lunes, 6 de mayo de 2013

LONDRES EN LAS DE ANTES

Londres, en las de antes, hubiera hecho temblar los cimientos de cualquier desazón mal desatascada.
Vi sus lágrimas, pude sentirlas. Estaba muy cansado pero noté un chasquido en mi fuero interno desde aquel pub de Camden Town, con sus calles remozando jolgorio y algarabía. Hacía frío y el suelo peligraba en un rumor, una antigua mastaba, cuando el tiempo de golpe se paró. Dejó de correr y, con él, nuestra alma quedó fuera.
De Londres, de sus calles, ¿que sabía yo? ¿Qué tengo yo de británico? Los pies ya no andaban, la zona lumbar temblaba.
Londres, en la noche, me tenía reservado algo de familiar y cercano. Son esas lágrimas apátridas. En las de antes, Londres habría recorrido nuestro sino sin extrañeza, como una profunda calada de cal; el humo, entre sus casas adosadas de estilo victoriano, disfrazaría las intenciones reales repercutiendo directamente la flema entre el carácter raro y amanerado de los nuevos amores, viejos rencores.
Londres, en las de antes y en las de ahora, hizo que transportáramos todo el tinglado hacia orillas del Támesis. Era de noche en los mayos del norte, aunque el inglés de S'Arenal, tatuado y de un rojo gamba histriónico, no pondría reparos en pasearse en manga corta. Nuestros hijos esperaban en casa mientras nosotros regatearíamos una mísera libra para cuadrar las cuentas y apurar un último lap dance agotados y con la actitud (y la cara) del que es difícilmente impresionable después de darlo todo.
Era Londres, una de antes, y éramos nosotros, muchos de antes. Uno se casaría y sería necesario llamar al deshollinador y revolotear por Picadilly Circus y el maldito Big Ben (recuerda, recuerda... el parlamento no se lamenta).
Y me tumbé con ropa y todo en la incómoda letrina de muelles chirriantes, de boca supino. Había un cementerio detrás, el Saint Mary. No seríamos los únicos moradores y los cimientos temblaron de verdad al oírme platicar el inglés con cincuenta copas de más y me giré a un lado y vi a T. escupiendo al griterío vivo. Con él estaban G. y P, expectantes, a flor de piel. Y X. ocupando espacio, aguantando una cerveza.
Y, aunque sin prisa, diría que el reloj parecía que volvía a a correr de nuevo.
Nuestra alma volvería a estar dentro.
Como en las de antes.

lunes, 22 de abril de 2013

EL PÚBLICO DEL LIBRO Y LA ROSA DE TRES MESES

Mañana es Sant Jordi y es un Sant Jordi muy especial.

Huelga decir que adoro este día -uno de los pocos que celebro con entusiasmo-, día en el que aparco mi lado más sardónico y deshago el nudo del estómago.
Por desgracia no lo pasaremos en Barcelona -algo que suelo asociar-, así que Albert y Xavi no podrán ver a su sobrino y éste no podrá conocer la ciudad de las mil caras.
Mis preferencias no han cambiado, si bien ya tengo preparada una novela de Javier Sierra para el verano (si es que la playa y los nuevos utensilios dejan algo de espacio y tiempo, que ya tenía ganas de encontrarme él).
Espero que sea un buen día soleado y feliz rodeado de gente que adoro y gente que públicamente compre y lea libros y rosas sin descifrar.

Barcelona podrá esperar un poco más.

Que lo disfrutes con buen humor y alegría. Regala amor.

jueves, 18 de abril de 2013

SUPERHÉROES


Algunos recuerdos tiñen la primavera de amor al prójimo y ansias de salir a comerse el mundo.
Ser melancólico va con los cambios de estación -con los cambios de temperatura-, y un nuevo uso y descubrimiento de las herramientas del gigante de la manzana mordida fomentan el reclamar del destierro algunos archivos inconexos y algo confusos.
Son seis años desde que volví dispuesto a centrarme y labrarme un futuro a pesar de la crisis (esta eterno crash), antes de que aconteciera. Me fui para reencontrarme por segunda vez tras la caída de 2003 -mi primera huída- y gran parte de los meses que estuve en esa tierra tan querida los pasé refunfuñando y maldiciendo mi mala suerte. Recuerdo que al volver de año nuevo todo empezó a ir sobre sobre ruedas y hubo tregua y que fue un invierno muy suave.
A la postre, Batman siempre ha sido mi superhéroe favorito si excluimos al tebeo español de la ecuación (en esas, El Capitán Trueno no tendría rival). Me sentía atraído por la oscuridad de un personaje dramáticamente atrapado por el asesinato de sus padres de pequeño, pese a ser multimillonario, y cómo el manto de la noche y una máscara servían para dar forma y sentido a su existencia al hacerse adulto (y vivir así atormentado).
Hoy en día hay mucho superhéroe suelto por ahí. Hay que serlo, viendo cómo está la cosa, o al menos creérselo para no derrumbarse y coquetear con el abismo más de lo deseado. Según oigo, todavía me pregunto qué clase de educación voy a darle a mi hijo, si bien soy perfectamente consciente de que tanta frivolidad apesta, o puede que fuera ayer: no tengo delirios sobre qué clase de mundo le voy a legar ni nada por el estilo, al menos no antes de que las anginas me delaten. Mi miedo es más frugal y versa sobre las auténticas posibilidades de alcanzar el éxito que yo pretendo sin vomitar mis frustraciones más profundas y oscuras ya que, por desgracia, carezco de todo súper poder.
La oscuridad, otra vez. Boston y nosotros, los maratonianos. El amor al prójimo se impone a las tinieblas del borracho que lucha por mantener el equilibrio y se aferra a la vida como un bufón sin gracia; 'es la actitud', alcanzo a oír claramente, 'no eres tú, soy yo'. El problema de desembarazarse de uno mismo trasciende lo comúnmente aceptado y hace que me torture una y otra vez... ¿y si el mundo no quiere ser cercenado ni compartido con nadie? ¿Lograré despertarme con ímpetu?
No sé si encender la televisión, es una cuestión que se remonta milenios atrás.
Estaba dispuesto a centrarme y a enterrar la máscara pero, ahora que no huyo, no me hace falta teñir mis recuerdos ni aspirar a ser un puto superhéroe.

lunes, 15 de abril de 2013

DESFIGURACIÓN DE UN GENIO

Me da vergüenza no poder proclamar con voz firme y sincera que el alud nos dejó sin aliento y que mi suegro es un tío cabal y capaz al que hay que seguir a tientas.
Las mujeres como Sara Montiel o la Thatcher sí que sabían divertirse, por no hablar de la incomodidad de una garantía impostada y la estrechez de la resbaladiza costa de la fotografía (mis piernas no soportan tanto peso); para cuando el protocolo no baste, el alcohol es el culpable de causar estragos en las aceras de enfrente, y eso ya cansa.
Falta reciprocidad. Porque claro, ahora no fumo. Una falta de empatía latente, eso que resta, y unos recursos que rozan lo alarmante (por ausentes). El tabaco, dos meses y medio después, mezclado con hojarasca, si pudiera; mientras salgo con Chloe, deprimida ella, levanto la cabeza  para esquivar a un tipo delgado con camiseta de Superman y aspecto alicaído en general, desaliñado -tan habitual en estos tiempos de crisis-, su pelo enmarañado le delata: es un hijo de la casa de la esquina, esa con unas enormes placas solares y extraños adornos.
Sólo quedan doce clases y mi niño ya tendrá cuatro meses. El dominio del tempo es clave, si bien se escarba, aunque haya un esqueleto en la cuneta y hasta Londres quede tan poco; los celos, inexplicables desfiguraciones que despistan y desvisten hasta dejarme sin respuesta, no son tan fácilmente combatibles como debieran, y sigo sin entender el por qué. Nunca he dado mal ejemplo y Dios me libre de blasfemar: la soledad es un estado de ánimo que no rinde cuentas jamás. ¿Y el ansia de saber? ¿Cómo se combina? ¿Cómo se rechaza?
Me da vergüenza no poder proclamar con algarabía que ya es primavera, que se necesitan recargas y los polos se derriten y que de la fotografía esa ya no queda nada. Que un genio te tocó y me dejó a mi el maletero abierto y cosas por cargar mientras bajo escaleras, jodida Matilda.
Las mujeres como mi madre son únicas, por no hablar del tío cabal y capaz que no pueda ser. *


* Feliz cumpleaños, mami: ¡carpetazo!

lunes, 1 de abril de 2013

LOS ALMENDROS DE ENERO

A veces, y esto después de dos meses y algún día, desaparece la imagen que tiene de mí mi lóbulo parietal.
Y me dice que no estuve, que no fumé esa marihuana y que no hubo cola en el paro mientras mis amigos se reían de mí a mis espaldas.
Si no engordaran cinco quilos. Si superara los ocho quilómetros pero no cupiera, la línea en la libreta; dos popes se encontraron, había un helicóptero detrás y un disfraz.
A veces creía ver a Chávez y echar de menos los momentos comprando con los cascos a toda castaña: en qué me he convertido, qué es lo que era, toda aquella fútil retórica alejada del florecer de los almendros en enero.
'És com un Javi petit'. Con parte de mis genes, no todos. A veces me olvido, como un trastorno del cerebro, uno que pretende sabotearme un disfrute real como símbolo de un florecimiento tardío. Ocio o demoro o me elevo, y lo veo todo desde las alturas con una claridad meridiana que asusta.
Su primera 'mona', sin flequillo. Sin más afectación que la certeza de otro grado fuera de nuestro microcosmos, la grandeza de mi adorada compañera de viaje en nuestro tercer aniversario.

jueves, 31 de enero de 2013

jueves, 24 de enero de 2013

LOS AVERNOS POSTREROS



Últimas jornadas en el exclusivo edén ya que caímos aquí tras comer de la fruta prohibida y Dios comenzó a divertirse de verdad; según Lucas, el griego:
Cuando el niño cumplió doce años, subieron a celebrar la fiesta, según la costumbre.
Al hacerse de día, salió hacia un lugar solitario. La gente lo buscaba y, cuando lo encontraron, trataron de retenerlo para que no se alejara de ellos.
'Y cómo puedes decir a tu hermano: Hermano, deja que te saque la mota que tienes en el ojo, cuando no ves la viga que hay en el tuyo? Hipócrita, saca primero la viga de tu ojo y entonces verás bien para sacar la mota del ojo de tu hermano'.
Pero como no tenían para pagarle, les perdonó la deuda a los dos. ¿Quién de ellos le amará más? Porque tenía una única hija de unos doce años que se estaba muriendo. Mientras iba de camino, la gente le apretujaba por todas partes; cuando el niño se acercaba, el demonio lo tiró por tierra y lo sacudió violentamente. Pero Jesús increpó al espíritu inmundo, curó al niño y se lo entregó a su padre (cuando en realidad una sola es necesaria).
María ha escogido la mejor parte y nadie se la quitará pero, ¡ay de vosotros, fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de todas las legumbres, y descuidáis la justicia y el amor de Dios! Esto es lo que hay que hacer, aunque sin omitir aquello.
Pero el Señor continuó:
-Vosotros sed como el administrador fiel y prudente a quien el dueño puso al frente de su servidumbre para distribuir a u debido tiempo la ración de trigo.
Jesús le dijo:
- Recóbrala; tu fe te ha salvado. Porque el mismo David dice en el libro de los salmos:
El Señor dijo a mi Señor: siéntate a mi derecha (exclamó a grandes voces)...
- Padre, si quieres, aleja de mí esta copa de amargura, pero no se haga mi voluntad, sino la tuya.
Ellos le dieron un trozo de pescado asado. El lo tomó y lo comió delante de ellos. Después les dijo:
Tened paciencia, porque sólo el que es paciente se acercará a mí. Olvidad lo que creéis saber, porque sólo el que está libre de todo puede llegar a amar de verdad y sentirse sabio para asumir las buenas nuevas y sortear las viejas incertidumbres. Liberad vuestra mente, sed como la rama del árbol que pese a la fuerte corteza y el acoso de los uruk-hais decide saltar al vivaraz riachuelo que lo guía hacia los mares del sur, ajeno a las raíces que una vez le identificaron. Encontrad paz en el suave crujido de las hojas al caminar otoñal fuera de temporada, dejaros embaucar por la melodía del sitar y el ukelele que, juntos, os trasladen hacia tierras recónditas bañadas por el dulce aroma del jazmín y el bello florecer de los almendros de enero.
Fluid como el viento que se escapa por la ventana y el humo desparramado a fuego lento en la boca del enemigo, porque sólo el que aprende a fluir como el sol del crepúsculo es digno de mi y de su especie y es capaz de escuchar al caído y renacer en la piel de su hijo.

Por cierto, muy bueno el pescado, fresco y sin mercurios añadidos. ¿Qué era, xiphias gladius, verdad?


Es increíble a lo que se puede recurrir en un momento de máxima tensión. La ansiedad rebusca en lo más profundo del ser en espera de hallar el perdón hoy jueves -día de último control- o puede que el viernes (víspera de nuevos fulgores). Sólo quedan 2 días (a lo sumo). Que todo va a cambiar ya no sólo es una nimiedad.


Aprovecho para poner al día la lista de música (Exit Music For a Birth, El Gran Moment), con un segundo cedé que deja espacio a las aportaciones de algunos amigos de Facebook y otras concesiones que no voy a comentar más porque no tendría fin:


Aerosmith - Amazing

Aerosmith - Crazy
Aerosmith - Crying
Aerosmith - I Don't Wanna Miss A Thing
Alanis Morrisette - King Of Pain
Alba - The Garthen Mother's Lullaby
Alba - The Mermaid's Song
Alicia Keys - Girl On Fire
Alicia Keys - No One
Andrea Bocelli - MacBeth (Verdi)
Antonio Vivaldi - Concerto In G-Moll
Antonio Vivaldi - From The Four
Arcade Fire - Wake Up
Audioslave - Like A Stone
Ben Harper - Roses From My Friends
Ben Harper - Waiting On An Angel
Ben Harper - Walk Away
Blind Melon - Mouthful Of Cavities
Blur - This Is A Low
Bob Dylan - Blowin' In The Wind
Bon Jovi - Always
Bruce Springsteen - My City Ruins
Bruce Springsteen - The River
Bryan Adams - Heaven
Carmen Consoli - Blunotte
Deftones - Change (In The House Of Flies)
Eagles - Hotel California
Eliane Elias - The Girl From Ipanema
Jeff Buckley - Love, You Should've Come Over
Gregorian - So Sad... (Radio Version)
Guns N' Roses - Don't Cry
Guns N' Roses - November Rain
Héroes Del Silencio - La Espuma De Venus
Ludwig Van Beethoven - Piano Sonata Num. 9 (2nd Movement)
Ludwig Van Beethoven - Piano Sonata Num. 14 (1st Movement)
Ludwig Van Beethoven - Symphony Num. 7 (2nd Movement)
Marconi Union - Weightless
Pearl Jam - Just Breathe
Pearl Jam - Release (Verona, Italy-June 2006)
Pearl jam - The End
Pink Floyd - Time
Team Sleep - Acoustic One
Team Sleep - Cambodia
The Mars Volta - The Widow
Kohachiro Miyata - Akita Sugagaki
Kohachiro Miyata - Honshirabe
Kohachiro Miyata - Sanya
Kohachiro Miyata - Tsuru No Sugomori
Radiohead - Exit Music (For A Film)
Radiohead - Pyramid Song
Robert Plant/Jimmy Page - Kashmir
Rolling Stones - Angie
Rolling Stones - You Got The Silver
Scorpions - Still Loving You
Scorpions - Wind Of Change
Standstill - Cuando Ella Toca El Piano
Standstill - Let Them Burn
Soundgarden - The Day I Tried To Live
Temple Of The Dog - Call Me A Dog
Terence Trent D'Arby - Holding On To You
Tony Bennet - For Once In My Life
Wolfgang Amadeus Mozart - Clarinet Quintet
Zumi-Kai - Godan-Kinuta
Zumi-Kai - Rokudan

Suelo decirme que Dios no juega a los dados.

El averno no se deja rogar.

martes, 15 de enero de 2013

EXIT MUSIC FOR A BIRTH

Como ya pasamos tres días de la fecha y aquí no se mueve nada, esta gélida mañana quiero dejar constancia de al menos un par de cosas:

1. Los números del 17 en adelante no me gustan, así que va a tener que espabilar o vamos a empezar con mal pie (presiones para la madre aparte); de hecho, yo aposté por el 10 y luego por el 15, que son mis números favoritos, no estaría mal que en las siguientes 24 horas pasara 'algo' (contracciones súbitas, pálpitos inducidos a lo bestia, lo que sea).

2. Tema nervios. Pasada la vorágine laboral de las navidades y la tensión del año nuevo, el problema se presenta ahora en cualquiera de estas noches que me toque trabajar. No obstante, he ganado mucho en paz y tranquilidad, sobre todo este fin de semana que salíamos de cuentas; salgo a correr, estudio inglés y hago vida normal independientemente del raciocinio frío y calculado que nos acecha.

3. Banda sonora para el gran momento. Como ya lo tenemos todo preparado y la paciencia es un bien preciado, nos hemos entretenido en hacer un cedé de música para el parto. Huelga decir que sólo había una condición, a ser posible: estridencias fuera. Hay mayoría de la madre, de films, instrumentales y alguna canción mítica para mi.
Sólo para amantes de las listas como Albert y Xavi... ¿o qué sería de una vida sin música? (Sin buena música, desde luego). Lista de El Gran Moment:

A Perfect Circle - Over.
Adele - Don't You Remember.
Adele - Make You Feel My Love.
Antonio De Lucena - Concierto De Aranjuez.
Antonio De Lucena - Romance Anónimo/Juegos Prohibidos.
Antony and The Johnsons - Hope There's Someone.
Bunbury - El Mar, El Cielo y Tú.
Carl Orff - Carmina Burana.
Clint Mansell - The Last Man (The Fountain).
Coldplay - The Scientist.
Coldplay - Yellow.
Eddie Vedder - Guaranteed (Into The Wild).
Eddie Vedder - Sleeping By Myself.
Elliott Smith - Between The Bars.
Ennio Morricone - Il Tramonto.
Ennio Morricone - On Earth As It Is In Heaven.
Ennio Morricone - Once Upon A Time In The West.
Ennio Morricone - Una Pistola Per Ringo.
Frank Sinatra - My Way.
Hans Zimmer/Lisa Gerrard - Gladiator Theme (Gladiator).
Héroes Del Silencio - La Alacena.
Héroes Del Silencio - La Chispa Adecuada.
Incubus - Aqueous Transmission.
Incubus - Drive.
Israel Kamakawiwo'ole - Over The Rainbow.
James Horner - For The Love Of A Princess (Braveheart).
James Horner - The Secret Wedding (Braveheart).
Jefferson Airplane - White Rabbit.
Johann Sebastian Bach - Suit No 3. In D Major, BWV 1068 'Air'.
John Lennon - Imagine.
Led Zeppelin - Babe I'm Gonna Leave You.
Led Zeppelin - Since I've Been Loving You.
Led Zeppelin - Stairway To Heaven.
Leonard Cohen - Waiting For The Miracle.
Lou Reed - Perfect Day.
Luciano Ligabue - Il Giorno Di Dolore Che Uno Ha.
Luciano Pavarotti - Nessun Dorma.
Maria Callas - Carmen/Habanera L'Amour Est Un Oiseau Rebelle.
Maria Callas - Madama Butterfly/Un Bel Di Vedremo.
Maria Callas - Norma/Casta Diva.
Metallica - Nothing Else Matters.
Mike Oldfield - The Song Of The Sun.
Negramaro - Solo 3 Minuti.
Norah Jones - Come Away With Me.
Paco De Lucía - Entre Dos Aguas.
Pietro Mascagni - Cavalleria Rusticana, Opera (Melodramma) in 1 act/Intermezzo.
Pink Floyd - In The Flesh.
Pink Floyd - Wish You Were Here.
Puscifer - Tumbleweed.
Queen - Bohemian Rhapsody.
Queen - Who Wants To Live Forever.
Radiohead - I Will (No Man's Land).
Richard Clayderman - Love Story.
Salif Keita - Tomorrow (Ali).
Silvio Rodriguez - Ojalá.
Standstill - Aire.
Tchaikovsky - El Lago De Los Cisnes.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - Across The Universe.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - And I love Her.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - Hey Jude.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - If I fell.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - Something.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - Strawberry Fields Forever.
The Beatles (versión Rockabye Baby!) - Yesterday.
The Doors - The Severed Garden (Adagio).
The Mars Volta - Televators.
The Mars Volta - Asilos Magdalena.
Tool - Parabol.
Tool - Right In Two.
Vangelis - Conquest Of Paradise.
Vasco Rossi - Gli Angeli.
Vasco Rossi - Senza Parole.
Vasco Rossi - Vivere.
Wolfgang Amadeus Mozart - Requiem For Soloists, Chorus And Orchestra (K. 626)/Lacrimosa.
Yann Tiersen - Comptine D'un Autre Été (Amélie).

Y eso es todo por hoy, a ver si nieva por aquí arriba que hace un frío que pela...
EXIT MUSIC FOR A BIRTH (EL GRAN MOMENT): del 26 no pasa. Eso seguro.
Tic, tac, tic, tac...

sábado, 12 de enero de 2013

CANTAR LAS CUARENTA

Algunos padres primerizos, jóvenes en su mayoría, no son conscientes de que sus retoños algún día crecerán. Y que las fotos que ahora se hacen -y luego publican- puede que dejen de tener sentido para ellos -al menos el sentido que ellos le dan en su momento-, inocentes; ser padre tiene que ser toda una jodida experiencia vital a largo plazo, siempre que la vida misma respete los sin sentidos. A diario ocurren casos de muertes extrañas y sueños truncados que, sin llegar a ocupar todos los espacios del hospital, sí que persisten en el inconsciente del ocupante como espíritus deambulantes que no disfrutan del merecido descanso eterno. Woody (de Toy Story) convive con ese miedo a no permanecer y la incertidumbre innata del ser humano pero, ante la disyuntiva de tener que elegir entre ver más allá del tiempo y disfrutar de el momento, elige esta segunda opción. Si contradice o no nuestra característica más evidente es discutible, de la misma manera que resulta obvio que negar la importancia del minutero y un catalejo de madera es cuestión de forajidos y bandoleros única y casi exclusivamente.
Mal día para volver a fumar porros. Cuarenta semanas y nada, no quiere salir. Y huelga decir que le entiendo perfectamente. Le respeto. ¿Quién sabe cómo será en 2028? ¿Recordaré estos momentos, incluida la abstracción deforme de los ocho quilómetros de campiña? I'm expecting a baby. Esperar. Como comprarse un coche nuevo y no disfrutarlo todavía, como perder un boleto de lotería premiado. Tener o no tener. Vivir o no vivir. What a fucking mistery.
Mucho se perdió entonces. ¿Quién sabe lo que pasa por la mente de Luca Brasi? A fin de cuentas el ejecutor de los Corleone es mucho más humano que el angustioso Woody, demasiado atento a tachar los días que no pasan del calendario. Con suerte, no pasará del 15 y eso significará que será un Super Good Day (parafraseando al impertinente niño de Mark Haddon), pero quién sabe. Quién diablos sabe de qué cojones depende. Algunos padres primerizos no tienen ni idea de nada, si bien es imposible no jugar a predecir el futuro. ¿What can I do? ¿No llevo casi siete años esperando el nuevo disco de Tool? Mal día para volver a malvivir de los nervios. La dolce attesa lo llaman en el Belpaese pero... ¿qué cojones tiene de dulce? Sobre todo en esta recta final. El miedo a no permanecer ya no tiene sentido. Debo ser muy ingenuo.
Supongo que todavía no soy consciente.

lunes, 31 de diciembre de 2012

CLAUSURA 2012: ESTIRPES

Repaso fotográfico anual a lo acontecido en este 2012, año del fin del mundo maya y puerta de inicio a una nueva era:
ENERO


En enero traté de ser paciente mientras mi familia se debatía entre la constatación de un desastre y la esperanza de una mejor calidad de vida.
FEBRERO

En febrero cayó una nevada guapa y me embutí el vestido del compromiso tras boxes triplicados y mis helados 32 años recién cumplidos.
MARZO
En marzo celebramos dos años en Granada -una ciudad con un encanto especial- y comenzamos a explotar al máximo la moda de correr.
ABRIL
En abril nos empapamos del espíritu primaveral y empezamos a disfrutar de los placeres de la naturaleza, entre ellos el Camp Nou y la vall d'Àger -reductos ambos astronómicos-, resultado de una visión del cosmos que se ha ido ampliando con el pasos de los meses y las excursiones de alta montaña. 
MAYO

En mayo sólo hubo una noticia y no hay foto que pueda expresar nuestra alegría aquí; en mayo se confirmó que no estamos solos y todo cambió. Mes del cambio, mes del futuro inmediato (con permiso de la pequeña Aura).
JUNIO-JULIO
En junio de este año hubo Eurocopa y lo bordamos mientras yo me iba preparando mentalmente para las buenas nuevas y recorríamos el sur de nuestro amado Belpaese hasta julio. También nació el primogénito de mi amigo T. (día 11) y fuimos de boda familiar (recuerdo de la anterior de mi amigo Dani). Un 4-0 para el recuerdo en Maiori, così fa male decían...



AGOSTO
En agosto por poco nos desquiciamos de tanto trabajo -muy a pesar de la eterna crisis- mientras cuidaba del huerto familiar al volver por las mañanas ya con un sol de espanto. El 19 hizo un año sin mi mentor T., que seguro estaría muy contento por las buenas nuevas.
SEPTIEMBRE
 
En septiembre disfrutamos más del verano y subimos al Pedraforca por el Verdet al grito de '¡esto es muy peligroso!', 'tu i jo no hauríem d'estar aquí, que jo he de ser pare i tu avi!'. Calor y buenos alimentos.
OCTUBRE
Octubre es el principio de la vuelta a la normalidad; de las clases de inglés, de la madre mafia y del principio de asunción de los nuevos desafíos.
NOVIEMBRE
Noviembre y los maravillosos bolets del Berguedà (el de la foto es Alberto, el primo de Laura, frontman del grupo 'Fuggo'). Unas cuantas salidas por el bosque respirando aire puro y una rápida preparación para los meses del duro invierno. Alguna escapada y clases de preparto para seguir aprendiendo y preparándonos.
DICIEMBRE

Diciembre y Gandalf contando cuentos descontando los días de anticipo. El fin de una época -no sin mi maya-, el saludo a un nuevo año -y una nueva era- cargado de ilusión y buenos deseos. Toda mi vida en espera de ser cambiada radicalmente, y yo ansioso perdido.

Por mi apego a Italia, el vídeo del año es el de Schettino y la llamada en pleno naufragio del Costa Concordia, pero como ya lo puse por aquí me quedo con el del fin del mundo de la NASA ('The world didn't end yesterday'), el que tranquilizó a las masas. Por que, sí, ganamos la Eurocopa, la crisis se acentúo con los recortes de mierda, hubo JJOO en Londres (magnífico Bolt, el baloncesto me apasionó y adoro la atmósfera general de unos JJOO), un austríaco se tiró desde la estratosfera, llegamos a Marte por Curiosity y otro puto huracán con nombre de mujer, entre otros desastres, siguió poniéndonos a prueba... pero Italia, como el misterio del cosmos, significa amar, y yo amo con todas mis fuerzas (sobre todo a los míos y lo que está por llegar).
2012 también fue el año de la boda del Dani y los nacimientos de varios hijos de mis amigos más íntimos: C. de Kristian, A. de Gnöit, T. de Tognâo y J. de Txema, por lo que nuestras relaciones para con ellos están invariablemente cambiando y yo trato de no lamentarme y adaptarme por la cuenta que me trae. 
Este año mi amigo Ace también encontró el amor en Alemania, un poco lejos, y su futuro inmediato parece querer ser volteado de la misma manera que este país busca su camino (o  pretende encontrarlo). No comparo el caso de Catalunya y España con el de mi amigo, pero sí que ambos nos van a mantener en vilo en los próximos meses, de eso no hay duda. 
Por lo demás, un sólo término, una sola palabra: estirpe. 
Todo lo que haga de ahora en adelante será para él; todo lo que siempre anhelé va a poderse construir, toda la huella que pretendí dejar va a poder permanecer.
Feliz año 2013, 
principio de una nueva era y un nuevo camino.

Hasta pronto.



martes, 25 de diciembre de 2012

ATAQUE DE ENTRENADOR

Hoy es Navidad. Lo escribo mientras escucho mi vieja lista de Spotify 'Lullarocks' en el trabajo, pendiente de las visitas y las cenas de Nochebuena. Muchos huelen a marisco y vino rancio.
Pienso y recuerdo mientras ojeo las canciones de toda una vida y rescato ideas olvidadas que me secuestran momentáneamente de mi lograda felicidad. Si fuera mi culpa, pienso entre fogonazos, aceptaría la reválida sin duda y me batiría en buena lid. Pero no es el caso: ninguna dicha debería dar vía libre para tomarse ciertas licencias que ni se entienden ni se toleran. Es un poco tarde para ataques de entrenador; hoy, una aparición repentina suena más a espectro residual que a bocadillo de jamón pata negra, ya que el poder de la sugestión no es tan fuerte como para replantearse el tipo de vida que se dejó atrás así porque se le ilumine a alguien en este día señalado. La indiferencia sigue siendo la mejor respuesta a la pregunta de la educación inconsciente y la maldita llamada fraternal de estos días de fiesta y comilonas por doquier.
Recuerdo cuando Cruyff puso a Goikoetxea, extremo derecho con gran centro y ambidiestro, de lateral izquierdo. Siendo tan temprano, un hombre de aspecto descuidado y barba de tres días vino a verme con un terrible dolor de pecho. Sus vestiduras no eran de marca y parecían ser de segunda o tercera mano. Sin llegar a ser un mendigo al uso –no arrastraba carrito alguno ni actuaba como tal-, su dolor no fue tanto como para aguardar largas horas en la sala de espera ni como para salir al cabo de cinco días con los pies por delante. Con la cabeza erguida y un porte señorial de otrora, manifestó preocupación por haber perdido el último tren y nos informaba de que pretendía pasar la noche en la misma saleta-justo delante de mí-, ya que al día siguiente tenía una comida familiar en Sabadell y no podía faltar. Me levanté de la silla y le ofrecí un polvorón de nuestra cena de Navidad que aceptó como postre y no como limosna, faltaría más. Me felicitó las fiestas con el nombre de mi uniforme, como si quisiera saber a quién dirigirse. Al darle la espalda y volver a mis menesteres, la cara de Goiko se había desvanecido entre el humo de un cigarro y la niebla de los primeros rayos de sol como si hubiese lanzado una bomba de humo. Quédate en tu agujero maldito ingrato, no se te ocurra levantar la puta cabeza.
Preciosa. Cinco minutos antes una llamada me alertaba. Y cinco minutos antes nacía la pequeña Júlia. Justo entre el decimotercer y decimocuarto episodio de la sexta temporada de The Sopranos, entre el gran salto del nacimiento de la hija de Chris Moltisanti, la muerte de John Sacrimoni y el estreno de Clever. Es algo inexplicable, como dice el tópico. Unos mueren y se van, otros nacen y llegan. Algunos se resisten a hacer alguna de las dos cosas y se mantienen en el limbo de los márgenes aceptados. El puto ciclo de la vida, el minutero y toda una gran jodienda mordiéndote el trasero, aunque seguro que el tiempo se detuvo en los brazos de mi amigo Txema. Sin ataques de entrenador ni iluminados de última hora.*
* DEDICADO A LA BUENA NUEVA DE LA PEQUEÑA JÚLIA (4.20/26.12.12).

jueves, 20 de diciembre de 2012

LA TRASTIENDA

Las piedras son como billetes desgastados.
El elenco no se hace esperar y surge de los asientos reservados para embarazadas y población de riesgo al gruñir mi estómago durante el primer segundo:
-A mi hija le encanta la historia.
-Mira, yo me licencié en historia, qué casualidad.
-Pues sí, le encanta, le gusta mucho el tema de la historia.
Luego hay un fundido en blanco y la maquinaria se pone en marcha. No me siento demasiado observado y el elenco parece disfrutar con su retahíla de nombres, lugares obviados aposta y salivazos del actor principal a contraluz. Deus ex machina, ingenio tras ingenio me intento meter en la historia y dejarme llevar, pienso. Luego hay un aviso de bomba y todos a desalojar... El caos inunda la sala y hay hostias para salir por la angosta y vetusta puerta principal. Nosotros permanecemos sentados porque no nos creemos la advertencia y aprovecho para tirarme un pedo insonoro vacío de comida pero tremendamente fétido. Albert me mira disimuladamente y le reconozco la autoría con la misma frugalidad al tiempo que constato, no sin cierto resquemor, que el actor principal se ha sentado a mi lado y ha encendido un cigarrillo.
Todo cambió cuando encontramos la manera de hacernos con un bocadillo de guerrilla, pero ya era tarde. Me sentía inseguro y rodeado por gentes de procedencias dispares y extrañas fauces. ¿Había vivido yo en esa ciudad? Tenía prisa por marcharme. Dicen que cuando encuentras la paz ya no quieres saber nada de la guerra, si bien yo sólo pretendía volver al palomar y dejar de escudriñarles a todos como si creyesen poseer el elemento principal de la Piedra Filosofal.
Son como billetes, tío, dime que no.
Sería como una paloma sin mensaje; el hijo del narcolépsico del barrio no se fía y reaparece cuando menos se le espera. Está sentado en su silla de siempre contando los días que le quedan para convertirse en papá. Mirarlo evocaba ineludiblemente al viejo Gene, todo un cascarrabias. Es curioso, me decía, fui hijo, primo y sobrino de alguien; he sido universitario, irrespetuoso, astronauta y hasta futbolista, pero ahora me voy a convertir en PADRE, voy a ser PADRE de alguien. ¿Sabes lo que significa eso?
En aquella esquina, su aire distraído le hacía parecer estar en comunión con las impetuosas fuerzas del cosmos pero su discurso trascendía más allá de lo meramente filosófico.
Ya nada volverá a ser igual, amigo mío, aprovecha ahora para dormir. Mis primeras palabras sonaron tan absurdas como el arrepentimiento espontáneo que las siguieron. Luego me percaté de que evidentemente todas sus actividades extracurriculares iban a ser sacrificadas en beneficio de un bien mayor como aquél, estaba claro.
Me preguntaba si Txema pensaría en estas cosas, si bien no era capaz de encontrarle parecido al descarado actor de vodevil del otro día. En mi caso, pensar en la inducción tras cuarenta y una semanas y seis días era un mal menor que asumiría si despúes del jueves 21 este tinglado lograba mantenerse en pie. La pequeña Júlia, inocente nonata -objeto de deseo de sus ansiosos padres-, apuraría sus últimos tragos de líquido amniótico ajena al jaleo de las voces y ruidos de fuera, lejos del monte de Bugarach y las teorías de Sitchin sobre el exoplaneta que debería orbitarnos estos días.
Fíjate bien. Parecen billetes como aquellos verdes de mil pelas. Da gusto venir al santuario de Queralt a observar el infinito en paz, sin guerras ni incendios que sofocar.
Luego hay un fundido en negro y alguien susurra ‘avi’ para subsanar tanto chisme y tantas trastiendas obviadas aposta.

domingo, 9 de diciembre de 2012

LO QUE IMPORTA

No me importa que se acabe.
Que el cielo se nos caiga encima. Que el suelo ceda y pierda el eje.
No me importa.
Que haya guerras. Que la nueva sangre fluya. Que los políticos mientan y sean corruptos. Que mi hijo hable castellano.
No me importa y es más, me da igual. Que me miren si no sonrío. Que no encaje.
No me importa una puta mierda. Que aumente el paro, la crisis y haya hambrunas que nos degraden más aún. Que los niños disparen con el sol del perpetuo verano.
No me importa, es más, me la suda. Que la monarquía siga haciendo equilibrios y la plebe muera de vergüenza ajena. Que el aletargado siga de siesta. Que la televisión me maree.
Me la trae floja, no me importa. Que bajen los astronautas del futuro y saluden de paso a los del pasado. Que nos bombardeen y nos quiten de las manos el planeta que creímos nuestro. Que nos aplasten como las hormigas que no descubrimos al caminar, que borren nuestras huellas.
No me importa, qué cojones iba yo a hacer al respecto. Me importa una puta mierda, es más, me preocupa cero.
Que me hagan sonrojar. Que se mueran los míos y se vaya todo a tomar por el culo.
No me importa.
Qué coño me iba a importar a mi.

viernes, 30 de noviembre de 2012

EL VAIVÉN, EL REHÉN


Desgracias sobre la oscilación del globo en este vasto universo que nos contempla, la maldita casuística al acecho, dijo mi vecino. Uno sobre diez mil, no tiene porque tocarte. Es un porcentaje lo suficientemente amplio como para seguir con una sonrisa mañana al despertar.
La subida a los Estanys de l’Angonella no tuvo nada de casual. Fue un acto premeditado, bien organizado. Yo sólo iba de acompañante, ajeno al doloroso sentimentalismo de mi familia política. Creí intuir que me necesitaban para sumar piernas y presencia física y, de paso, aumentar los lazos de unión entre nosotros a dos meses del nacimiento de mi primogénito L.
De eso ya hace días. El No me ha bloqueado tanto que apenas he podido levantar el bolígrafo y, cuando lo he hecho, he acabado teniendo agujetas. Y justo ha llegado el frío polar. Así de repente, sin avisar, en plena luna llena; demasiadas cosas a las puertas de las últimas fiestas navideñas. Me compré un ukelele para ajustar cuentas y en las clases de preparto ya ni siquiera me río.
Mi último pitillo en el balcón del descansillo fue como una revelación: pude apreciar toda mi vida social desde la vieja chimenea. Ésta, como si resurgiera de las cenizas de un pasado esplendoroso, aparentaba un uso reciente que resultaba casi tan fantasmal como el abandono al que sus propietarios sometieron a la vieja finca, ocupada por una figura más propia de la mente de un sociópata que de un futuro padre de 32 años que retrocede a través del humo confundido del tabaco y los primeros síntomas de congelación (sigo demasiado atento a las aventuras del Curiosity y muy poco comprometido con el mundo que nos rodea).

Me gustaría compartir más tiempo con todos ellos y dejar de pensar en preferir no hacerlo, pero no queda ni un mes y medio, desgracias a parte -sonrisas matutinas en busca y captura-, pero yo sólo soy el maldito acompañante.



miércoles, 31 de octubre de 2012

LA MADRE DE TONY SOPRANO


Eran otros tiempos.
Por suerte, la relación entre cónyuges ha cambiado a lo largo de los años, tan arcaica como era. La igualdad entre sexos parece una simpleza torpe propia del medievo, tan cultivada desde siempre; algunas civilizaciones han convertido en excepciones tendencias que difuminaban el papel del macho en la manada, equiparando a la hembra hasta trasladarla a la rueda del desarrollo, implacable mástil de nuestro tiempo veloz y perecedero.
No hace falta retroceder demasiado para calcular el daño. Las reclamaciones feministas de mediados del siglo XX y la propuesta de asunción del riesgo físico calaron entre los derechos más básicos de esta nuestra joven y denostada democracia, pero no siempre fue así.
Eran otros tiempos.
Yo nací en los ochenta y viví en mi propia casa la barbarie de una educación y cultura deficientes. Le echo la culpa a este imberbe país. Mi madre responde a un estereotipo: el de mujer luchadora contra corriente; contra la corriente devastadora que había en casa remaba, y contra las facturas, tres hijos y un trabajo agotador. La madre de Tony Soprano, en cambio, sólo responde ante la frialdad calculadora de esposa de un capo mafioso.
Está el caso de Salvatore Vitro, el jardinero. Más de 25 años trabajando en los mismos barrios por libre, sin pagar el pizzo (impuesto mafioso). Un hombre honesto al que se le cruza por casualidad una vieja gloria, Feech La Manna. Éste, ávido por recuperar el terreno perdido tras un montón de años a la sombra, huele el dinero fácil y mediante la coacción y la violencia pone tierra de por medio. El pobre jardinero acaba en el hospital, con lo que no puede ocuparse de sus tareas, incluyendo el jardín de la tía de Paulie Gualtieri, capo de la familia Soprano. Éste, curiosamente, observa al visitarla que su jardín está algo descuidado. Tras la explicación pertinente, el buitre, como ave carroña que es, se abalanza sobre su presa casi sin pestañear; el pobre Sal Vitro, que hasta ese momento vivía una vida tranquila sin contacto alguno con mafia alguna, se ve obligado a pagarle un ‘detalle’ a Paulie (un 2% del negocio), por/para ‘protección’. Al estallar el conflicto entre éste y La Manna, que reclama su parte del pastel (como dos rapiñas disputándose su presa), Tony intercede repartiendo las zonas de influencia entre el jardinero de La Manna y el desgraciado de Sal (con una compensación de uno de los grandes para Paulie, de los que 500 son para Sal por ‘daños morales’), que no puede más que acabar perdiendo en todos los casos: un brazo roto y varias magulladuras, un porcentaje de sus ganancias perdido, su trabajo reducido a la mitad, por lo que tiene que despedir a su compañero y sacar a su hijo de la universidad para ayudarle y, lo que es peor, el convertirse en un ser dependiente y casi asalariado de la mafia del norte de Jersey. Y toda por una puta casualidad.
Eran otros tiempos.
Las madres y las mujeres de la mafia tienen dos opciones: o se someten o intentan sacar tajada de su privilegiada situación. La vida de un soldado o un capo de la mafia suele ser breve, pero no la de sus mujeres. Ellas casi nunca mueren o son asesinadas. De facto, ellas son las que dirigen el negocio; como garante de una ficción peligrosa pero ventajosa al jugar con las cartas adecuadas, la madre de Tony Soprano aprovecha al máximo su poder emocional sobre el boss. Incapaz éste de escapar a su brutal yugo, se tambalea entre su moral italiana impostada pero necesaria para seguir sustentando esos valores que definen estas sociedades paralela -tan estadounidense él-, hasta el punto de verse en la encrucijada de su vida: una contradicción tras otra que le puede costar la caída del alambre que le ampara.
Carmela sabía perfectamente donde se metía. Por suerte, para mi consorte sólo son rumores, como los truenos de una tormenta lejana allá afuera. Son otros tiempos, lapsos en los que la psique ha irrumpido con la fuerza necesaria para enterrar parte de esa mierda prehistórica. El azar non c’entra niente, no tiene nada que ver. Las mujeres de hoy en día, si les cerrasen la puerta en las narices como a la esposa del joven Vito en El Padrino II o a la mismísima Kay, reaccionarían con disparidad respecto al margen de los andenes: los trabajos y los días se convierten, así, en algo más que meros intérpretes del devenir de mi impaciencia.
Las madres se instalan en el fondo del intelecto, cerca de los máximos niveles de consciencia, ocultas a la luz del quehacer hasta que emergen teniendo a bien torturar y no conmutar el salvaje abuso que supone haber parido, pero esto mi hijo tardará bastante en averiguarlo. O eso al menos espero: no es cosa casual si la causa inverna las consecuencias y sale a flote en noches de luna llena como la de hoy, que dirige y rige el futuro próximo con mano firme y me ve sin artificios, tal y como soy.
El jardinero va a tener que hacer un par o tres de jardines más gratis como parte del acuerdo. Pobre cabrón.
Son otros tiempos. Por suerte...

martes, 23 de octubre de 2012

BUCEABA...

... en un mar ajeno a la tranquilidad.
Buceaba...
... y una brutal tormenta se desató.
Buceaba...
... entre los bosques de llanegas y la maldad.
Buceaba...
... ¡y el señor rovellón apareció!
Buceaba entre lágrimas de paredes aparentemente grises y sus interminables pliegues goteando cansancio y apariencia hostil.
Buceaba al tiempo que escudriñaba las losas del tejado de mármol en mi oscuro pasajero del pasado, hasta que oí que me decían: todo lo demás es historia muerta. Pero yo, hasta crearme este nuevo estadio con mi nuevo disfraz de aprendiz, sudé tanta sangre como espinas pude haberme tragado, y nunca he asociado la historia con la muerte.
Buceaba... y toneladas de líquido amniótico tragaba. El 18 de octubre celebramos su primera onomástica según Bartleby. La duda ofende: ¿qué tengo yo de escritor del 'No'? Si lo único que hice fue hipotecar mi creatividad al primer diablo que se presentó sin oponer resistencia, exclamaría, pero para eso ya tengo a mi amigo @sercontingente. Con la llegada de la felicidad empeñé la pluma, ahora sólo me dedico a dejar constancia.
Buceaba...
... con los auriculares en la panza de su majestad.
Buceaba...
... ¡y sentí por momentos al enano burlón!
Buceaba...
... sentado en el copiloto de la vieja caridad.
Buceaba...
... ¡y la muy cabrona empezó a protestar!
Buceaba entre el tráfico del domingo mientras ese jodido loco austríaco planeaba tirarse desde la puta estratosfera. El atasco de las piedras milenarias se oyó desde allá arriba, desde Sallent a Manresa pasando por el hospital al que nunca acababa de llegar. Y cuando decidí volver a pasearme, en el gimnasio semi derruído del pueblo, la compañía del silencio nocturno pasaba a ser mi máxima prioridad. Un día por otro, retumbaron las campanas. El dolor de brazos era insportable, allí donde empieza el músculo, allí donde Ralf Cifaretto no alcanza.
Buceaba en un mar ajeno a la intranquilidad del futuro próximo. Serán las clases de inglés.
Buceaba...
... y una brutal calma me invadió.

jueves, 11 de octubre de 2012

CARA MANRESA III: EDUCARSE EN LA SALLE

Primero fue el sagrado vínculo y después pasamos por la adolescencia y las bondades del quartiere, pero hoy voy a relatarle cuatro cosas sobre la escuela y la formación que recibimos en la cofradía de los hermanos de La Salle.
Más allá del Bautista y la bula papal, con el tiempo siempre se consideró un privilegio estudiar con ellos, los Fratres scholarum christianorum. Al menos en mi ciudad, Manresa, dónde apenas había escuelas privadas del tipo y lo público era sinónimo de normalidad e inundaba la esfera de arcilla.
Para una familia como la nuestra estudiar en La Salle era un privilegio. En aquella época, mi madre pagaba 90,000 pesetas al mes (540€) para que sus tres hijos se educaran con las mejores perspectivas de futuro, y puedo asegurarle que, para su sueldo y los gastos de la casa, resultaba una auténtica burrada. Como con mi hermano mayor (36) fue bien, los dos pequeños seguimos el camino trazado hasta completar la primaria con 14 años.
Una de las cosas que mis amigos de La Font envidiaban era el enorme campo de juegos que teníamos, a la vista de estas líneas queda. Sobre el intenso proceso de urbanización que ha seguido la zona donde se ubica el centro escolar (principios S. XXI), en las afueras de la ciudad dirección Santpedor, nada hacía sospechar que algún día nos cambiaría el paisaje de manera tan abrupta; hoy en día, La Parada es un barrio de nuevo cuño, moderno y funcional, nido perfecto para los nuevos ejecutivos y trabajadores primerizos que se hipotecaron a ciegas.
Si tuviera que destacar algo concreto de ese periodo, sería sin duda las fiestas internas que se celebraban cada año; con sus barracas engalanadas y sus múltiples juegos, eran un acontecimiento esperado durante el año, tanto que el calendario seguro que se modificaba para darles cabida. Era legendario el partido de fútbol sala contra los profesores, donde infligirles humillación era lo más buscado por nuestra parte; el fútbol, deporte otrora practicado, fue también gozo durante las épocas alevines. Nunca fui el mejor pero hubo un año en que me hicieron capitán y mediapunta con el 10 hasta retrasar mi posición con los años, tanto, que acabé por salirme definitivamente del campo al cumplir los 20. Pero no todo era divertimento...
Rezábamos, no recuerdo la frecuencia pero diría que una vez al mes. La capilla no era ni reducto ni castigo, era simplemente un lugar al que teníamos que acudir de tanto en cuanto. En séptimo curso, había un profesor que repasaba uno a uno las uñas de los alumnos. Al que se las mordía le caía una bronca que ése aceptaba con la cabeza gacha, mientras yo rezaba (contexto obliga) para que no reparara demasiado en mi vieja y asquerosa manía; algun profesor tiró alguna tiza y provocó algún castigo físico sin importancia, nada cerca de los tiempos pretéritos que se rumoreaba con fastidio y temor infundado, y una docente con cara y pinta de bruja (según los cánones medievales) era tan inflexible que su nombre es leyenda hasta hoy, pero poco más. Una certeza: la calidad de la enseñanza. No sé cómo acabó influyendo la reforma educativa del ESO, por la que La Salle pasó a ser un centro concertado semi-privado y asumió alumnos de todas las clases sociales -si afectó o no al nivel al acabar con el elitismo-, pero que aprendimos unas firmes bases en nuestra época es algo indiscutible.
¿Qué hacía un tío de La Font como yo entre algunos de los hijos de las personas más pudientes de la ciudad? Yo también me lo pregunto a veces, ya que ni siquiera pertenecía a la clase media de la misma. Cuando mi padre nos llevaba al cole, le conminaba siempre a hacerlo metros atrás de la entrada por vergüenza a que viesen nuestro destartalado coche; de entre todos los compañeros, no mantengo ninguna relación especial con nadie. Tengo contacto ocasional con tres o cuatro de ellos, pero para lo fugaces y poco sinceros o atropellados que son, se trata de encuentros que no sólo he llegado a tolerar, si no que los disfruto y saboreo con una paciencia melancólica digna del rey de las primeras noches de otoño. No negaré que tengo una especial predilección por algunos, no voy a ser tan cínico, pero sí que no oculto la diferencia tan abismal que los años acabaron por capitalizar de buen grado. Y no hablo siempre en términos de dinero. En resumen: imagine un quinqui con traje de etiqueta yendo a una fiesta de la alta sociedad obligado por su madre. Su sacrificio mereció mucho la pena y nunca se lo podré agradecer lo suficiente.
Una anécdota: recuerdo perfectamente mi primer día en la escuela. El primer día de clase en primero de EGB lloraba como una madalena mientras mi madre me susurraba al oído cosas tranquilizantes e intentaba aplacar mi conato de rebeldía precoz como podía; en esas, una niña alta y desgarbada me miraba, sentada a mi lado. Alertada por mi comportamiento o tal vez por que no entendía mi reacción, se dirigió a mi, preguntándome: Per què plores? (¿Por qué lloras?) No recuerdo si me calmé o qué, pero nunca he podido olvidar esas horribles gafas azules. Otra: escuchar el Giro de Italia con un cojín mientras el resto de la clase pasaba los apuntes de Religión a limpio. Cuando el Kiku se dio cuenta estalló en carcajadas y todavía hoy me lo recuerda.
La Salle Manresa. 8 años de formación para no salirse del camino y como privilegio de clase. Y ya ni me acuerdo de las veces que me tacharon el nombre, aunque nunca tuviera la sensación de corromper lo mejor de los dos mundos: nada más llegar al instituto, empecé a fumar tras contemplar absorto la nube de humo que cubría el hall. Y ahí se acabó La Salle como recuerdo inocente de una época de desarrollo y frugalidad.