas de encontrarme él).
Espero que sea un buen día soleado y feliz rodeado de gente que adoro y gente que públicamente compre y lea libros y rosas sin descifrar.

Barcelona podrá esperar un poco más.

Que lo disfrutes con buen humor y alegría. Regala amor.

jueves, 18 de abril de 2013

SUPERHÉROES


Algunos recuerdos tiñen la primavera de amor al prójimo y ansias de salir a comerse el mundo.
Ser melancólico va con los cambios de estación -con los cambios de temperatura-, y un nuevo uso y descubrimiento de las herramientas del gigante de la manzana mordida fomentan el reclamar del destierro algunos archivos inconexos y algo confusos.
Son seis años desde que volví dispuesto a centrarme y labrarme un futuro a pesar de la crisis (esta eterno crash), antes de que aconteciera. Me fui para reencontrarme por segunda vez tras la caída de 2003 -mi primera huída- y gran parte de los meses que estuve en esa tierra tan querida los pasé refunfuñando y maldiciendo mi mala suerte. Recuerdo que al volver de año nuevo todo empezó a ir sobre sobre ruedas y hubo tregua y que fue un invierno muy suave.
A la postre, Batman siempre ha sido mi superhéroe favorito si excluimos al tebeo español de la ecuación (en esas, El Capitán Trueno no tendría rival). Me sentía atraído por la oscuridad de un personaje dramáticamente atrapado por el asesinato de sus padres de pequeño, pese a ser multimillonario, y cómo el manto de la noche y una máscara servían para dar forma y sentido a su existencia al hacerse adulto (y vivir así atormentado).
Hoy en día hay mucho superhéroe suelto por ahí. Hay que serlo, viendo cómo está la cosa, o al menos creérselo para no derrumbarse y coquetear con el abismo más de lo deseado. Según oigo, todavía me pregunto qué clase de educación voy a darle a mi hijo, si bien soy perfectamente consciente de que tanta frivolidad apesta, o puede que fuera ayer: no tengo delirios sobre qué clase de mundo le voy a legar ni nada por el estilo, al menos no antes de que las anginas me delaten. Mi miedo es más frugal y versa sobre las auténticas posibilidades de alcanzar el éxito que yo pretendo sin vomitar mis frustraciones más profundas y oscuras ya que, por desgracia, carezco de todo súper poder.
La oscuridad, otra vez. Boston y nosotros, los maratonianos. El amor al prójimo se impone a las tinieblas del borracho que lucha por mantener el equilibrio y se aferra a la vida como un bufón sin gracia; 'es la actitud', alcanzo a oír claramente, 'no eres tú, soy yo'. El problema de desembarazarse de uno mismo trasciende lo comúnmente aceptado y hace que me torture una y otra vez... ¿y si el mundo no quiere ser cercenado ni compartido con nadie? ¿Lograré despertarme con ímpetu?
No sé si encender la televisión, es una cuestión que se remonta milenios atrás.
Estaba dispuesto a centrarme y a enterrar la máscara pero, ahora que no huyo, no me hace falta teñir mis recuerdos ni aspirar a ser un puto superhéroe.

lunes, 15 de abril de 2013

DESFIGURACIÓN DE UN GENIO

Me da vergüenza no poder proclamar con voz firme y sincera que el alud nos dejó sin aliento y que mi suegro es un tío cabal y capaz al que hay que seguir a tientas.
Las mujeres como Sara Montiel o la Thatcher sí que sabían divertirse, por no hablar de la incomodidad de una garantía impostada y la estrechez de la resbaladiza costa de la fotografía (mis piernas no soportan tanto peso); para cuando el protocolo no baste, el alcohol es el culpable de causar estragos en las aceras de enfrente, y eso ya cansa.
Falta reciprocidad. Porque claro, ahora no fumo. Una falta de empatía latente, eso que resta, y unos recursos que rozan lo alarmante (por ausentes). El tabaco, dos meses y medio después, mezclado con hojarasca, si pudiera; mientras salgo con Chloe, deprimida ella, levanto la cabeza  para esquivar a un tipo delgado con camiseta de Superman y aspecto alicaído en general, desaliñado -tan habitual en estos tiempos de crisis-, su pelo enmarañado le delata: es un hijo de la casa de la esquina, esa con unas enormes placas solares y extraños adornos.
Sólo quedan doce clases y mi niño ya tendrá cuatro meses. El dominio del tempo es clave, si bien se escarba, aunque haya un esqueleto en la cuneta y hasta Londres quede tan poco; los celos, inexplicables desfiguraciones que despistan y desvisten hasta dejarme sin respuesta, no son tan fácilmente combatibles como debieran, y sigo sin entender el por qué. Nunca he dado mal ejemplo y Dios me libre de blasfemar: la soledad es un estado de ánimo que no rinde cuentas jamás. ¿Y el ansia de saber? ¿Cómo se combina? ¿Cómo se rechaza?
Me da vergüenza no poder proclamar con algarabía que ya es primavera, que se necesitan recargas y los polos se derriten y que de la fotografía esa ya no queda nada. Que un genio te tocó y me dejó a mi el maletero abierto y cosas por cargar mientras bajo escaleras, jodida Matilda.
Las mujeres como mi madre son únicas, por no hablar del tío cabal y capaz que no pueda ser. *


* Feliz cumpleaños, mami: ¡carpetazo!

lunes, 1 de abril de 2013

LOS ALMENDROS DE ENERO

A veces, y esto después de dos meses y algún día, desaparece la imagen que tiene de mí mi lóbulo parietal.
Y me dice que no estuve, que no fumé esa marihuana y que no hubo cola en el paro mientras mis amigos se reían de mí a mis espaldas.
Si no engordaran cinco quilos. Si superara los ocho quilómetros pero no cupiera, la línea en la libreta; dos popes se encontraron, había un helicóptero detrás y un disfraz.
A veces creía ver a Chávez y echar de menos los momentos comprando con los cascos a toda castaña: en qué me he convertido, qué es lo que era, toda aquella fútil retórica alejada del florecer de los almendros en enero.
'És com un Javi petit'. Con parte de mis genes, no todos. A veces me olvido, como un trastorno del cerebro, uno que pretende sabotearme un disfrute real como símbolo de un florecimiento tardío. Ocio o demoro o me elevo, y lo veo todo desde las alturas con una claridad meridiana que asusta.
Su primera 'mona', sin flequillo. Sin más afectación que la certeza de otro grado fuera de nuestro microcosmos, la grandeza de mi adorada compañera de viaje en nuestro tercer aniversario.

jueves, 31 de enero de 2013

jueves, 24 de enero de 2013

LOS AVERNOS POSTREROS



Últimas jornadas en el exclusivo edén ya que caímos aquí tras comer de la fruta prohibida y Dios comenzó a divertirse de verdad; según Lucas, el griego:
Cuando el niño cumplió doce años, subieron a celebrar la fiesta, según la costumbre.
Al hacerse de día, salió hacia un lugar solitario. La gente lo buscaba y, cuando lo encontraron, trataron de retenerlo para que no se alejara de ellos.
'Y cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, deja que te saque la mota que tienes en el ojo, cuando no ves la viga que hay en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo y entonces verás bien para sacar la mota del ojo de tu hermano'.
Pero como no tenían para pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Quién de ellos le amará más? Porque tenía una única hija de unos doce años que se estaba muriendo. Mientras iba de camino, la gente le apretujaba por todas partes; cuando el niño se acercaba, el demonio lo tiró por tierra y lo sacudió violentamente. Pero Jesús increpó al espíritu inmundo, curó al niño y se lo entregó a su padre (cuando en realidad una sola es necesaria).
María ha escogido la mejor parte y nadie se la quitará pero, ¡ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidáis la justicia y el amor de Dios! Esto es lo que hay que hacer, aunque sin omitir aquello.
Pero el Señor continuó:
-Vosotros sed como el administrador fiel y prudente a quien el dueño puso al frente de su servidumbre para distribuir a u debido tiempo la ración de trigo.
Jesús le dijo:
- Recóbrala; tu fe te ha salvado. Porque el mismo David dice en el libro de los salmos:
El Señor dijo a mi Señor: siéntate a mi derecha (exclamó a grandes voces)...
- Padre, si quieres, aleja de mí esta copa de amargura, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Ellos le dieron un trozo de pescado asado. El lo tomó y lo comió delante de ellos. Después les dijo:
Tened paciencia, porque sólo el que es paciente se acercará a mí. Olvidad lo que creéis saber, porque sólo el que está libre de todo puede llegar a amar de verdad y sentirse sabio para asumir las buenas nuevas y sortear las viejas incertidumbres. Liberad vuestra mente, sed como la rama del árbol que pese a la fuerte corteza y el acoso de los uruk-hais decide saltar al vivaraz riachuelo que lo guía hacia los mares del sur, ajeno a las raíces que una vez le identificaron. Encontrad paz en el suave crujido de las hojas al caminar otoñal fuera de temporada, dejaros embaucar por la melodía del sitar y el ukelele que, juntos, os trasladen hacia tierras recónditas bañadas por el dulce aroma del jazmín y el bello florecer de los almendros de enero.
Fluid como el viento que se escapa por la ventana y el humo desparramado a fuego lento en la boca del enemigo, porque sólo el que aprende a fluir como el sol del crepúsculo es digno de mi y de su especie y es capaz de escuchar al caído y renacer en la piel de su hijo.

Por cierto, muy bueno el pescado, fresco y sin mercurios añadidos. ¿Qué era, xiphias gladius, verdad?


Es increíble a lo que se puede recurrir en un momento de máxima tensión. La ansiedad rebusca en lo más profundo del ser en espera de hallar el perdón hoy jueves -día de último control- o puede que el viernes (víspera de nuevos fulgores). Sólo quedan 2 días (a lo sumo). Que todo va a cambiar ya no sólo es una nimiedad.


Aprovecho para poner al día la lista de música (Exit Music For a Birth, El Gran Moment), con un segundo cedé que deja espacio a las aportaciones de algunos amigos de Facebook y otras concesiones que no voy a comentar más porque no tendría fin:


Aerosmith - Amazing

Aerosmith - Crazy
Aerosmith - Crying
Aerosmith - I Don't Wanna Miss A Thing
Alanis Morrisette - King Of Pain
Alba - The Garthen Mother's Lullaby
Alba - The Mermaid's Song
Alicia Keys - Girl On Fire
Alicia Keys - No One
Andrea Bocelli - MacBeth (Verdi)
Antonio Vivaldi - Concerto In G-Moll
Antonio Vivaldi - From The Four
Arcade Fire - Wake Up
Audioslave - Like A Stone
Ben Harper - Roses From My Friends
Ben Harper - Waiting On An Angel
Ben Harper - Walk Away
Blind Melon - Mouthful Of Cavities
Blur - This Is A Low
Bob Dylan - Blowin' In The Wind
Bon Jovi - Always
Bruce Springsteen - My City Ruins
Bruce Springsteen - The River
Bryan Adams - Heaven
Carmen Consoli - Blunotte
Deftones - Change (In The House Of Flies)
Eagles - Hotel California
Eliane Elias - The Girl From Ipanema
Jeff Buckley - Love, You Should've Come Over
Gregorian - So Sad... (Radio Version)
Guns N' Roses - Don't Cry
Guns N' Roses - November Rain
Héroes Del Silencio - La Espuma De Venus
Ludwig Van Beethoven - Piano Sonata Num. 9 (2nd Movement)
Ludwig Van Beethoven - Piano Sonata Num. 14 (1st Movement)
Ludwig Van Beethoven - Symphony Num. 7 (2nd Movement)
Marconi Union - Weightless
Pearl Jam - Just Breathe
Pearl Jam - Release (Verona, Italy-June 2006)
Pearl jam - The End
Pink Floyd - Time
Team Sleep - Acoustic One
Team Sleep - Cambodia
The Mars Volta - The Widow
Kohachiro Miyata - Akita Sugagaki
Kohachiro Miyata - Honshirabe
Kohachiro Miyata - Sanya
Kohachiro Miyata - Tsuru No Sugomori
Radiohead - Exit Music (For A Film)
Radiohead - Pyramid Song
Robert Plant/Jimmy Page - Kashmir
Rolling Stones - Angie
Rolling Stones - You Got The Silver
Scorpions - Still Loving You
Scorpions - Wind Of Change
Standstill - Cuando Ella Toca El Piano
Standstill - Let Them Burn
Soundgarden - The Day I Tried To Live
Temple Of The Dog - Call Me A Dog
Terence Trent D'Arby - Holding On To You
Tony Bennet - For Once In My Life
Wolfgang Amadeus Mozart - Clarinet Quintet
Zumi-Kai - Godan-Kinuta
Zumi-Kai - Rokudan

Suelo decirme que Dios no juega a los dados.

El averno no se deja rogar.

martes, 15 de enero de 2013

EXIT MUSIC FOR A BIRTH

Como ya pasamos tres días de la fecha y aquí no se mueve nada, esta gélida mañana quiero dejar constancia de al menos un par de cosas:

1. Los números del 17 en adelante no me gustan, así que va a tener que espabilar o vamos a empezar con mal pie (presiones para la madre aparte); de hecho, yo aposté por el 10 y luego por el 15, que son mis números favoritos, no estaría mal que en las siguientes 24 horas pasara 'algo' (contracciones súbitas, pálpitos inducidos a lo bestia, lo que sea).

2. Tema nervios. Pasada la vorágine laboral de las navidades y la tensión del año nuevo, el problema se presenta ahora en cualquiera de estas noches que me toque trabajar. No obstante, he ganado mucho en paz y tranquilidad, sobre todo este fin de semana que salíamos de cuentas; salgo a correr, estudio inglés y hago vida normal independientemente del raciocinio frío y calculado que nos acecha.

3. Banda sonora para el gran momento. Como ya lo tenemos todo preparado y la paciencia es un bien preciado, nos hemos entretenido en hacer un cedé de música para el parto. Huelga decir que sólo había una condición, a ser posible: estridencias fuera. Hay mayoría de la madre, de films, instrumentales y alguna canción mítica para mi.
Sólo para amantes de las listas como Albert y Xavi... ¿o qué sería de una vida sin música? (Sin buena música, desde luego). Lista de El Gran Moment:

A Perfect Circle - Over.
Adele - Don't You Remember.
Adele - Make You Feel My Love.
Antonio De Lucena - Concierto De Aranjuez.
Antonio De Lucena - Romance Anónimo/Juegos Prohibidos.
Antony and The Johnsons - Hope There's Someone.
Bunbury - El Mar, El Cielo y Tú.
Carl Orff - Carmina Burana.
Clint Mansell - The Last Man (The Fountain).
Coldplay - The Scientist.
Coldplay - Yellow.
Eddie Vedder - Guaranteed (Into The Wild).
Eddie Vedder - Sleeping By Myself.
Elliott Smith - Between The Bars.
Ennio Morricone - Il Tramonto.
Ennio Morricone - On Earth As It Is In Heaven.
Ennio Morricone - Once Upon A Time In The West.
Ennio Morricone - Una Pistola Per Ringo.
Frank Sinatra - My Way.
Hans Zimmer/Lisa Gerrard - Gladiator Theme (Gladiator).
Héroes Del Silencio - La Alacena.
Héroes Del Silencio - La Chispa Adecuada.
Incubus - Aqueous Transmission.
Incubus - Drive.
Israel Kamakawiwo'ole - Over The Rainbow.
James Horner - For The Love Of A Princess (Braveheart).
James Horner - The Secret Wedding (Braveheart).
Jefferson Airplane - White Rabbit.
Johann Sebastian Bach - Suit No 3. In D Major, BWV 1068 'Air'.
John Lennon - Imagine.
Led Zeppelin - Babe I'm Gonna Leave You.
Led Zeppelin - Since I've Been Loving You.
Led Zeppelin - Stairway To Heaven.
Leonard Cohen - Waiting For The Miracle.
Lou Reed - Perfect Day.
Luciano Ligabue - Il Giorno Di Dolore Che Uno Ha.
Luciano Pavarotti - Nessun Dorma.
Maria Callas - Carmen/Habanera L'Amour Est Un Oiseau Rebelle.
Maria Callas - Madama Butterfly/Un Bel Di Vedremo.
Maria Callas - Norma/Casta Diva.
Metallica - Nothing Else Matters.
Mike Oldfield - The Song Of The Sun.
Negramaro - Solo 3 Minuti.
Norah Jones - Come Away With Me.
Paco De Lucía - Entre Dos Aguas.
Pietro Mascagni - Cavalleria Rusticana, Opera (Melodramma) in 1 act/Intermezzo.
Pink Floyd - In The Flesh.
Pink Floyd - Wish You Were Here.
Puscifer - Tumbleweed.
Queen - Bohemian Rhapsody.
Queen - Who Wants To Live Forever.
Radiohead - I Will (No Man's Land).
Richard Clayderman - Love Story.
Salif Keita - Tomorrow (Ali).
Silvio Rodriguez - Ojalá.
Standstill - Aire.
Tchaikovsky - El Lago De Los Cisnes.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - Across The Universe.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - And I love Her.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - Hey Jude.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - If I fell.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - Something.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - Strawberry Fields Forever.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - Yesterday.
The Doors - The Severed Garden (Adagio).
The Mars Volta - Televators.
The Mars Volta - Asilos Magdalena.
Tool - Parabol.
Tool - Right In Two.
Vangelis - Conquest Of Paradise.
Vasco Rossi - Gli Angeli.
Vasco Rossi - Senza Parole.
Vasco Rossi - Vivere.
Wolfgang Amadeus Mozart - Requiem For Soloists, Chorus And Orchestra (K. 626)/Lacrimosa.
Yann Tiersen - Comptine D'un Autre Été (Amélie).

Y eso es todo por hoy, a ver si nieva por aquí arriba que hace un frío que pela...
EXIT MUSIC FOR A BIRTH (EL GRAN MOMENT): del 26 no pasa. Eso seguro.
Tic, tac, tic, tac...

sábado, 12 de enero de 2013

CANTAR LAS CUARENTA

Algunos padres primerizos, jóvenes en su mayoría, no son conscientes de que sus retoños algún día crecerán. Y que las fotos que ahora se hacen -y luego publican- puede que dejen de tener sentido para ellos -al menos el sentido que ellos le dan en su momento-, inocentes; ser padre tiene que ser toda una jodida experiencia vital a largo plazo, siempre que la vida misma respete los sin sentidos. A diario ocurren casos de muertes extrañas y sueños truncados que, sin llegar a ocupar todos los espacios del hospital, sí que persisten en el inconsciente del ocupante como espíritus deambulantes que no disfrutan del merecido descanso eterno. Woody (de Toy Story) convive con ese miedo a no permanecer y la incertidumbre innata del ser humano pero, ante la disyuntiva de tener que elegir entre ver más allá del tiempo y disfrutar de el momento, elige esta segunda opción. Si contradice o no nuestra característica más evidente es discutible, de la misma manera que resulta obvio que negar la importancia del minutero y un catalejo de madera es cuestión de forajidos y bandoleros única y casi exclusivamente.
Mal día para volver a fumar porros. Cuarenta semanas y nada, no quiere salir. Y huelga decir que le entiendo perfectamente. Le respeto. ¿Quién sabe cómo será en 2028? ¿Recordaré estos momentos, incluida la abstracción deforme de los ocho quilómetros de campiña? I'm expecting a baby. Esperar. Como comprarse un coche nuevo y no disfrutarlo todavía, como perder un boleto de lotería premiado. Tener o no tener. Vivir o no vivir. What a fucking mistery.
Mucho se perdió entonces. ¿Quién sabe lo que pasa por la mente de Luca Brasi? A fin de cuentas el ejecutor de los Corleone es mucho más humano que el angustioso Woody, demasiado atento a tachar los días que no pasan del calendario. Con suerte, no pasará del 15 y eso significará que será un Super Good Day (parafraseando al impertinente niño de Mark Haddon), pero quién sabe. Quién diablos sabe de qué cojones depende. Algunos padres primerizos no tienen ni idea de nada, si bien es imposible no jugar a predecir el futuro. ¿What can I do? ¿No llevo casi siete años esperando el nuevo disco de Tool? Mal día para volver a malvivir de los nervios. La dolce attesa lo llaman en el Belpaese pero... ¿qué cojones tiene de dulce? Sobre todo en esta recta final. El miedo a no permanecer ya no tiene sentido. Debo ser muy ingenuo.
Supongo que todavía no soy consciente.

lunes, 31 de diciembre de 2012

CLAUSURA 2012: ESTIRPES

Repaso fotográfico anual a lo acontecido en este 2012, año del fin del mundo maya y puerta de inicio a una nueva era:
ENERO


En enero traté de ser paciente mientras mi familia se debatía entre la constatación de un desastre y la esperanza de una mejor calidad de vida.
FEBRERO

En febrero cayó una nevada guapa y me embutí el vestido del compromiso tras boxes triplicados y mis helados 32 años recién cumplidos.
MARZO
En marzo celebramos dos años en Granada -una ciudad con un encanto especial- y comenzamos a explotar al máximo la moda de correr.
ABRIL
En abril nos empapamos del espíritu primaveral y empezamos a disfrutar de los placeres de la naturaleza, entre ellos el Camp Nou y la vall d'Àger -reductos ambos astronómicos-, resultado de una visión del cosmos que se ha ido ampliando con el pasos de los meses y las excursiones de alta montaña. 
MAYO

En mayo sólo hubo una noticia y no hay foto que pueda expresar nuestra alegría aquí; en mayo se confirmó que no estamos solos y todo cambió. Mes del cambio, mes del futuro inmediato (con permiso de la pequeña Aura).
JUNIO-JULIO
En junio de este año hubo Eurocopa y lo bordamos mientras yo me iba preparando mentalmente para las buenas nuevas y recorríamos el sur de nuestro amado Belpaese hasta julio. También nació el primogénito de mi amigo T. (día 11) y fuimos de boda familiar (recuerdo de la anterior de mi amigo Dani). Un 4-0 para el recuerdo en Maiori, così fa male decían...



AGOSTO
En agosto por poco nos desquiciamos de tanto trabajo -muy a pesar de la eterna crisis- mientras cuidaba del huerto familiar al volver por las mañanas ya con un sol de espanto. El 19 hizo un año sin mi mentor T., que seguro estaría muy contento por las buenas nuevas.
SEPTIEMBRE
 
En septiembre disfrutamos más del verano y subimos al Pedraforca por el Verdet al grito de '¡esto es muy peligroso!', 'tu i jo no hauríem d'estar aquí, que jo he de ser pare i tu avi!'. Calor y buenos alimentos.
OCTUBRE
Octubre es el principio de la vuelta a la normalidad; de las clases de inglés, de la madre mafia y del principio de asunción de los nuevos desafíos.
NOVIEMBRE
Noviembre y los maravillosos bolets del Berguedà (el de la foto es Alberto, el primo de Laura, frontman del grupo 'Fuggo'). Unas cuantas salidas por el bosque respirando aire puro y una rápida preparación para los meses del duro invierno. Alguna escapada y clases de preparto para seguir aprendiendo y preparándonos.
DICIEMBRE

Diciembre y Gandalf contando cuentos descontando los días de anticipo. El fin de una época -no sin mi maya-, el saludo a un nuevo año -y una nueva era- cargado de ilusión y buenos deseos. Toda mi vida en espera de ser cambiada radicalmente, y yo ansioso perdido.

Por mi apego a Italia, el vídeo del año es el de Schettino y la llamada en pleno naufragio del Costa Concordia, pero como ya lo puse por aquí me quedo con el del fin del mundo de la NASA ('The world didn't end yesterday'), el que tranquilizó a las masas. Por que, sí, ganamos la Eurocopa, la crisis se acentúo con los recortes de mierda, hubo JJOO en Londres (magnífico Bolt, el baloncesto me apasionó y adoro la atmósfera general de unos JJOO), un austríaco se tiró desde la estratosfera, llegamos a Marte por Curiosity y otro puto huracán con nombre de mujer, entre otros desastres, siguió poniéndonos a prueba... pero Italia, como el misterio del cosmos, significa amar, y yo amo con todas mis fuerzas (sobre todo a los míos y lo que está por llegar).
2012 también fue el año de la boda del Dani y los nacimientos de varios hijos de mis amigos más íntimos: C. de Kristian, A. de Gnöit, T. de Tognâo y J. de Txema, por lo que nuestras relaciones para con ellos están invariablemente cambiando y yo trato de no lamentarme y adaptarme por la cuenta que me trae. 
Este año mi amigo Ace también encontró el amor en Alemania, un poco lejos, y su futuro inmediato parece querer ser volteado de la misma manera que este país busca su camino (o  pretende encontrarlo). No comparo el caso de Catalunya y España con el de mi amigo, pero sí que ambos nos van a mantener en vilo en los próximos meses, de eso no hay duda. 
Por lo demás, un sólo término, una sola palabra: estirpe. 
Todo lo que haga de ahora en adelante será para él; todo lo que siempre anhelé va a poderse construir, toda la huella que pretendí dejar va a poder permanecer.
Feliz año 2013, 
principio de una nueva era y un nuevo camino.

Hasta pronto.



martes, 25 de diciembre de 2012

ATAQUE DE ENTRENADOR

Hoy es Navidad. Lo escribo mientras escucho mi vieja lista de Spotify 'Lullarocks' en el trabajo, pendiente de las visitas y las cenas de Nochebuena. Muchos huelen a marisco y vino rancio.
Pienso y recuerdo mientras ojeo las canciones de toda una vida y rescato ideas olvidadas que me secuestran momentáneamente de mi lograda felicidad. Si fuera mi culpa, pienso entre fogonazos, aceptaría la reválida sin duda y me batiría en buena lid. Pero no es el caso: ninguna dicha debería dar vía libre para tomarse ciertas licencias que ni se entienden ni se toleran. Es un poco tarde para ataques de entrenador; hoy, una aparición repentina suena más a espectro residual que a bocadillo de jamón pata negra, ya que el poder de la sugestión no es tan fuerte como para replantearse el tipo de vida que se dejó atrás así porque se le ilumine a alguien en este día señalado. La indiferencia sigue siendo la mejor respuesta a la pregunta de la educación inconsciente y la maldita llamada fraternal de estos días de fiesta y comilonas por doquier.
Recuerdo cuando Cruyff puso a Goikoetxea, extremo derecho con gran centro y ambidiestro, de lateral izquierdo. Siendo tan temprano, un hombre de aspecto descuidado y barba de tres días vino a verme con un terrible dolor de pecho. Sus vestiduras no eran de marca y parecían ser de segunda o tercera mano. Sin llegar a ser un mendigo al uso –no arrastraba carrito alguno ni actuaba como tal-, su dolor no fue tanto como para aguardar largas horas en la sala de espera ni como para salir al cabo de cinco días con los pies por delante. Con la cabeza erguida y un porte señorial de otrora, manifestó preocupación por haber perdido el último tren y nos informaba de que pretendía pasar la noche en la misma saleta-justo delante de mí-, ya que al día siguiente tenía una comida familiar en Sabadell y no podía faltar. Me levanté de la silla y le ofrecí un polvorón de nuestra cena de Navidad que aceptó como postre y no como limosna, faltaría más. Me felicitó las fiestas con el nombre de mi uniforme, como si quisiera saber a quién dirigirse. Al darle la espalda y volver a mis menesteres, la cara de Goiko se había desvanecido entre el humo de un cigarro y la niebla de los primeros rayos de sol como si hubiese lanzado una bomba de humo. Quédate en tu agujero maldito ingrato, no se te ocurra levantar la puta cabeza.
Preciosa. Cinco minutos antes una llamada me alertaba. Y cinco minutos antes nacía la pequeña Júlia. Justo entre el decimotercer y decimocuarto episodio de la sexta temporada de The Sopranos, entre el gran salto del nacimiento de la hija de Chris Moltisanti, la muerte de John Sacrimoni y el estreno de Clever. Es algo inexplicable, como dice el tópico. Unos mueren y se van, otros nacen y llegan. Algunos se resisten a hacer alguna de las dos cosas y se mantienen en el limbo de los márgenes aceptados. El puto ciclo de la vida, el minutero y toda una gran jodienda mordiéndote el trasero, aunque seguro que el tiempo se detuvo en los brazos de mi amigo Txema. Sin ataques de entrenador ni iluminados de última hora.*
* DEDICADO A LA BUENA NUEVA DE LA PEQUEÑA JÚLIA (4.20/26.12.12).

jueves, 20 de diciembre de 2012

LA TRASTIENDA

Las piedras son como billetes desgastados.
El elenco no se hace esperar y surge de los asientos reservados para embarazadas y población de riesgo al gruñir mi estómago durante el primer segundo:
-A mi hija le encanta la historia.
-Mira, yo me licencié en historia, qué casualidad.
-Pues sí, le encanta, le gusta mucho el tema de la historia.
Luego hay un fundido en blanco y la maquinaria se pone en marcha. No me siento demasiado observado y el elenco parece disfrutar con su retahíla de nombres, lugares obviados aposta y salivazos del actor principal a contraluz. Deus ex machina, ingenio tras ingenio me intento meter en la historia y dejarme llevar, pienso. Luego hay un aviso de bomba y todos a desalojar... El caos inunda la sala y hay hostias para salir por la angosta y vetusta puerta principal. Nosotros permanecemos sentados porque no nos creemos la advertencia y aprovecho para tirarme un pedo insonoro vacío de comida pero tremendamente fétido. Albert me mira disimuladamente y le reconozco la autoría con la misma frugalidad al tiempo que constato, no sin cierto resquemor, que el actor principal se ha sentado a mi lado y ha encendido un cigarrillo.
Todo cambió cuando encontramos la manera de hacernos con un bocadillo de guerrilla, pero ya era tarde. Me sentía inseguro y rodeado por gentes de procedencias dispares y extrañas fauces. ¿Había vivido yo en esa ciudad? Tenía prisa por marcharme. Dicen que cuando encuentras la paz ya no quieres saber nada de la guerra, si bien yo sólo pretendía volver al palomar y dejar de escudriñarles a todos como si creyesen poseer el elemento principal de la Piedra Filosofal.
Son como billetes, tío, dime que no.
Sería como una paloma sin mensaje; el hijo del narcolépsico del barrio no se fía y reaparece cuando menos se le espera. Está sentado en su silla de siempre contando los días que le quedan para convertirse en papá. Mirarlo evocaba ineludiblemente al viejo Gene, todo un cascarrabias. Es curioso, me decía, fui hijo, primo y sobrino de alguien; he sido universitario, irrespetuoso, astronauta y hasta futbolista, pero ahora me voy a convertir en PADRE, voy a ser PADRE de alguien. ¿Sabes lo que significa eso?
En aquella esquina, su aire distraído le hacía parecer estar en comunión con las impetuosas fuerzas del cosmos pero su discurso trascendía más allá de lo meramente filosófico.
Ya nada volverá a ser igual, amigo mío, aprovecha ahora para dormir. Mis primeras palabras sonaron tan absurdas como el arrepentimiento espontáneo que las siguieron. Luego me percaté de que evidentemente todas sus actividades extracurriculares iban a ser sacrificadas en beneficio de un bien mayor como aquél, estaba claro.
Me preguntaba si Txema pensaría en estas cosas, si bien no era capaz de encontrarle parecido al descarado actor de vodevil del otro día. En mi caso, pensar en la inducción tras cuarenta y una semanas y seis días era un mal menor que asumiría si despúes del jueves 21 este tinglado lograba mantenerse en pie. La pequeña Júlia, inocente nonata -objeto de deseo de sus ansiosos padres-, apuraría sus últimos tragos de líquido amniótico ajena al jaleo de las voces y ruidos de fuera, lejos del monte de Bugarach y las teorías de Sitchin sobre el exoplaneta que debería orbitarnos estos días.
Fíjate bien. Parecen billetes como aquellos verdes de mil pelas. Da gusto venir al santuario de Queralt a observar el infinito en paz, sin guerras ni incendios que sofocar.
Luego hay un fundido en negro y alguien susurra ‘avi’ para subsanar tanto chisme y tantas trastiendas obviadas aposta.

domingo, 9 de diciembre de 2012

LO QUE IMPORTA

No me importa que se acabe.
Que el cielo se nos caiga encima. Que el suelo ceda y pierda el eje.
No me importa.
Que haya guerras. Que la nueva sangre fluya. Que los políticos mientan y sean corruptos. Que mi hijo hable castellano.
No me importa y es más, me da igual. Que me miren si no sonrío. Que no encaje.
No me importa una puta mierda. Que aumente el paro, la crisis y haya hambrunas que nos degraden más aún. Que los niños disparen con el sol del perpetuo verano.
No me importa, es más, me la suda. Que la monarquía siga haciendo equilibrios y la plebe muera de vergüenza ajena. Que el aletargado siga de siesta. Que la televisión me maree.
Me la trae floja, no me importa. Que bajen los astronautas del futuro y saluden de paso a los del pasado. Que nos bombardeen y nos quiten de las manos el planeta que creímos nuestro. Que nos aplasten como las hormigas que no descubrimos al caminar, que borren nuestras huellas.
No me importa, qué cojones iba yo a hacer al respecto. Me importa una puta mierda, es más, me preocupa cero.
Que me hagan sonrojar. Que se mueran los míos y se vaya todo a tomar por el culo.
No me importa.
Qué coño me iba a importar a mi.