miércoles, 17 de noviembre de 2010

ESTERTORES DE TRISTURA

Estábamos buscando un lugar para tomar el sol con mi hermano Ricardo. Bajábamos por una especie de cornisa muy escarpada, cuesta abajo, se supone que al final de la cual se encontraba la mar. El sitio en cuestión se hallaba repleto de gente, pero curiosamente no había ni una sombrilla. Estando ya tumbados, noto una repentina sensación de pánico generalizada que precede a un maremoto de proporciones devastadoras. Me despierto sobresaltado en el momento en el que el agua, que me va cubriendo el cuerpo lentamente, acaba por ahogarme por completo.
Cuando la muerte golpea súbitamente es inútil echarse a un lado porque nadie escapa al dolor de la pérdida. Puede ser un sentimiento circunstancial pero no por ello menos doloroso, sobre todo si no hablamos de familia directa.
De todas formas, lo peor es ver sufrir a los tuyos. Sufres por ellos disfrazado como el espectador más cínico del mundo, atento a cualquier gesto de debilidad o desvarío, justo antes de que todo se tambalee. Al ponerles en tan macabro púlpito, te desarmas de inmediato. Y cuando ya no sabes qué hacer ni cómo diablos moverte, escudriñas el suelo intentando no cruzar la mirada con nadie, cosa que puede provocarte un desagradable picor por todo el cuerpo.
Cuánta suciedad. Ella estaba destruida por una pena que, lejos de remitir, era de todo menos frívola, y yo contra eso no tenía ningún antídoto [aunque supiese de antemano que no tendría ningún motivo para necesitarlo].
Toda la vida batallando, ¿para qué? No podrías soportar tanto pesar. Crees que también te podría pasar a ti. ¿Y por qué no? ¿Deberías estar toda la puta vida privándote de cosas? ¿Haciendo números, cábalas y demás cabriolas? Es inevitable vivir el presente posando un ojo en el futuro [probabilidades de desastre a parte].
Ese dolor ajeno ha llegado a poseerme. Me he sentido asténico total. ¿Lo arregla el paso de los días? Inútil es pensar que todo va a ir bien. Pensar que hay que vivir al día, como dice la canción, o que, a modo de reset, todo tiene que acabar para poder gozar de un nuevo y esperanzador amanecer... Sea como fuere, me suena fatal.
Es jodido porque la conciencia de un estado similar evita a la pasajera suerte con mucha mala leche, nada que una capa de tristura, en estos asquerosos días de noviembre, pueda subsanar del todo.
Oigo el silbar de una guadaña que corta las noches con su acero más atroz. Es desesperante, suerte que el barman es amigo mío. Quisiera un funeral irlandés, bañado por alcohol y música nuestra, ya me entiendes, le digo.
- ¿Cómo?
Y que los que todavía se mantengan en pie, que velen sin pesadumbre ni caras sacadas del Actors Studio, y que limiten el aforo y los  putos silencios incómodos [a ser posible]. 
Recuérdalo.

lunes, 8 de noviembre de 2010

PERIPLOS ESPACIALES


TRATADO AERONÁUTICO SOBRE UN ESTADO NATURAL
No ha sido especialmente duro volver a la noche, atisbar todos los canales permitidos hacia remotos confines como reflejo de una soledad que está al final de la adolescencia [según Pavese].
No obstante, sobre la exploración del espacio sideral, fuera del alcance de nuestra órbita, pocas noticias hay. Aquella vieja sonda espacial debió rebelarse, dado que la soledad no ha vuelto a ser lo mismo desde entonces. Puede que haya sido, incluso, un objeto convenientemente sobrevalorado.
Mucho ha cambiado desde entonces, aunque no todo para bien. La economía no consigue estabilizarse ni una regulación adaptable a los tiempos que corren, pero esto no es nada nuevo. Más cerca, en los límites de la verja exterior, todo parece haberse paralizado; supongo que la coyuntura actual ha favorecido, en parte, cierto alejamiento del centro de gravedad idolatrado otrora. C’est la vie.

Como todas las cosas que mutan y están en constante movimiento, la soledad como tal no les es ajena. Huelga decir que mi concepción del término, en valores absolutos, ha cambiado radicalmente, de tal manera que no imagino una visión menos estrecha que la que pueda sentir mi otro yo lejos de mi.
No pienso abandonar esta elipse. No podría alcanzar la velocidad de escape necesaria; no lo pienso sólo por poseer las llaves del portal, emblema que ratifica la existencia de materia oscura, ni tampoco a causa de los campos de atracción que pueda originar mi nuevo anillo de poder [me toparía con Doppler]. En verdad, se trata de una rotunda sensación: la certeza de un estado natural nada desbarbado.


No concibo ningún otro viaje ni vida sin esos parámetros.



sábado, 23 de octubre de 2010

COSAS QUE HAY QUE ESCRIBIR EN UN BAR CON UN PAR DE CERVEZAS EN AYUNAS...

... siempre que te moleste la conversación que mantiene tu compañero solitario de barra.

Es decir, yo no saco el teléfono y me pongo a hacer ver que escribo mensajes o me invento conversaciones imaginarias con un ser (in)determinado al otro lado de la línea. Joder, arrastro un catarro que no veas.
Si estás solo, pues solo estás y solo te quedas. Asúmelo. ¿A qué viene ese afán por demostrar que no estás marginado? De verdad, petimetre, no me interesa nada de lo que estás hablando con tu amigo imaginario. No t'hi escarrassis, olvídalo tío. Das pena. ¿Que no lo ves?
Si llegas solo a un bar y te pides una copa de vino blanco, deja el puto teléfono de lado y dedícate a saborearlo sorbo a sorbo, joder. Enciéndete un pitillo si se tercia, busca las musarañas. Observa distraídamente, si te apura, a toda belleza que entre por la puerta. O no te quites la chupa, como hago yo. Puede que así des la impresión de que estás a un paso de largarte, abandonando así esta puta pesadilla que estás viviendo. Coño, ¡pero si has sacado un libro y todo! Una Novela Criminal. Tú sí que eres un jodido criminal, mequetrefe.
Aún no has soltado el teléfono. A mi hasta me ha dado tiempo de ir al baño. Miras a banda y banda, como si esperaras a alguien... ¿o es que quieres que alguien te escuche? Deberían juzgarte por crímenes contra la humanidad, berzas. Tienes una barba de pega que no veas, máquina. Parece dibujada.
No sé cuánto tiempo ha pasado ya, amigo mío. Puede que más de media hora. Te va a costar cara la llamada. Me encantaría hacerte una foto e inmortalizarte, lo que yo daría, joder. Ya debe ser la hora de ir a cenar. Hostia, me estoy meando otra vez. Vaya torta. Tengo que ir a buscar a Laura.
Pues nada, ahí te dejo. El barman me hace un gesto de condescendencia. Ambos sabemos lo que está pasando aquí. Ponme otra. Espera... joder, ¡ha llegado un colega suyo! O alguien que saluda sin mirarle a la cara. Eso es amistad. Qué asco. Nada cambia, mi amigo de barra sigue al teléfono y mirando alrededor. El otro no parece ser mejor. No me lo puedo creer.
Ya llevo tres quintos. No sé si podré soportarlo.
Esto tiene que acabar.
Voy a ir a decirles algo.

domingo, 10 de octubre de 2010

10

Símbolo de totalidad o perfección, el número 10 nos traslada desde la Rueda de la Fortuna hacia una nueva esperanza constantemente, siendo '1' el Dios Supremo, y el '0' la Nada.
Es un número con una largo recorrido en las diferentes tradiciones religiosas, pero, ¿a quién coño le importa?
Lo que pretendo hoy, en este día señalado, es homenajear a una raza de jugadores de fútbol, una que está prácticamente extinta: la del Diez. Y cuando hablamos de Dieces, automáticamente aparece el máximo exponente de esta especie en declive, Diego Armando Maradona. Mis primeros recuerdos para con D10S son de cuando fichó por el Sevilla, junto con alguna imagen bastante difusa del Mundial de Italia {¡hijosdeputa!}.
Los Dieces son raras avis dentro del deporte de equipo que es el calcio. Suelen tener un talento excepcional, fuera de lo común. A menudo se les ha echado en cara su excesivo individualismo que, unido a una más que demostrada actitud anárquica, les ha hecho acarrear reacciones y sanciones de todo tipo. Y es que a los Dieces, o les amas mil, o les odias hasta la muerte...
A algunos entrenadores no les entran tembleques a la hora de sentar en el banco a estos fantasistas -dado que no aportan mucho al sentido del juego colectivo-, pese al grave peligro que eso supone, mientras que otros no han ni pestañeado a la hora de otorgarles todos los galones: no es nada raro que a estos elementos diferenciadores se les acabe otorgando el brazal de capitán y el timón de la escuadra en el campo. Fuera de él, por su carácter acentuado les conocerás, y de su personalidad mucho se hablará. Para entendernos: hablo de Mark Lenders, no de Oliver Aton. 
Tácticamente, sigo hablando de esos Dieces que aparecen como un rayo fulminador y desaparecen con la misma frecuencia que un último bostezo (el del asco). Mediapuntas que acaban jugando de segundas puntas y que, hoy en día -con estos esquemas ultradefensivos de un solo punta-, apenas se ven.
Ahora, tú debes elegir con qué clase de Diez te quedas: con el partícipe del juego, con clase y llegada pero uno más del montón, o con el tío ese que camina casi deambulando por la hierba y parece que vaya borracho...
Para no cansar más, os dejo aquí una serie de jugadores con los que siempre me he sentido identificado por representar esos valores y poseer esas características (aunque algunos hayan jugado en posiciones más retrasadas, otros estén todavía en activo y no todos cumplan a rajatabla con esos mandamientos).
Porque una vez, y puede que esa vez no me haya abandonado nunca, yo fui un Diez, y ese es y será siempre mi jodido número y emblema. Y con ese espíritu encaré mi vida y expresaba en qué clase de persona me estaba convirtiendo.








Pinturicchio os desea un feliz día del 10.

miércoles, 6 de octubre de 2010

MORDIDA

Octubre.
Vuelven las mantas demasiado pronto.
Me veo envuelto en un cuadrado perfecto, de color naranja como en el Bloque B, justo el mismo día que me entero del regreso de A Perfect Circle. Ya era hora de que Maynard dejase un poco de banda sus putos viñedos, joder. Habré escuchado el Mer de Noms un millar de veces mínimo.
No me han puesto la mampara de los cojones, pero no puedo dejar de darle vueltas a eso ni rebajar el nivel de tensión. Me jode mucho no poder hacerlo. Lo intento con todas mis fuerzas, pero cuesta trabajar a este nivel de desamparo.
Pienso que no debería dejar pasar tanto tiempo, estamos en octubre (repito), y se me va a hacer tarde. Tengo demasiadas cosas que hacer, pero me ahogo en un vaso de agua, casi tanto como J. J. entre sus fuentes y las piedras de Ica
Estoy cerca.
Pronto, tarde. Siempre calculando.
Nueva vida, vida anterior. No, mejor 'vida pasada'. O vidas vividas. Sea como fuere, no creo haber dejado de ser 'yo'. Un 'Yo' pulido y maleado por esas vidas vividas y ese 'Tiempo' transcurrido. Un 'Yo' mejor. El pasado perfecciona. Sólo pienso en él en cuanto a falso. Falso por pasajero. Falso porque siempre está en movimiento.

Como ves, no tengo mucho que decir. Sólo quería colgar esta foto y dejar claro que todavía sigo aquí. Estoy engordando, lo noto. Peso 72 quilos. Cuando vine de Cagliari bordeaba los 66, pero de eso hace ya más de tres años.
Ah, y sigo buscando series de TV. Estoy bastante apartado del cine. Fringe y Breaking Bad. También The Clon Wars, aunque parece que estoy consiguiendo escapar del universo galáctico por fin, y eso que estos días dicen haber encontrado un nuevo sistema parecido al solar ('habitable'). Pronto hablaremos de marcianos sin que nos miren mal, si bien yo nunca he visto un OVNI. Me gustaría ver uno antes de que se haga 'oficial' (Íker e amiguetes así lo creen).
Qué curioso... pensaba en lo falso que es el pasado y en la gente que va desfilando en general (como norma vital global impepinable), y, de repente, ya estoy pensando en colonizar el espacio, cuando para mi la gente que está fuera de mi núcleo o alcance no existe.
Pese a estas pequeñas contrariedades internas, todo lo demás brilla como el sol de la mañana junto a la mordida de mi vida. Como no quiero ser cutre ni clarividente a estas alturas, no voy a dar más detalles, que pese a que estemos en octubre, todavía amanece demasiado pronto, y yo ya noto como quiere traspasarme el frío.


viernes, 24 de septiembre de 2010

TURISTAS ACCIDENTALES


¿Dónde estaba Wally?
He perdido la quintaesencia del sacrificio y el miedo al delirio, pero eso no me convierte en un ser convencional.
Fui un turista de la soledad apelmazado al que le inocularon un peligroso virus, y he tardado treinta años en encontrar el antídoto. Treinta que nunca son muchos, si la dicha es buena.
Me veía paseando entre las multitudes de la capital de turno evitando el roce y el aliento ajenos analizando cada paso, cada mirada y cada segundo transcurrido con mi Casio F-91W ese feo -recuperado por el 'fashionvictimismo' actual-, renegando del dichoso teléfono {de la misma manera que el que reniega hoy del facebook y de las múltiples posibilidades que ofrece el mundo virtual} y del agradable placer de la compañía humana.
Sin embargo, mi cámara de fotos siempre estaba en estado de espera y no gozaba de una auténtica libertad de movimientos, por lo que la naturaleza cíclica de las cosas jugaba a rebelarse a través del citado germen.
No es que no quisiera ser convencional, ya que en realidad ansiaba todos estos placeres que parecían escabullírseme siempre, y yo, como decía, lo achacaba a los defectos de la Gran Obra. Pero todo depende de cómo se lea el guión, de cómo se interprete el hecho de buscar la Piedra Filosofal.
No juzgando los caprichos del destino y por más que buscase y viajase, he llegado a concretar la visita sin antecedentes de interés, de modo que la pérdida, en este viaje, ha resultado ser de lo más banal (ya que no era real). En cuanto se me reveló la verdad, supe que era eso lo que daba y daría sentido a mi existencia. Había hallado el enclave exacto: todo lo demás se explicaría a partir de ese punto {incluyendo ese pasado que cito y las recetas mal entendidas y peor ejecutadas}. De la concepción del Tiempo es difícil librarse, así que tampoco vale la pena incidir en lo de la treintena, pero sí en querer continuar cerca de ciertos postulados herméticos tras la espectacular eclosión que tuvo lugar hace casi seis meses.
Volveré a hacer turismo y a visitar todos aquellos lugares que circunden nuestro mundo, pero esta vez no estaré solo y no será demasiado difícil reconocerme en ellos.

lunes, 30 de agosto de 2010

PSICOPATOLOGÍA

Tengo unas ganas enormes de matar a alguien.




Matar a algún hijo de puta, a uno de esos cabrones que te putean cuando tú no puedes responder. Jodidas ratas.


Me quedan casi tres horas. Estoy tan cansado de esperar a que pase algo que creo que me va a estallar la puta cabeza.


Qué ganas tengo de matar a alguien. Todo me molesta. Todos me molestan. ¿Quién me alivia esta psicopatología hecha brote?


Se las saben todas. Haz que me lleven a casa, me dice el hijo de la gran puta. Que te jodan, gilipollas de mierda, pienso. Miro alevosamente y con el máximo desdén posible. Puto parias. Suelto tres o cuatro palabras clave en voz alta, para que quede bien claro. Pero la razón escapa a aquél que sólo busca trampear por sistema. Te he pillado, pedazo de mierda. Reconozco tu mascarada a kilómetros de distancia, pero tú insistes igual. No te importa lo más mínimo. Patético. ¿A eso lo llamas ‘necesidad’?


Qué ganas tengo de matar a alguien. Tú y yo funcionamos diferente. Mi mujer dice que, a veces, le entran unas ganas locas de apuntar con una pistola a alguien. A alguien que se lo merezca, naturalmente. Apuntar y disparar, debo precisar. Arrancar la vida de cuajo. Jugar a ser Dios.


Qué hijo de puta. Te las das de listo y eres un puto tirado. Joder, si por mi fuera te rajaba el cuello de oreja a oreja. Puta mierda. La gente es estúpida. Como diría Casillas, yo lo flipo. Dan ganas de agarrarte por el pescuezo y sacarte toda tu estupidez a hostias.


La incultura engendra violencia, pero la violencia cultivada es mucho peor. Siempre que la razón escape al intelecto. Lamentablemente ocurre en demasiadas ocasiones, en demasiados grupos de gente. Lo más inteligente no es quedarse parado, Mahatma. A tomar por el culo. Aquellos putos cabrones que demuestren semejante desfachatez deberán rendir cuentas. Alguien tiene que abrirles los ojos. Juez y verdugo. Jodida chusma de mierda. ¿De qué tú eres mejor que yo? No me hagas reír, caraculo, que te reviento la cabeza. Tu demostración pública no funciona para conmigo. Estás haciendo el ridículo. Mírame a la cara. ¿A que te resulta incómodo?


Estás pintao.


Ya me queda poco.


Pero me muero de ganas de matar a alguien, joder.


sábado, 28 de agosto de 2010

HORAS DEL DESIERTO

Las horas están contadas.
El verano muere matando en lo alto de una duna dibujada a cuatro manos con el teclado habitual.
Sólo dos días para finiquitar aquellas largas travesías por el desierto en las que no tuve más remedio que quedar a merced de los elementos, aunque de pequeño aprendiera que un saludo cordial no tiene porque trasladarme a un oasis. Instalado en el vergel del elíseo {en los extramuros}, nunca he mirado directamente a los ojos, y espero que siga así.
La fuente de la que brotó aquél generoso licor permanece inalterada. Alta graduación en una añada sin precedentes. No es un espejismo. Puro fuego abrasador en un terreno yermo en apariencia.
La Naturaleza es eterna debido a que carece de conciencia de sí misma. Ella no necesita mucho para entenderlo todo y saber de lo que hablo. Parece que camina un pasito por delante de toda la comitiva; es una suerte no tener que asaltar el convoy para impresionarla ni liberar a los esclavos, ya que se desenvuelve maravillosamente bien en cualquier terreno {por abrupto o impío que sea}. La suerte está echada: nunca hubo noticias de un enclave similar.
Pese a la falta de honra, espero no abusar de las mismas atenciones que exige un éxodo a campo abierto o un destierro involuntario: sentido común, disciplina y mucho celo. Un precio nada desorbitado teniendo en cuenta los atenuantes, mientras cuento los segundos que paso esperando a que llegue la lotería de los viernes.
Pero las horas están contadas.
Y ya sólo me quedan dos días en el extrarradio del Tao.

domingo, 15 de agosto de 2010

DEMASIADAS NOCHES (DE MOMENTO, ONCE DE CATORCE)

La noche es para dormir. O, si se tercia, para emborracharse.

A estas alturas, me hago cruces con la misma inercia con la que tecleo una visita, respondo a la siguiente llamada o intento solucionar cualquier problema de mierda (a cada cual más estúpido e inoportuno).

He perdido la cuenta, no puedo pensar con claridad. Cuando lo hago, un río de billetes verdes inunda mi sistema límbico. Sólo sé que ya llevo demasiado tiempo aquí.

Y ya no me quedan más muecas en mi disfraz.


sábado, 7 de agosto de 2010

NUEVO ORDEN MUNDIAL

Hay procesos que, una vez iniciados, no se pueden detener. Un acontecimiento concreto será el encargado de acelerar o marcar el cambio delimitándolo, como en el caso del asesinato del archiduque de Austria en Sarajevo.
Así es como se escribe y como se ha escrito siempre, pero... ¿cómo puedes llegar a tener consciencia de que estás metido de lleno en uno?
En un momento único y diferenciado. Y antes del hecho concreto, antes de que se encienda la luz de alarma. Por una vez estaría bien poder tomar decisiones a sabiendas de lo que hay, me dijeron ingenuamente.
A veces es como oír una palabra concreta -puede que dicha por una voz cercana-, que resuena como un eco extraño, lejano, como si fuera imposible descifrar el código que se le supone: Pan es 'alimento' a la vez que el nombre del antiguo Dios griego de los payeses, pero si la escuchas detenidamente, esta palabra no significa un carajo. Alguno pensará que eso tiene un nombre: accidente vascular cerebral transitorio. Vuelvo a nadar más lejos de la realidad; es como si llevara allí toda la eternidad y no tuviese que significar un carajo, ya que no hay nada que no acabe cayendo por su propio peso y el que es malo, en el infierno acaba. Ningún término médico puede explicar eso.
A estas alturas, debería ser capaz de volver a darle otra media vuelta de tuerca para poder compartirlo todo, absolutamente todo. Y pese a que lleve tanto tiempo aquí fuera, en la puerta, tanto que ya ni siquiera recuerde cuál era el jodido detonante.
La cuestión es que he llegado a un punto en el que necesito que haya cierto retorno. O posibilidad de retorno mejor. Me duele pensar que, desde hace algún tiempo y en adelante, sea incapaz de abrir un puto libro. Estoy perdiendo vocabulario. Memoria. Recursos. No puedo ni cantarle al oído aquella melodía tan sobada. ¿Son cosas que quedaron atrás? Yo lo vengo achacando a la pérdida de la capacidad de concentración y me pregunto por ello, pero ya no me quedan asuntos por resolver ni me asusta ninguna Gran Guerra, por lo que sé que lo tengo claramente coloreado.
No quiero volver a ser la persona que era entonces. Además, eso es imposible y ni siquiera lo pretendo. Si miras atrás es porque no te gusta lo de hoy o porque estás cagado de miedo, chaval. La verdad es que no veo más allá ni escucho esa pesada voz, y lo que tradicionalmente me ha parecido simple, hoy me resulta mucho más atractivo y adecuado. Después de todo, quizá no sea capaz de hacer dos cosas a la vez. Será que estamos asistiendo ante un Nuevo Orden Mundial, pero ya que pasaba por aquí parafraseando a Lampedusa, algo tendré que cambiar para que todo siga igual (de bonito). No necesito acicate alguno para darme cuenta de que estoy viviendo una época dorada {porque es así como me hace sentir ella}, comprobando día tras día que es así como hay que vivir, y que no hay huecos permeables a los que les cueste poco sentirse reemplazables.
Mantener ese estatus junto al caudal del mismo río como un butrón en mi memoria, pasa a ser un asunto de prioridad total y absoluta, ya que no puedo ni quiero asaltar el bajel que recién atracó en Nueva España.

viernes, 23 de julio de 2010

AMADA DEPENDENCIA (BIEN ENTENDIDA)

Hoy me he levantado con el nombre de Walter Riso en mi cabeza, sobre todo en aquél libro suyo, Amar o Depender. También he soñado con Thomas Müller, pero eso ya es otro tema que tiene que ver más con el calciomercato que otra cosa.
Nunca llegué a leerlo, pero sí que me quedé con la idea de los vampiros emocionales, una raza peligrosa de cojones. Seguramente no iba de eso, pero tampoco voy a averiguarlo. La cuestión es que todos y cada uno de nosotros sabe perfectamente a qué tipo de gente hemos podido estar expuestos en algún momento de nuestras vidas.
Siempre he pensado que esa gente tiene que recibir su merecido o, como mínimo, sonrojarles, hacerles ver qué clase de personas son (Justicia de la Conciencia). Porque si no, pensarán que no les cuesta nada salirse con la suya y volverán a matar impunemente, aprovechándose cruelmente de la debilidad del prójimo. Y eso, amigo mío, no se puede consentir. Alguien tiene que pararles los pies.
En pareja o en una relación amorosa, sentirse dependiente (que vas a destiempo) y comprobar que la otra persona, la persona que tú amas, se aprovecha de ello. Alguien dirá: 'será que no te quería del mismo modo'. 'Siempre puedes elegir', dirá otro. Pero es un tema de frecuencias y niveles de intensidad. Incluso puede que tú hayas sido uno de esos vampiros también. Porque cada persona que te encuentras en la vida está marcada por un momento emocional y un contexto. Y al inrevés. No se puede explicar la obra de Lorca sin entender la época que le tocó vivir. Entonces... ¿qué diablos pasa con la idea romántica del amor? Amor incondicional total. ¿Se puede llegar a ese punto?
No creo en la suerte. En la suerte de encontrarte a alguien en el momento adecuado y en el lugar exacto. Hay que persistir o saber abandonar el barco a tiempo. ¿Cómo se consigue eso? Con el tiempo, quitándole hierro a todo, incluso a tí mismo. Sobre todo a tí mismo. No esperando a que aparezca ningún redentor.
Respecto a las situaciones de poder, hay que saber gestionarlas. Si no te interesa, lárgate antes de que el diablo sepa que estás disponible. Para que eso no ocurra, un principio puro es la base de todo buen puerto. La sinceridad. La confianza. Valores difíciles de compartir por el miedo a quedar al descubierto y con el culo al aire. Prolongar esas sensaciones, junto con cierta vulnerabilidad que se les supone, parece casi imposible. Yo lo estoy logrando.
Pese a todo, a veces me pregunto cuál es la frontera entre amar o depender. ¿Qué diablos significa amar? ¿Hay algún manual para eso? Un día te despiertas al mediodía y descubres que tu primer pensamiento es ella. La llamas. Y así día tras día, sumando momentos, sumando tiempo. No ha habido ni un solo día en que no la hayas encontrado o sentido de alguna manera, y, de ahí, inevitablemente te vas al desastre. Sientes miedo. Miedo a la soledad, al desamparo, a caer otra vez al maldito pozo oscuro de siempre. No puedes obviarlo porque forma parte de tí, aunque tampoco te impide disfrutar el momento en todo su esplendor, cosa que te corroe sobremanera.
No creí que esa idea, la del amor romántico, estuviese hecha para mí, la verdad es que no. Sigo, otras muchas veces, esperando mantenerme fiel conmigo mismo y no errar el camino. Incluso ni se discute el trecho recorrido, ni el que queda por recorrer.
Estamos a finales de julio y ya estoy bastante bronceado, aunque tenga mi ordenador en el taller todavía. Hay mucho en juego, pero por primera vez, no me importa reconocer que aquella pesadilla era muy real: la vida está hecha para vivirla con otra persona, y, depender amando y ser correspondido, un lujo güeno al que someterse sin pensar en qué cojones vas a perder.

miércoles, 21 de julio de 2010

AHORA QUE TODO VA BIEN


Ahora que todo va bien y una parte de la vida me sonríe,
es ahora,
que debo reaccionar y no empanarme.

Ahora que todo va bien y antes que se me desencaje la mandíbula,
es ahora,
que he de actuar y no pararme.

Ahora que todo va bien y luce el sol de madrugada,
es ahora,
que no puedo evadirme ni dormirme.

Ahora que todo va bien y me despierto por las mañanas con ansia,
es ahora,
el momento ideal para cerrar filas y levar el ancla.

lunes, 12 de julio de 2010

UN SUEÑO DE LO NUESTRO: ¡¡CAMPEONES DEL MUNDO!!

La selección española ha ganado esta noche la Copa del Mundo de Fútbol en Sudáfrica. Lo escribo desde el trabajo aún con la piel de gallina, una emoción muy poco disimulada y un cansancio más que latente.
Ha sido el triunfo del fútbol y la confirmación definitiva del salto/cambio generacional del deporte español (simbolizado por el mayor éxito posible en nuestro deporte rey), que vive una época dorada sin parangón.
Se acabó con el victimismo tradicional, los 'ay, ay...' y el 'y si...', tal y como me decía ayer un buen amigo mío. Hemos entrado en la élite del balompié mundial por la puerta grande con un memorable doblete: primero con la victoria en la Eurocopa de Austria y Suiza en 2008 y ahora tras esta magnífica hazaña, que restará en los anales por los tiempos de los tiempos.


Memoria viva.
Por la primera estrella en el cielo de nuestro escudo (politiqueos y basura aparte).
Porque los sueños pueden cumplirse y la realidad, ser mejor que cualquier sueño cumplido .
(Por el amor verdadero, pues).
Por la ilusión del deseo mantenido y no evaporado y p
or nosotros, alacenos, sufridores penitentes (respiros de Mauro Tassotti y Ahmed Al-Ghandour).
Recuerda. Somos eternos.

lunes, 28 de junio de 2010

MUNDIAL 2010: ¿ERROR HUMANO?

Superada la fase de grupos, el Mundial ha entrado en su recta final, y ya tenemos a las primeras selecciones en cuartos: Argentina, Alemania (que se enfrentarán entre ellas), Ghana y Uruguay (rivales también, en la otra parte del cuadro).
Quedan de octavos: Holanda-Eslovaquia, Brasil-Chile, Paraguay-Japón, y España-Portugal.
Han quedado fuera: Italia, Francia, Camerún, Costa de Marfil, Sudáfrica, Inglaterra, México y Estados Unidos (por citar a las más relevantes). Por casos concretos: Italia. Un desastre absoluto. La confirmación de lo que casi todo el mundo sabía: una selección vieja y sin ideas, anclada en un modelo futbolístico prehistórico, dirigida por puritos Paul Newman y sin Buffon (lesionado) ni ninguna estrella como las de antaño en el campo (léase Paolo Rossi, R. Baggio, Del Piero o Totti). Urge un cambio generacional en la azzurra, y esperemos que Prandelli empiece la limpia.
Francia. Aquí ha pasado algo raro. Desde fuera, el CT francés, Domenech, se lleva todas las críticas. Con sus excentricidades (convocar a jugadores según su signo del zodíaco) y el fracaso-polémica de la Eurocopa de 2008 (con sólo un punto y un gol a favor, tras el último partido exclamó: hoy es un día feliz para mí, mañana la pido la mano a mi novia), con la chiripa de haber llegado a la final del Mundial de 2006 probablemente gracias a Zizou, consiguió ponerse a todo el país en contra, pero el tío siguió al frente del equipo. No sé, quizá tenía mano en la FFF, vete tú a saber. Pero está claro que algo está podrido en el Reino de Francia, algo que puede que no sepamos jamás. Hasta Sarkozy se metió por medio; las imágenes del entrenador negándose a dar la mano a todo un Campeón del Mundo como Parreira, hablando con su capitán Evra mientras el preparador físico parecía querer meterle de hostias, y leyendo un comunicado del equipo a la prensa, han sido escandalosas, una auténtica vergüenza. Y más aún lo que se intuye que pasó detrás, bajo cámara... De todas formas, era un final telegrafiado. Hay gente que necesita pegarse un mamporrazo para caer definitivamente. Seguro que con Blanc las cosas cambiarán y hará una limpia que no distará mucho de la de su vecina transalpina (en cuanto a forma y contenido).
Camerún ha sido un visto y no visto (Samuel un par de goles y prou) y Costa de Marfil, con la constelación de grandes nombres que tiene, también ha fracasado estrepitosamente; un equipo que tiene a Drogba, Kalou, Yaya Toure, Kolo Toure, Romaric, Zokora y Eboue, no puede hacerlo tan mal. Algunas voces lo han achacado al anarquismo africano, pero esa excusa me parece insuficiente (el caso de Ghana lo desmiente).
Se esperaba más de la anfitriona, casi se soñaba, pero la calidad real de sus jugadores no daba para más. Al menos pudieron despedirse con una victoria ante Francia.
USA, México e Inglaterra han caído en octavos con suerte distinta: mientras que los norteamericanos lo dieron todo ante Ghana y pudieron merecer la victoria, México lamenta un error arbitral (un fuera de juego en el primer gol de Tévez), pero Argentina fue mejor, e Inglaterra... otro caso sangrante de este torneo.
Con Rooney disappear, Becks guapileando y Capello haciendo cosas raras (¿Heskey titular?), la escuadra se desmoronó anoche ante su histórico rival. Vale que otro error arbitral clamoroso (y ya van unos cuantos) impidió el 2-2 y condicionó el resto del encuentro, pero la realidad es que Alemania fue claramente superior. Dos jugadores del mismo perfil como Gerrard y Lampard no pueden jugar juntos, cosa que ha evidenciado el vacío que tiene el centro del campo inglés (¿jugador de banda izquierda, pivote defensivo?), así que poco podían hacer, aunque en la fase clasificatoria se mostraran implacables y se ganasen la vitola de favoritos para este torneo.
Volviendo a Estados Unidos, lamentar su eliminación en octavos, pero se toparon con la última esperanza africana: una estupenda Ghana. Sin embargo, han hecho un torneo digo de mención, y jugadores como Donovan, Bradley y Dempsey han destacado sobremanera.
Respecto a Ghana y para abrir el abanico de sorpresas de este Mundial, el juego compacto y veloz que han practicado las Estrellas Negras ha despuntado, y eso que Essien no está y Muntari y Appiah son suplentes. Por lo que he leído, una hornada joven ha subido con fuerza al equipo nacional, los típicos sub-algo que siempre ganan torneos en categorías inferiores. Yo no daba un duro por ellos (ni por ningún africano), y la verdad es que me han sorprendido para bien. En cuartos se enfrentan a Uruguay, la otra gran alegría hasta el momento, por lo que tendremos un semifinalista inesperado. La Celeste empezó con un juego rácano al que Tabárez supo poner remedio pronto: introdujo a Cavani (delantero del Palermo) ya en el segundo partido y la cosa cambió y mucho. Con Forlán de trequartista y Luis Suárez de killer, se han ganado con creces un lugar en la historia de su pequeño país.
Otra sorpresa la protagonizarán Japón o Paraguay, el que pase a cuartos, pero ya es un éxito para ambos haber clasificado. En los Samuráis Azules (me lo he inventado) canta como una almeja Honda, el que juega en Rusia. Este tío es un espectáculo, y digo sin tapujos que estamos ante la primera gran estrella japonesa de la historia. Va a dar mucho que hablar, y si tuviese que apostar por alguien en esta eliminatoria, lo haría por ellos. Detrás, un equipo correoso y bastante técnico, con Endo y Tanaka a la cabeza, le secundan. Sin noticias de Nakamura. De Paraguay puedo decir poco aunque les vi el día de Italia (si es que eso significa algo): tres tíos arriba casi sin gol y una buena segunda línea. Muy correosos, muy físicos. Muy pesados, vamos.
Aprovecho para abrir otro tema: el estado físico de los jugadores. Se ha demostrado que es fundamental en este torneo (a estas alturas de la temporada), y no me quiero imaginar qué hubiese pasado (o que se hubiese dicho) si se estuviera jugando en verano. Las selecciones con mejor condición física y algo de noción táctica están pasando, caso de las americanas sobre todo. Podría haber hasta 4 equipos americanos en cuartos (3 son seguros ya), algo inédito. Europa, la más castigada en cuanto a número de partidos y competiciones siempre, está de lo más mermada: selecciones históricas como Francia, Italia o Inglaterra han quedado fuera a las primeras de cambio, tal y como hemos visto.
Selecciones que han cumplido: Alemania, Argentina, Brasil y Holanda. Siempre en espera de los cruces que quedan de octavos, los Oranje no lo tienen muy difícil ante Eslovaquia (Vittek tres goles pero Hamsik desaparecido en combate). Podría poner a Chile también (no se espera que ganen a Brasil), pero creo que con el pase ya han hecho mucho. Y luego aparece el cruce ibérico: España versus Portugal. No me atrevería a llamarlo duelo fraticida. Portugal ha cumplido con un solo aspaviento (7 a Corea del Norte) pero tiene a Cristiano, una estrella mundial con ansia de títulos. Aunque el equipo no le acompañe siempre, es un rival peligroso. En cuanto a La Roja... luces y sombras. Hemos pasado la fase de grupos sufriendo y renunciando a nuestro juego habitual. Parece que el físico no acompaña, y hay jugadores como Capdevila o Torres que no están rindiendo una mierda: están tiesos. Se discute mucho la labor del doble pivote, pero no a Busquets, que para mí es el mejor del equipo hasta ahora. Junto con Villa, qué pedazo de goleador tenemos... lleva 3 goles e inclusó falló un penal. Habrá que cambiar mucho para pasar a cuartos, y reconozco que lo escribo con cierta decepción.
Alemania me ha dejado a cuadros: bajo la batuta del joven talento Özil, Khedira y el cien por cien germano Schweinsteiger, están cuajando un torneo espléndido. El enfrentamiento contra Argentina promete ser de altos vuelos. Sobre éstos, sólo un nombre... Diego Armando Maradona. No sé cómo cojones lo ha hecho, pero ha formado un conjunto de lo más unido, mortal en ataque. Messi no ha mojado aún pero dirige con maestría la orquesta albiceleste (consiguiendo por fin un consenso nacional), y el Pipita ya lleva 4 goles y se destaca como pichichi del Mundial. Junto al Apache, forman una tripleta de aúpa, y son claros candidatos a liarla gorda.
Puestos a apostar, me atrevería a pronosticar unas semis entre Brasil (previo partidazo versus Holanda en cuartos) y Uruguay y por el otro lado... un Argentina-España. ¿Y por qué no?
De todas maneras, este Mundial pasará a la historia por el juego rácano de la mayoría de los equipos. Por el miedo de los entrenadores a intentar jugar un poquito a fútbol y atacar, por las cagadas de los porteros y de los árbitros, por el balón de playa ese que hace cosas rarísimas (¿excusas?) y por alguna cosilla más. Por la venganza alemana del Mundial 66 (gol fantasma mítico), por jugarse en África y por todo lo que está por venir, que espero que no sea poco.

viernes, 11 de junio de 2010

MUNDIAL 2010: VUELVE LA ILUSIÓN (DOS AÑOS DESPUÉS)

Hoy empieza la Copa del Mundo de fútbol, uno de los acontecimientos deportivos con más solera que hay. Como cada cuatro años, habrá un montón de gente pendiente de esta gran competición; millones de personas con sus anhelos y sus banderas bien izadas, dispuestos a olvidar o enterrar sus penas durante el primer mes del verano, ansiosos por celebrar las victorias de sus selecciones nacionales.
Respecto al torneo en sí, Sudáfrica será el país encargado de organizarlo. Es la primera vez que la FIFA lleva el Mundial al continente africano, que hasta hace poco parecía incapaz de albergar un evento del calibre. Aunque ya se sabe que el Tiempo, como ente civilizador-tecnológico, es muy relativo (si es que hablamos de eso). No voy a extenderme en las grandísimas diferencias sociales que hay en el país ni en lo exótico ni en el tema del
apartheid ni en nada de eso, pero si quiero detenerme un momento en un personaje concreto: Nelson Mandela, Madiba. El hombre que estuvo más de 10,000 días encarcelado, símbolo de la libertad del hombre negro primero y de la unión entre blancos y éstos después. Uno de los últimos grandes mitos vivos de nuestra Historia, un ser absolutamente extraordinario y revolucionador.
Metámonos en faena pero. Aquí a lo que le queremos dar protagonismo tiene forma esférica y ha sido criticado por gran parte de los guardametas:
Jabulani, el balón que ha Adidas ha diseñado para la Copa del Mundo. Y como va a mandar la palla, hablemos de fútbol.
Lo primero es lo primero: favoritos. Un purista diría que siempre son los mismos: Brasil, Argentina, Alemania, Italia, Inglaterra y Francia, es decir, los que casi siempre ganan el título. Rara vez hay excepciones en una competición así, aunque la campanada griega en la Eurocopa del 2004 aún resuena. Pero tampoco es cuestión de purismo, no te apures, ya sé que todavía no he nombrado a España; después de saldar nuestra deuda histórica en 2008, nos hemos incorporado al grupo de favoritos sin discusión y como una apisonadora.
La Roja es candidata a todo, y es en este Mundial, en el anno domini 2010, en que me atrevería a decir que hemos roto una última barrera: somos los únicos candidatos al título. Y me explico: no hay ninguna selección como la nuestra. Ni Brasil ni Argentina ni ninguna. Tenemos el mejor equipo, el más compensado, y ya no malvivimos de herencias catastróficas ni tenemos que rendir cuentas a la suerte. Y también por primera vez tenemos a los mejores jugadores del mundo. Es un hecho objetivo, y la opinión pública mundial (y la prensa en general) está rendida al poderío que profesa este magnífico elenco.
Por puestos: Casillas, Reina y Valdés están considerados entre los diez mejores guardametas del planeta mínimal. En la defensa, Puyol es un muro infranqueable todavía y Piqué se ha consolidado. En los laterales flaqueamos. Ramos es un comodín con unas condiciones espectaculares, pero en la derecha es difícil que explote, si bien cumple a la perfección. Nuestra delantera goza de muy buena salud: David Villa y Fernando Torres son dos
killers brutales, especimenes que hacía mucho que no teníamos en este país. Ambos gozan de un cartel impresionante a nivel mundial. En cuanto al mediocampo... un show. Probablemente gracias a la herencia de los holandeses, que llegaron al F. C. Barcelona en los años 70 del siglo pasado -Rinus Michels- para no irse nunca, y a la instauración de La Masía como modelo en ese equipo, disfrutamos hoy de lo mejorcito del panorama futbolístico en cuanto a arte; este fútbol total, basado en el toque y en la posesión de la pelota, no tiene parangón.
Luis Aragonés supo cambiar el timón a tiempo y renegar del
clementismo imperante en los últimos dos decenios, haciendo confluir ambos caminos, y su apuesta resultó ser cien por cien acertada. Y ganadora, que es algo que se nos podía achacar (un poco como al Barça): no sirve de nada tener el 80% de posesión si no creamos peligro, pero nosotros sabemos cómo ser efectivos. Cuando se juntan y asocian jugadores como Silva, Xavi, Fàbregas, Alonso, Busquets o Iniesta, puede pasar cualquier cosa. Y eso no se puede defender de ninguna manera. Pero si las cosas se complican, podemos sacar un par de puñales por los extremos y abrimos el campo con Mata y Jesús Navas. O metemos a Llorente. O al impredecible (en positivo) Pedro. En la Eurocopa adolecíamos de bandas, lo recuerdo bien, pero esta hornada de jugadores, la mayoría jóvenes y con mucho futuro, ha roto esquemas.
Todo este conglomerado, aunado y dirigido por la sosegada mano de Vicente Del Bosque, es
a priori imposible de derrotar. Además, las grandes potencias del fútbol mundial no parecen estar pasando por su mejor época: Brasil, con todos mis respetos, tiene como figuras a Robinho y sus condones, un Kaka' en caída libre y Luis Fabiano, que no es ni Ronaldo ni Romário pese a que asegure goles. Pero claro, es Brasil, y con el terronero Dunga de CT también es peligrosa y está bien armada. Argentina sólo es Messi (a ver el rendimiento del Pipa Higuaín y Tévez bajao la mano de D10S), que es mucho pero puede que no suficiente. Alemania, Francia e Italia están en horas bajas: creo que no podría nombrar a ningún germano, Ribéry ha tenido un año horrible, e Italia... sigue sobreviviendo con sus dinosaurios (imperdonable la ausencia de Giuseppe Rossi). Inglaterra, bajo la férrea mano de Capello y con Rooney como estrella, es el rival a tener más en cuenta. En cuanto a Holanda, como mínimo sabemos que jugará un fútbol atractivo, pero hay dudas sobre el estado físico de Robben y Van Persie, sus dos máximos estiletes. Seguro que por si acaso aparecerá Kuyt. Portugal sólo es Cristiano Ronaldo (aquí sí que no basta), y si tuviera que apostar por alguna sorpresa, no lo haría por ninguna africana -aunque Costa de Marfil con Drogba y Yaya Touré tenga buena pinta-, si no más bien me decantaría por la Uruguay del gran Diego Forlán (con el 10) y Luis Suárez juntos arriba. Estados Unidos también me gusta, en la Copa Confederaciones demostraron estar lo suficientemente europeizados (disciplinados tácticamente) como para competir al más alto nivel. Incluso he puesto a Donovan en uno de mis equipos-fantásticos frikis...
Así que hoy empieza el Mundial, y a las 15h habrá que empezar a poner la TV para ver el colorido de las aficiones en la grada, escuchar el sonido de las trompetas esas chungas que ya sonaron en la Copa Confederaciones que nombraba antes, y disfrutar de todo lo que supone esta apertura: para abrir boca, un Sudáfrica-México y luego un Uruguay vs Francia.

Por último y siguiendo en posesivo, destacar que jamás tuvimos una ocasión como esta, así que es hora de poner en práctica esta agradable e irrechazable teoría, como en la pasada Eurocopa (obviando a la euforia) y vencer a la suerte sin excusas, que el destino ha de llevarnos a lo más alto si no ocurre una desgracia que no pensamos lamentar, puesto que esto, al fin y al cabo, es sólo un deporte (que mueve masas e ilusiona por igual, eso sí).
Esto, caro amico, es sólo fútbol.
Puro divertimento.

miércoles, 2 de junio de 2010

DÍA A DÍA*


'Tienes que superar tus miedos y dejar de dejar espacio para toda esta ridiculez, que parece que lo hagas aposta', le dijo una voz. Luego anotó en un papel todo aquello:

1.- Una inquietante espera que nace un día cerca de los
altares de la memoria y muere en proyectos que se quedan en sombras.

2.- La necesidad de atar cabos sueltos con firmeza y comprobar diariamente que todo empeño acaba cayendo en saco roto, porque ya no tenía ni puta idea de cuál era el punto de partida.

3.- Estar atrapado por el futuro y visualizar el final con demasiada claridad, hasta que alguien se derrumbe y quiera resguardarse un día de lluvia que acabe en tormenta.

4.- Tener los bolsillos rotos y tan vacíos como la suerte prefiera, no hallando nunca el modo de cambiar esa inseguridad que me consume día tras día.

5.- Quejarse, odiar a todo el mundo y amargar a mis seres queridos un día sí y otro también, porque soñar es gratis pero sale caro, aunque ellos no tengan la culpa.

6.- Sufrir un extraño tic nervioso en la base del dedo pulgar, en la parte interior de la mano, cerca de la línea de la vida, síntoma de una enfermedad no manifestada aún.

7.- Dormir de día, cerrar los libros. No sonreír. Llegar a recelar.

Al octavo día, si es que esto valiera para una semana, sólo le vendría a la cabeza una frase: ¿Cómo vivirás, Johnny?*, pero a día de hoy e incomprensiblemente para muchos, en ese momento no tenía sitio para nada más.

'{...} Y verás reflejada tu estupidez en el espejo del cuarto de baño al despertar cuando compruebes que no importó lo que perdiste, si no cuánto tiempo malgastaste en pensarlo {...}'. Aquella puta voz tenía toda la razón del mundo.