domingo, 22 de febrero de 2015

LA PAZ

Tras diez meses en el servicio más especial del hospital, todavía sigo buscando la paz.
Mi paz, pero, tiene más que ver con la 'búsqueda', algo más bien abstracto y, hasta que se demuestre lo contrario en relación a lo que voy a contar, muy banal.
Hay dos pacientes de la zona que han dejado de buscar. Se les acabó el elegir. Aquello de seguir luchando, seguir hacia adelante, se acabó para ellos. Ha quedado demostrado que su visión de la pax estaba contaminada.

R. L. H. decidió casi desde el principio no luchar. No había guerra para él. Llegó en agosto y seguí su caso desde el primer momento. Nunca nadie le echó la culpa por arrojar la toalla ante la certeza de un destino cruel e ingrato como el suyo. Siempre me sentí atraído por él, por su desgracia. No podía no preocuparme por él, era imposible ir a trabajar un día tras otro sin pensar en ir a saludarle cuando estaba o en ofrecerle unos segundos, sin incordiar; luego, tus superiores te acechan y te preocupas por no atraparte la faena y miras con falsa empatía el agobio en el rictus de tu compañera mientras piensas en tu violenta visión del mundo y tienes que hacer verdaderos esfuerzos por ocultar al choni que llevas dentro.
Se moría, joder, y estaba ocurriendo justo delante de nuestras putas narices. Cómo coño se puede vivir con eso?
Bueno, claro, no hay más remedio. Todavía muchos me dicen que serían incapaces de trabajar en un servicio semejante, mi L. incluida. Recuerdo que la jefa solía preguntarme, al principio sobre todo, si me afectaba. Es como cuando ves a alguien en carnaval que no va disfrazado, y le preguntas. Y el muy capullo te responde que no, que el ya va disfrazado todo el año...
Obviamente, su mujer soporta todo el peso del cielo. Ella es la auténtica luchadora, la que pese a todo se queda aquí, a seguir. Él se ha ido, su hija D., nacida en octubre, también se va a quedar y va a necesitar una motivación de altura. Un puto drama sin parangón, vamos.
Imagínate esa casa hoy, mañana o pasado. Imagínate de aquí veinte putos años. Cómo te recuperas de un golpe así? Cómo le cuentas a tu hija que tu padre murió poco después de que tú nacieras?? 
El cáncer le devoró las entrañas y la vida le ha sesgado la posibilidad de ver crecer a su hija. Por qué yo? Y qué hay de sus padres? Cómo puede un padre sobrevivir a su hijo? Es la puta clase de lógica que rige el universo desde tiempos inmemoriales y que no tiene nada que ver con ningún puto Dios bondadoso y protector.
La naturaleza es cruel. El mundo es cruel. No hay paz. Tenía treinta y un años y toda una vida por delante.

Pocos días antes de irse, hablé brevemente con su esposa. Le expresé mi cercanía y no pudo reprimir el llanto tras decirle que mi futura hija se llamaría como la suya. No es un homenaje impostado, solo quería que supiera que no estaba sola y, de paso, advertirle de que nadie está a salvo y que la culpa no tenía nombre.

A. S. C. rondaba la setentena. Todo un gentleman, no había día en que no pasara a saludarnos a compartir unas palabras. En Navidad trajo cava, dulces y un montón de simpatía y buenos deseos. Venía siempre con su ejemplar de Mundo Deportivo, dispuesto a comentar los desajustes tácticos del Barça y el límite de supervivencia del Básquet Manresa (TDK para mi aun). Sufría un insoportable dolor en cierta parte trasera, producto de su enfermedad. Tenía muy mal pronóstico pero jamás perdía la compostura; puede que el tembleque de sus cuidadas manos sólo se debiera a la medicación, ya que su exquisita educación no le permitía salirse de los postulados burgueses menos excluyentes.
Ironizaba con su final. Yo le animaba a seguir, a sobreponerse al sufrimiento, incapaz como soy de llegar a un límite así. Teníamos cosas en común. Hizo todo lo que estuvo en su mano para sobrevivir e incluso me habló de Boston, pero no fue suficiente.

No hace falta dejar de ser buen profesional por parecer demasiado cercano. A veces estamos tan preocupados en salvarnos el culo y en estar a la defensiva 'por si acaso' que acabamos olvidando el por qué de trabajar en sanidad y su finalidad.

Tras diez meses en oncología, he vuelto a la primera línea de combate. 'De nuevo en las trincheras', como diría el dramaturgo inglés. Pierdo lo humano, los lugares comunes sobre las desgracias ajenas y el aquello de tirar p'alante y me pongo una venda y voy a olvidar esa palabreja fea que es metástasis, ya puestos; me llevo para mi búsqueda la verdadera esencia de la vida (entendida según los postulados de nuestra raza en el cosmos), una vuelta al origen del todo. Como cuando te mira un niño con ilusión, como cuando lo has perdido todo, incluso la esperanza de seguir respirando.
El espíritu. Lo auténtico. 

La jodida paz.*


*ESCRITO DEDICADO A LA MEMORIA DE R. L. H. y A. S. C.

REQUIESCAT IN PACE.



sábado, 31 de enero de 2015

ELOGIO (DE LA ENVIDIA)

Hoy que cumplo años siento envidia, y proclamo abiertamente mi desazón.
Envidio el poder que tienes, que con un chasquido de tus dedos todo repele.
Todo el mundo respeta la displicencia que tu faz no se apresura a eliminar tras el primer contacto visual; qué lástima que a mi no me salga así, y me utilicen como a un alfil.
Tus privilegios son el motor que da alas al trabajador que se consume y acaba penalizado. Tu palabra cunde en misa lo que JC recibió por nuestros pecados, que no fue poco.
Dios, cómo te envidio. Envidio la facilidad con que sentencias atributos temporales desde tu sillón (siendo cuarenta y una jornadas poco menos que un oasis de esplendor), compañero de John Doe. La incapacidad de contradecirte y tu capacidad de reacción. Tu gestión de la presión (sin parangón).
Ojalá fuera como tú. Y abrir la puerta hasta que me apetezca, y hacer tres de trescientas sin levantar la mirada. Todos saben que luego devuelves hasta el último centavo de lo que coges prestado. 
Ay, quién fuera tú. Que haces del complot un arte y emponzoñas a quién se ponga delante sin más dilación pero sin resquemor. Que disfrazas tus carencias por beneficio de un bien común, de un bien mayor. Que descuidas el rencor por construir algo mejor, algo sin el sopor del corazón arrinconador.
Joder, y tu alegría... tu resplandor ilumina al mismo sol. Tu algarabía legendaria es, al igual que tu tesón. Irradias la misma bondad que un dinosaurio de esos de los buenos con el cuello largo, no un velociraptor asesino-cabrón. Como un elefante que se reúne con los suyos para morir en esas largas y eternas travesías por el bosque, así de entrañable te veo yo.
Tus amigos se cuentan por decenas y tus enemigos desconocen ese término para asociarlo contigo. Tu lucha será recordada y, tu secretaria -para tu deleite-, nunca fue el colmo de la paciencia ni de la educación. Es imposible que nadie te desee mal, cosa que tiene un mérito atronador.
Ay de mi, que hoy cumplo treinta y cinco años queriendo ser otra persona, queriendo ser tú.
Te envidio tanto, tantísimo, que no sé cómo voy a poder disfrutarlo.
Dios... ojalá fuera como tú.

miércoles, 28 de enero de 2015

EL EMBELESE DE LA CABELLERA DORADA


Últimamente, cuando miro a mi hijo mientras la acaricio la cabellera dorada en la cama contemplando así la perfección de la obra de Dios para mi deleite -con la falta de horas y otros remiendos pendientes-, tomo conciencia del momento y la vigilia me traslada al futuro más lejano para palidecer por el vértigo de una herencia maldita no deseada. Y me pregunto... ¿qué culpa tendrá él, de mis pecados e inseguridades? Esto dura un instante apenas, como para no defraudar a mi yo de siempre, ya que a los dos minutos solo observo y disfruto alejando las turbulencias.

Respira muy rápido, joder. ¡Va a un ritmo de 150 pulsaciones mínimo! La emoción del día a día lo hace inagotable ahora que todo es nuevo y no entiende que se le obligue a dormir a una hora que conmigo casi siempre supera los límites de lo deseable para un bimbo.

Por aquí le llamarían rubio, eso seguro. La semana pasada, en Olot, la dependienta/propietaria que nos atendió exclamó: d'on els ha tret, aquests rínxols daurats? (¿De dónde los ha sacado, estos rizos dorados?). No es verdad, que yo de pequeño fuera rubio. Era cosa del conductor de autobuses aquél, que hasta hace poco me lo encontraba por la calle y que siempre me chillaba ¡rubioooo! por cualquier rincón de la ciudad.

Mi orgullo de padre es ilimitado, sobre todo estos días, que parece que le quiera más y más y solo pueda y deba superarme en todo. Le doy unos quinientos besos diarios y ya no siento aquella molestia punzante cuando su ritmo era demasiado terco para mí. Ya no busco modelar una figura de polvo y cenizas a mi imagen y semejanza.

Luego pensaba en el lejano oeste, allá por el desierto de Mojave. A. me envió unas fotos de una vida que podría haber compartido e hizo que deseara ardientemente estar allí en lugar de convertirme en el payaso triste que citaba Tony Soprano, tomando peyote y descubriendo que aquél tipo desgarbado era yo mismo en realidad y que, aquella, era una vida que yo reivindicaría. Repetirlo no me iba a ayudar demasiado, pero tampoco me afeaba tras una conversación reciente con mi amigo gallego D., il capitano.

Cumplir dos años. Cómo olvidar la noche de domingo de entonces. Y la verborrea insaciable y constante. Últimamente gozo con el cielo y sus astros, además. No sé por qué lo relaciono con la perfección. Me he pedido un telescopio para mi cumple o para reyes o para el caga tió o para cuando sea. Siento una necesidad imperiosa de aprender el espacio, me siento irremediablemente atraído hacia la puta bóveda celestial. Y nos abrazamos. Son dos cosas que van ligadas. Y le acaricio su cabellera dorada con su remolino/coronilla lastimosamente heredada. Cómo me hubiese gustado poner una cámara oculta este lunes en la guardería para ver cómo se convertía en el centro de atención.

Y le cuento el cuento del cocodril, ya que me lo pide aunque sea demasiado pronto para escuchar batallitas improvisadas, y l'avi Dani y el Capitán Trueno siempre aparecen de la mano desde que se encontraron en lo alto de la cumbre de una montaña tan alta como el cielo y los planetas del extrarradio solar. Y pienso: voy a desenterrar mi libro de mitología. Y sigo pensando: Dios es hermoso, joder.

Y luego vuelvo a mirarle embelesado, borracho perdido.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Por cierto, es mi primer fin de año en casa en muuuucho tiempo...

CLAUSURA'14 (ANNO DOMINI II)

Se acaba otro año y toca hacer balance.

He hecho este ejercicio nueve veces en este apestoso blog y siempre con una pátina de nostalgia muy presente y algo pringosa también.

Mirando atrás, se recordará que el rey de España abdicó este año y que murieron figuras notables como García Márquez y Paco de Lucía. Se habló de corrupción, como no, de aviones desaparecidos en Asia y del fracaso estrepitoso de la selección de fútbol en Brasil. Del 9-N i el camino soberanista-independentista iniciado por nuestros políticos catalanes. De la crisis, eterna y arrastrada desde 2008, de recortes permanentes en educación y salud, que es lo que más padezco yo en mi currículo.

Lo recordaré por ser el año de florecimiento de mi hijo, L., y porque nos cambiamos de casa en febrero (a una casa gigante, en la campiña). Su desarrollo como ente físico y psíquico y su entrada en contacto con el mundo académico (en lo que espero sea una larga carrera estudiantil) y todo lo que conlleva eso (enfermedades, aprendizaje, malos y buenos hábitos, etc.).

Hubo un gran cambio laboral en mi vida, ahora que caigo: dejé las noches, con promesa de volver a frecuentarlas pero. Me trataron bien en mi nuevo destino, me aceptaron sin problemas y sentí cierta comodidad. El riesgo de poltrona con esta nueva vida ha hecho que necesite recordar, también, que he tenido menos tiempo para mis cosas. No obstante, Baleares, Andalucía y Lombardía nos han visto por sus lares este mismo año, y nosotros lo hemos disfrutado.

Me hago mayor. En un mes cumplo 35 años. Me gustaría ganarle tiempo al tiempo. Echo de menos a mis amigos. Y a mis hermanos, con lo que conllevó la liberación de R.

La falla paterna continúa resquebrajándose y eso sí que va a ser un auténtico reto para el año que viene... (pienso tomar cartas en el asunto).

Musicalmente sigo out excepto por la magia de Sílvia Pérez Cruz y su sentimiento y, en cuanto a TV, las grandes series murieron y Sons of Anarchy descarriló. Interstellar ha copado casi todos mis elogios y por una vez ha dejado al cine en buen lugar.

Esta vez no hago una antología visual, como es costumbre, solo dejo estas pocas líneas como reflexión a un año en que, personalmente, destacan mi cambio laboral y el crecimiento irremediable de mi primogénito. La foto de más abajo es una noche de luna llena en mi barrio. La estampa era demasiado evocadora.

Luego el imparable tren de la supervivencia, en su vaivén constante, nos ha arrastrado en su día a día a un mundo poco habituado pero no por ello menos atractivo.

Sé que esto es solo el principio, y sé cuál es el camino. Desviarse no es una opción.

Feliz año nuevo 2015. Solo pido una cosa: ¡SALUD!


domingo, 21 de diciembre de 2014

SAN BARTOLOMÉ Y EL SEÑORÍO DE LA NIEBLA

No es que no me gustara Milano, no.

La encontré fría y señorial, como si sus propios habitantes negasen el hecho de ser italianos y les diera vergüenza.
Las costumbres hacen al hombre, y el hombre, como tal, les es fiel: me compré la Gazzetta, bebí su cerveza (¡tenían Ichnusa!), comí sus dulces (cannoli... mmmh...), busqué callejeando tiendas Diadora sin parar, charlé con extraños para comprobar que mi nivel de italiano seguía por los suelos en comparación con el de L., miré su televisión y, me pregunto a los niveles de show en los que estamos: ¿puede que La Grande Magia llegue pronto aquí y sea la siguiente atracción?

En términos de respeto, era un viaje sentimental que deseaba hacer. Y no hablo de San Siro, ni de la marca de ropa anterior. Mi compañera de viaje no prejuzga el presente anteponiéndolo al pasado por miedo al futuro, como leí en la pizarra de más arriba y no pude dejar de hacer la foto. Eso la convierte en inmortal, en mi única y auténtica musa.

Sobre su gastronomía, del Belpaese: arancini, pizze, pasta, limoncello como digestivo y mirto según donde esté. Sus monumentos, aunque miren al norte: pensad en su Duomo y en la tortura de San Bartolomé. Su ingeniería militar, Leonardo y, por qué no, en su jodida sofisticación.

No es que me gustara el frío y la niebla lombarda, no. Hablamos de un año y medio sin pisar territorio alpino, demasiado para mi idealización del país del arte, el Imperio y sus bravuconadas con rastro de lupara. 
Como una toma de contacto para una chincheta más en el mapa. Y reconozco que pensaba bastante en Ludovico Sforza (el moro), más que en cualquier otro. Sobre el cómo rebaja la tensión y su afán práctico mezclado con mi naturaleza y el final de Sons of Anarchy, citas a cuervos visitantes en la oscura noche y al no duden que amé de Shakespeare incluidos, otro rato volveremos, que vienen las campanadas.

Como si las viejas costumbres no importasen un carajo.
 

viernes, 12 de diciembre de 2014

HONDURAS PRE NAVIDEÑAS SIN IMPORTANCIA


Deambulando yo por el aeropuerto de Pisa esperando el vuelo de regreso a Cagliari, me topé con los integrantes del primer equipo de la città. Recuerdo que habían habido incidentes y la competición se suspendió por unos días tras la muerte de un policía en Sicilia;

- Hola, David, ¿me firmas un autógrafo?
- Hola chico vaya,¿ hablas español?
- Sí, bueno, soy español.
Tras un instante de silencio y con todos los trajes sentados en las frías sillas grises de espera, me agaché con disimulo intentando empezar una breve charla con la estrella del calcio:
- Se dice que el Sevilla te quiere, ¿no te vendrías para España?
- ¡Chico! Si por mi fuera iría nadando...

Esta 'exclusiva' se dio en febrero de 2007, poco después de mi vigésimo séptimo aniversario. Al final, David (Suazo, se entiende) firmó por el Inter al año siguiente, año en que empezó su decadencia. 
Hasta ahí mi única relación con Honduras, el país. Mi tan manida aerofobia, por aquel entonces, había pasado a formar parte de la historia mientras se abría un nuevo camino de regreso a mi tierra y empezaba a luchar por encarrilar una existencia acorde con mi nuevo estado mental.

¿Qué sabía yo de Honduras, hasta entonces? ¿Que su capital es Tegucigalpa y que seguramente muchos de los suyos son bastante oscuros de piel? ¿Que no me puedo quitar de la cabeza aquello de ¡Viva Honduras! del ministro Trillo? ¿Que la conquistamos a base de sangre y fuego como toda América Latina, quizás?

Seguramente. Siempre me he considerado un historiador de pacotilla. La cuestión es que he tenido que vaciar y remover mis baúles y cajas de recuerdos para dar cabida a nuestra nueva supervisora, madre de tres hijos. C., que llegó a la entrevista con aire decidido y aparentando nada que esconder, hizo que nos decantáramos por ella casi sin dudarlo. Pensamos que su frescura aportaría mucho a la causa, y en esas estamos.

Diciembre pasa rápido. La liturgia se amplía este año y no me importa reconocer que lo voy a disfrutar. Fue imposible no quedarme ensimismado repasando aquellos viejos recuerdos, al igual que un imposible es no tele transportarse por un instante. 
Dios... la de mierda que guardo. Durante años. Un día tengo que poner toda mi roba* en orden, me digo de vez en cuando. Podría hacer un museo de mi propio devenir y dejarle algo curioso a mi descendencia.

Aquel invierno viajé por toda Italia deambulando por pintorescas calles sosteniendo una botella de alcohol barato, intentando hacer fotos decentes y frecuentando compañías de lo más raras. Iba por los aeropuertos como Pedro por mi casa; pensaba que nada ni nadie podía hacerme daño y recuerdo emocionarme con muchos lugares, por ejemplo con el Duomo de Florencia. Fue como un redescubrimiento de lo sublime y lo bello en genérico y casi sin drogas. It was a very good year...


*cosas

P. S. : Por si queda alguna duda tras mirar las fotos, SÍ, trabajé en Telepizza, unos pocos meses de 2003 (en Barcelona).

jueves, 27 de noviembre de 2014

SONIDOS DEL CRESPÚSCULO


El archivo fotográfico (pensad en 'de aquí veinte años'). 
Un problema de nuestro tiempo es el mero hecho de seleccionar, de entre todo el material digital. ¿Qué descartar? ¿Qué hay de auténtico en ello?
De aquí veinte años no andaremos buscando fotos para escanear, escudriñando cada caja de recuerdos como si fuera la última.
Con suerte, de aquí tres o cuatro generaciones ya no hará falta mirar atrás.
No es que de aquí veinte años los coches vayan a volar, pese a que rondaremos el ¡2035!, habrá que poner un límite, suelo decirme. ¿Recurriré al Facebook del futuro para enseñarte fotos viejas? ¿Cuándo piense en pelis sobre el espacio me acordaré de Interstellar?
Hay que hacer álbumes. En papel. Y muchos. Como los libros. Como los sonidos del crepúsculo (deberían ser).
Demasiados. 
Las putas fotos y los problemas de nuestro tiempo. It was a very good year, na na na nananá...
 

jueves, 20 de noviembre de 2014

EL DERECHO A DECIDIR


¿Quién decidió que mi hijo chutara con la zurda?
¿Qué derecho tengo yo como padre a definir su futuro psicológico?
¿Cómo puedo orientarle en su devenir sin temor a perjudicarle, algo que, según todas las corrientes filosófico religiosas conocidas, va indefectiblemente ligado a nuestra naturaleza autodestructiva?
¿Por qué 'guardería' es sinónimo de malattia?
¿Por qué el sufrimiento transcurre en paralelo al aumento y el desarrollo de sus capacidades?
¿A quién puedo culpar por que mi retoño no hable en el idioma que yo quiero, siendo quizás demasiado pronto para preocuparse por sutilezas que señalan mis debilidades y quejas más obvias?
¿Cómo puedo no preocuparme por el país que pretendo para mi hijo y no por el que tratan de vendernos?
Y, sobre el invierno, ¿quién ha de darnos cobijo? ¿Quién nos abastecerá de leña y rica cebada cuando la vieja matrona nos abandone?
¿Es Josep Maria Bachs, fallecido esta semana, lo único que nos retraía a un oasis de suerte y felicidad momentánea allá en nuestro viejo pasado hacinado? ¿39 años son nada?
¿Existe realmente el derecho a decidir?

martes, 21 de octubre de 2014

LOS TOROS DECAÍDOS

Los toros desde el otro lado de la barrera son un poco más mansos.
La tristeza, cuando te ves superado y la propia sucesión de acontecimientos amenaza con devorarte, es menos que un estado de ánimo.
Y piensas, no lo entiendo. Y no sabes hacia dónde estamos yendo.
Y mi bimbo me saluda con alegría desde el interfono, ajeno al destino fatal de su abuela.
Oigo las voces de mis compañeros ahí fuera. Los toros, esos que antaño embestían con fiereza, son hoy mucho más mansos. Yo, en el otro lado, siento el peso de la tristeza sobre mis hombros decaídos mientras me pregunto una y otra vez 'por qué'.
No lo puedo entender.

viernes, 3 de octubre de 2014

PERSEVERARE DEMENTIA


Padezco un molesto dolor en el glúteo izquierdo desde hace algún tiempo por el cual me trató un osteópata conocido al regresar de las vacaciones de julio. Al principio pensé que era la puta ciática pero, después de un par de meses y pese a tener nociones limitadas sobre el tema, sigo sin verlo claro.
fine estate
Era un tipo regordete con barba blanca, de apariencia amable y gestos medidos, me recordó a un antiguo presentador de la televisión catalana. Todo su despacho estaba decorado con motivos africanos, por lo que supuse que era uno de esos fanáticos de ese continente. Uno de los que, tras la primera vez, solo piensa en volver. Personalmente, tales motivos exóticos me agotan.
Me crujió por todos lados y me fui para casa como nuevo. Recuerdo que al salir me preguntó '¿qué tal, qué sensación tienes?', a lo que yo respondí: me siento vulnerable, como si fuera un pedazo de mierda. Me crujes mal y me quedo tieso aquí mismo (bueno, esto último quedó en mis pensamientos).
Estuve un mes como si nada, hasta esta semana pasada que el dolor volvió poco a poco y de menos a más, coincidiendo con la puesta a punto del trabajo; sólo al agacharme me tira de lo lindo, por lo que, a través de Laura como la otra vez, le enviamos un mensaje al tipo en cuestión.
No contestó. Laura, anteayer ante mi insistencia, le envió otro, un '¿piensas en lo de Javi?', pero sin ser pesada.
Y ya. Luego, oscuridad.
Se fue. No pudo darme hora ni nada. Un dolor insoportable.

Hasta Karl Ove Knausgård. Entonces todo vuelve a afectarme y decido dejar de escribir aquí y resetear mis intenciones. Mi amigo del kilómetro 28 tiene la llave.
Estad atentos y perseverad, amici miei.

Pensar que la vida es una puta mierda y que nada tiene sentido ya no es suficiente: hay que hacer algo. No puedo dejar este mundo así sin más, sin dejar rastro sobre mi paso por este planeta.

Necesito permanecer.

Errare humanum est sed in errore perseverare dementia.

A la mierda el verano...





miércoles, 10 de septiembre de 2014

GALONES PARA BES

Este verano, en estos viajes, había que darle galones a Bes, ahora que agosto tocaba a su fin y el bronceado deja de ser prioritario. 
No nos disgustó el exceso de las Pitiusas, a decir verdad nos encandiló; la hoja de ruta que ideamos en su momento, incluyendo cambios de suelo y gastos a manos llenas, tenía pinta de ser inabordable y sin embargo no le pusimos freno: la vida es demasiado absurda como para ponerle trabas constantemente.
Galones al desenfreno, pues. Mi hermano R. se liberó y yo solo pienso en tenerle a mi lado, cerca de su sobrino. A épocas, darle importancia a lo que de verdad cuenta suele ser relativo; con el buen tiempo hay hipótesis que acaban por demostrarse y el mérito está en minimizar los daños que, mentalmente, le atribuimos al cambio de estación allá por la patrona de Barcelona a finales de septiembre.
Podría seguir reduciéndolo todo a otros factores externos como la alimentación, al hecho de hacer deporte con frecuencia o al follar. Podría intentar explicar cómo puede alcanzarse un tipo de guerra silenciosa hasta que me reclamen del otro lado, el miedo al sufrimiento de los tuyos, la inquietud por no saber denostar aquello que una vez sacrificaste.
No hay motivos para seguir de mal humor. No hay tortura que merezca ser alimentada, ninguna digna de hacer tambalear los cimientos del actual consenso. Apenas leo prensa; la televisión es un mero divertimento para nuestro retoño y solo sigo aquello que me interesa o por confesión amiga si me dejo llevar. Luego están las series, pero ese es un vicio que no pienso dejar (Gomorra, guaiò).
Tres autores han pasado por mis manos este año: Roberto Saviano, Gay Talese y Erri de Luca. Tres nomás (troppo da fare). No me he convertido en un tío aburrido; el otro día me sorprendía a mi mismo hablando de mis preocupaciones con A., la esposa de nuestro amigo fallecido tres años atrás. Son vacíos. La semana que nací? Él no vino a verme. Ningún día. Ya no recuerdo con quién solía hablar de mis cosas y, en esos huecos, echar en falta a tus iguales provoca dolor y desamparo. Gestionar otros desencuentros familiares y hacerlos viables para el día a día supondrá un bello reto de cara a septiembre también, aunque no lo desee.
Ya me puedo dar por adaptado al nuevo despacho, si bien dispongo de menos tiempo para encauzar esas pequeñas mierdas que acabo posponiendo constantemente; es imposible no tener un ojo en el nuevo curso, no controlar a Bes -ahora que mi hijo empieza el cole-, no sea que se le suba a la cabeza su nuevo poder y acabe por regir nuestros destinos basándose en el libertinaje del fin del verano. 
Uno siempre piensa en que puede ir a mejor. Por qué iba a tener que ser negativo? Quién o qué osaría detenernos ahora?
Todavía es verano, non è finita ancora.

viernes, 15 de agosto de 2014

FERRAGOSTO DEL ZENETE

HISTORIAS DEL MARQUESADO DESDE AL-DAR, ('LA CASA')
A casi mil trescientos metros de altura, en la cara norte de Sierra Nevada, se halla un valle rico en hierro y pizarra, verde por sus castaños de anchos troncos y árboles caducifolios que aguantan los áridos veranos sin llegar al paisaje lunar del spaghetti western de Tabernas, en Almería.
Los almendros rechinan alegres a nuestro paso, digo al insuflar aire ardiente, abrasado: no es mal lugar para una fortaleza y su muralla, con su foso para los cocodrilos y los despistados, por no hablar del aceite hirviendo.
- Hay un monte más alto y mejor ubicado justo al lado, no sé por qué no lo hicieron ahí.
- Era un regalo para su amada, no creo que Don Rodrigo pensara en geoestrategia después de la Reconquista.
- Y, entonces, ¿cómo es que lo construyó en apenas tres años, de 1509 a 1512?
- Se ve que hizo traer a ingenieros renacentistas italianos y todo. Creo que los moros se resistían a irse o a convertirse todavía.
Mi imaginación vuela por entre los olivos de la carretera que debieron recorrer aquellos hombres del medievo en jornadas extenuantes bajo el sofocante cielo andalusí. El hombre que cuida la fortaleza nació en ella, por lo que su testimonio resulta providencial. Viene los miércoles y hace visitas en grupos reducidos. La entrada es 'a voluntad'; una vez dentro, suelta la historia como un chascarrillo con espacio para alguna broma sobre prisioneros y mazmorras que hoy merecerían algunos. Menudo era don Rodrigo, 'más rico que el mismísimo rey'. Al salir, el anciano observa la billetera con el semblante de Gollum y su obsesión y le damos un billete rojo que no creo que quede registrado ahora que Pujol tal y pensamos, joder, ¡este viejo se saca una pasta semanal que no veas!
En la falda de la cordillera penibética, majestuoso como el señorío entero, desde lo alto, La Calahorra guarda un secreto que da eternidad y alas a la familia; a las puertas de tanta belleza, Aldeire es un pequeño reducto reconocido por su hospitalidad y las cruces rocieras que adornan sus casas de anchos muros recubiertos de cal.
Después de ojear el mármol de Carrara y lo sublime de robarle tiempo al sol, tras la siesta de rigor, no es difícil perder la noción del mismo escapando a su percepción negativa, relajando esfínteres y espíritus al son del baile agotador de nuestro pequeño retoño, imitador nato y bailaor de pura raza.
El astro rey, que se apresura a esconder como si ya hubiera hecho demasiado, todavía pica, sofoca: son más de las ocho y media y no hemos ido a ver al santo, como lo llaman aquí. El primo de Laura hizo la subida en 11 minutos ¡con su prometida a cuestas!, si bien yo tengo dudas sobre lo exagerado de esa historia de juventud; lo escribo con el máximo respeto por Dominguito, ese es su nombre, el hijo del tío de Laura, Domingo, un hombre de los de antes con su mostacho y su sombrero y su voz inquebrantable emanando autoridad por doquier.
Mi suegro y yo nos desperezamos y nos calzamos las botas yo, por dejadez, él sus buenas S. de travesía. Llevo muchos días sin hacer deporte y al principio respiro con mucha dificultad, como un cerdo vietnamita. Antes de llegar a la cima, al Castillo de la Caba, acelero motivado por las paredes de barro y fango supervivientes al acero cristiano y me sorprendo sobre manera al ver lo que parecen almacenes de algún tipo y luego me dicen que eran ¿estancias? de un complejo enorme que no concuerda con el suelo que estoy pisando.
Me acaba importando una mierda, nunca fui bueno en arqueología. Me siento radiante y justo vemos como el sol se escabulle por entre los cerros de la nevada y el Cristo -no el santo-, maltratado pese a la orografía, nos ampara y parece incidir en lo bello del lugar y, mi respiro, a casi mil trescientos metros de altura, se convierte en gozo y alegría por estos maravillosos días mientras desciendo -intentando no caerme ni tropezar con ningún matulo- en busca de una buena pieza de la abundante pizarra del lugar (pensando en qué parte de la nueva casa acabará).

miércoles, 6 de agosto de 2014

CONVERSACIÓN ESTÚPIDA CON MI (PUDIENTE) FLORISTA

Mi hermano Q. me había escrito y justo le contesto llamándole al entrar en la floristería a comprar una rosa; voy de cara a la idea, no quiero entretenerme. Son las seis de la tarde y he de recoger a mi hijo y en la tienda no hay nadie. La florista barre distraída mientras espera que yo acabe la conversación telefónica que intento cortar rápido, por el embarazo que me provoca el haber irrumpido así y una prisa que debe reflejar mi barbuda faz:
- ¿Y lo de Paul George, qué? Ah y por cierto, antes de que digas nada, Noé es un truño.
Me excuso y le emplazo a più tardi (a más tarde) ojeando la grandilocuencia chic del amplio local:
- Hola, perdoni el telèfon, voldria una rosa.
- Tranquil, ja he vist que feies i mentrestant jo també anava fent. De quin color? Avui en tinc de grogues, blanques y vermelles, de tots colors.
-No, no, vermella (como si me ofendiera ofreciéndome algo poco tradicional).
- Molt bé. ¿Te l'arreglo una mica?
Respondo afirmativamente al proceso que encarecerá la rosa hasta los seis euros: esto es, aderezarla con un poco de bambú y alguna hoja de algo que parece plástico a modo de cuerda tipo pergamino. 
Para ser falsamente amable, la florista y propietaria adinerada del negocio, aprovecha que no encuentra las tijeras para proseguir la aparentemente inocente cháchara sin dilación (aunque de reojo):
-La llei de Murphy. Necessites unes tisores i no apareixen, déu n'hi do (dejando escapar una carcajada).
Me acuerdo de Edward Norton cuando aún hacia cine decente en The 25th Hour (La Última Noche) y su Doyle, tiene gracia.
- La llei de Murphy no diu això. La llei de Murphy diu que si alguna cosa pot passar, passarà, digo con mi mejor catalán y sin pensar en lo negativo.
- Ah també, també, responde nerviosa, n'hi han moltes de lleis de Murphy eh, la torrada sempre cau pel costat de la mantega! 'Quan hi ha gàbia no hi ha ocell', com diem en català (excluyéndome y quitándole hierro).
- És una qüestió de possibilitats, resignado.
La tendera nota mi sofoco y cierta sensibilidad que no me molesto en esconder y decide cambiar de tema:
-Has fet vacances ja?
Es lo que tiene vivir en un pueblo.
- Algo, sí, encara ens queda una setmana per anar cap al sud (me enseñaron que, revelando parte de tus planes personales, creas un vínculo -aunque efímero, porque nunca se recuerda- que otorga tranquilidad al contertulio de turno y relaja el resto de la charla).
- Ah, molt bé, les vacances van molt bé per recarregar piles, són necessàries.
- I vostè, n'ha de fer encara? (Estoy a punto de tutearla).
- Nosaltres ja vàrem fer una setmaneta i ara a l'agost no tanco, a l'octubre. Això sí, tanco els dissabtes a la tarda, i vulguis que no dóna la sensació de que allargues el cap de semana i que tens un dia de més, va molt bé.
Me enciendo.
- Ja, però no és el mateix que el meu cas, per exemple, que sóc un treballador assalariat i que depenc d'un altre o d'un tercer, vosaltres segur que disfruteu un negoci vostre com aquest que segur que el teniu perquè és un món que us agrada i ho disfruteu i no aneu enfadats ni amb mala cara a treballar cada matí [...], como no dejándole otra opción.
Sin réplica y con el rostro oscurecido y recio se olvida del tubito con agua que tiene que servir de soporte airoso a mi rosa roja hasta que llegue a casa y, ahora sí, responde distraída en sus pensamientos de privilegio inducidos por mi lenguaraz soliloquio con un és veritat, que m'ho has dit, me n'havia oblidat.
Pago los putos seis euros con un billete de diez que ni se molesta en recoger de la mesa incluso después de la vuelta, dejando en evidencia su pudiente estatus -reafirmando su posición-, ya despidiéndose.
Salgo por la puerta con el teléfono en la mano buscando la 'q' en la agenda, no sin antes mirar atrás y dejar escapar una sonrisa maliciosa al pensar en el título de lo que será este escrito, CONVERSACIÓN ESTÚPIDA CON MI (PUDIENTE Y ESTÚPIDA, que me ahorro) FLORISTA, y me digo: perfecto. ¿Qué quiero destacar? Las diferencias de clase, el bilingüismo en la Catalunya del auge del proceso sobiranista actual, las convenciones sociales, el abismo generacional. No creo. 
Comunque (de todas formas) me llega para un post de sobras.
Agosto ya.
Hay que joderse.**

**comenta si necesitas traducción al castellano

lunes, 21 de julio de 2014

DIME QUÉ VES

Te has pasado los casi treinta y dos años de tu existencia peleando por tu identidad y me pregunto, dime por favor, que qué diablos debes ver ahora, que yo me vi reflejado en tu terquedad.

Eras prisionero de una condición alienante sin que tuviera que ver contigo mientras yo me preguntaba, una y otra vez, que qué carajo estarías viendo, que nosotros nos estábamos yendo.

Ocultado entre las sombras de una represión tan silenciosa como letal el ninguneo de tus cercanos fue, de repente -en serio-, dime qué demonios has visto durante estos últimos años. Hazme partícipe de tus nuevos ojos sin venda, o de tus viejos anhelos en mi ceguera tan cargada de arrepentimiento como impedida y, de paso, saluda a tu insularidad cautiva.

Vuelve, dime quién eres. Y qué diablos ves.


sábado, 19 de julio de 2014

CANÇÓ EN ITALIÀ PER A QUE LA CANTI LA SÍLVIA PÉREZ CRUZ AQUESTA NIT A SANT FELIU DE GUÍXOLS


Mentre apurem les últimes hores de sol i platja de les primeres vacances, les Pitiüses queden tan lluny com la humanitat vulnerable de la pel.lícula "Her" i l'últim reducte de la veu propera i capaç de la Sílvia Pérez Cruz, per a la qual he escrit una cançó en italià (ja que, si no m'erro, no en té cap en aquest idioma), pensada amb aquells instruments de corda del sud; *

IO SOGNO

Io sogno in un mare di speranza
Io sogno in un mondo pieno di sorrisi
In un paese senza nessuna distanza
dove il cielo non ci lasci senza latitanza;
Io sogno con i miei mentre gioccano, vicini
Io sogno, a volte, con quel vecchietto
simbolo della purezza delle crisi, zio mio, cammini;
Io sognavo ed il bimbo mi guardava
con gli occhi liberi di colpa, con troppo rispetto.
Io sogno in un mare di pipistrelli
Io sogno in un mondo di colore
Non molto lontano dagli aneli
(di quelli)
dove il cielo e l'anima fossero mille ore.

*Inacabat (perdoneu lo cursi i allò incomprensible i la falta de recursos aquí a la platja no eivissenca).

sábado, 5 de julio de 2014

CONFLICTO INTELECTUAL

El problema de mi reinserción social es que entra en conflicto con una firme voluntad de recuperar, al mismo tiempo, parte de mi vida espiritual e intelectual.
He probado en verme mirándome en muchas bodas. Acontecimientos, en su mayoría, acumulados en los últimos cinco años, como tantas otras cosas que tardé demasiado en hacer (conducir, comprarme unos zapatos, ser adulto); y en esas celebraciones ajenas a mi estropicio, en todas ellas, encontraba un motivo para insuflar aire al personaje que con tanto mimo creé al repetir curso en el instituto hace ya tantos años.
El Mundial de fútbol nos dejó sin aliento pronto, a la segunda de hecho, y en el descanso del día aciago de Chile me llamó mi amigo noruego K. para preguntarme que qué pasaba; míster Potato no ha sabido verlo, le dije, no lo entiendo. Tienes que creer, me dijo en su español de las noches alcoholizadas, como nuestra filosofía, you know.
Esta última referencia me dio que pensar tras el más dura será la caída de rigor; teníamos una frase que era como nuestro emblema, versaba sobre cómo afrontar la vida y, resumiendo para no alargarlo, hacia hincapié en la futilidad de lo prohibido. La sensación era muy positiva y, pese a la contundente eliminación tempranera, me sobrevino un soplo de energía luminosa y concluyente al percibir la playa cerca.
Holidays, bitch. Las medidas que había adoptado no me habían alejado de X. y A., como solía pensar -aquel barco zarpó en buena hora-, era solo que seguía siendo incapaz de valorar lo suficiente las decisiones que tomé en su momento. Como dice Saviano en su CeroCeroCero, 'una elección siempre trasciende el cálculo, extrae fuerza e inevitabilidad de su zona ciega. No sabes nunca hasta qué punto lo pagas. No sabes cómo serás capaz de mantenerla, día tras día. No entiendes realmente lo que estás haciendo, lo que ya has hecho.' Qué sabrían las Pitiusas...
Lo peor fue tener que hacer el DNI de mi hijo. Tuve que ir, en el primer round, a las ocho de la mañana. La cola daba la vuelta a la calle, si bien no fue suficiente: al llegar a la puerta, un policía hipervitaminado e hipercafeinado ejercía su papel de pésimo relaciones públicas con absoluta crueldad y menosprecio. Puede que piense que, sea como fuere, su puesto ha de ser ingrato y, como tal, asume su rol de villano de la función con tanta naturalidad que haga que uno no se crea con derecho a réplica ni mucho menos: 'Aquí hay gente que se espera desde la 1, no podemos diferenciar', le digo, 'nos hemos quedado cuatro sin número, no podría hacer una excepción?' 'Aquí tratamos a todos de igual', de manual: 'Si fuera así no haría falta diferenciar respecto a los que han llegado a la una, no?' 'Oiga yo le he hablado de usted, así que haga el favor...', y se contoneaba buscando a quién más repeler mientras yo pensaba 'pero si yo no te he tuteado' como un tonto.
Me fui a casa con un cabreo monumental y con el rabo entre las piernas. L. incluso pensó que le había dicho de todo al tipo, cuando no convenía si iba a volver a la mañana siguiente; el segundo round fue distinto, ya que decidí llegar a la puta cola a las putas 7. Dos horas de espera con un frío impropio de julio y mucho Saviano entre legañas. Amistad surgida entre los asistentes, sufridores todos de un sistema extraño y diferenciador, aglutinador de extranjeros, nacionales, fumadores, gente con un cuestionable sentido de la higiene; buscadores de deneís y pasaportes y permisos y papeles y alguna mierda burocrática ininteligible supuesta más. 
Acabé el trámite a las doce del mediodía y todavía tuve que aguantar frases de fondo como 'cuánta educación falta hoy en día ', y que el sbirro me reconociera 'veo que ya tiene usted número, vino ayer verdad?' o 'no le he dicho nada antes pero en el pasillo no pueden jugar los niños' y, yo, sufriendo las gotas de sudor frío cayendo por mi frente, amparándome en la pequeña Malak mientras me contaba su vida y el cómo se había abierto la cabeza en las sillas de espera cuando era pequeña -tiene 6 años i mig- en un catalán-casi-castellano-medio árabe de lo más gracioso e ingenuo, tratando de localizar visualmente a sus padres y escuchando de esquinillas, deseando largarme de aquel puto lugar y empezar mis vacaciones de una vez aunque el conflicto auténtico estuviera servido. Necesitaba un beach club para resarcirme.*

*Escrito desde el teléfono en unas condiciones inadecuadas.

miércoles, 18 de junio de 2014

MUNDIAL 2014: GRANDI SUCCESSI (BATIR AL CAMPEÓN)


Antes de irme a vivir a Italia -después del verano de 2006- hice una búsqueda musical para meterme en el papel y empezar a ejercitar el oído y, entre otros que luego fueron importantes como Negramaro, me topé con un disco de Jarabedepalo titulado Grandi Successi?, así, con el interrogante.
Pensé... ¿se están riendo de ellos? Era un Grandes Éxitos versionado pero con una duda ahí en medio que no sabía si venía del grupo (¿titulado por ellos con o sin ironía?) o de la edición italiana con o sin (mala) intención. Nunca lo comprobé y el tiempo no ayudó a mejorar la imagen de grupo-llamarada-repetitivo-muerto-sin ideas que resta en el imaginario popular, si bien acabé llegando a pensar que al bueno de Pau Donés, su líder, le importaba más bien poco todo lo que se dijera sobre él o su banda tras no poder repetir, con los años, el éxito fulgurante y atronador de La Flaca (inundando de esta manera el verano del 97 y parte de 1998).
La Roja, en cambio, no es como una llamarada. No es flor de un día. Su éxito se alarga desde 2008 y ha sido incontestable e inspirador. Su fútbol, basado en el tiki-taka o el toque, ha pasado por encima del físico con absoluta convicción, dejando en evidencia que lo estético puede superar a lo práctico y que los títulos y el prestigio no vienen garantizados por el uso de tácticas ultra defensivas ni por jugadores poco dotados técnicamente.
Los logros de la Selección Española de Fútbol han pasado a formar parte de la historia tras conseguir dos Eurocopas seguidas (2008-20012) y el Mundial de 2010. Nunca nadie había logrado semejante hazaña, convirtiendo así al equipo en leyenda viva y registro para los anales y nuestros anhelantes sueños desde la infancia más ingenua hasta el codazo de Tassotti y el consiguiente despertar, catorce años después, tras el penalti de Cesc Fábregas ante l'Azzurra y la maldición de cuartos hecha añicos.
Suena a despedida y un tanto ceremonioso pero no pretendo escurrir el bulto. No has leído una introducción tan pomposa para nada; no intentaré defender un modelo que ha funcionado claramente y que, en apariencia y según proponen algunos, podría estar tocando a su fin. En cuanto a la lista de 23, la no presencia de Callejón y Llorente, por las variantes que ofrecían, me parecían los únicos contratiempos, junto con algún puñal de banda sin Navas lesionado, ya que la carrera de Villa y Torres estaban bajo mínimos. No obstante, la plantilla es tan amplia como estupenda es la generación de futbolistas que la precede y la que la continuará (a nivel nacional con una cantera de talentos inagotable). La verdadera cuestión, lo que está en duda, es el cómo. Los jugones, que han marcado una época y nos han hecho grandes, están ahora en duda; debe ser más fácil ponerlo todo en manos de terroneros, auténticos soldados universales dispuestos a todo (libros de estilo de Mourinho y Scolari, para entendernos). La ausencia de movilidad, presión y, qué cojones, el correr, quiere sentenciar el juego combinativo que deviene de la acumulación de centrocampistas en la parcela ancha del campo, enterrando así a una de las mejores rachas de la historia y mostrando una nula y extraña capacidad de reacción ante los nuevos retos.
¿Hay falta de hambre, de ganas de conseguir más títulos y fama? ¿Puede un deportista profesional bajar el nivel debido a la falta de interés o a la costumbre? ¿Por qué los centrocampistas no corren ni pelean? ¿Es tema ciclotímico? Decíamos, sobre del Bosque, que a él no le pasaría lo mismo que al Barça (desgaste y nula capacidad de reacción en lo previsible), que sabría cómo mitigar los daños de un sistema oxidado y previsible (valga la redundancia). Que el doble pivote sería lo que el muro para el Castillo Negro: una barrera infranqueable. Que los jugadores del Madrid y del Atleti darían solidez al débil triángulo Busquets-Xavi-Iniesta. Que un Sergio Ramos en plenitud sería imposible de desbordar. Pero no.
Hablo de fútbol. Estamos en 2014 y se está disputando el Mundial de Brasil, el del despilfarro y las desigualdades, el de Neymar y el balón Brazuca. Han empezado los segundos partidos de la fase de grupos y apenas han habido sorpresas excepto la del segundo día: España cayó goleada y humillada por Holanda 1 a 5, dejando una imagen pésima y una sospecha puesta mucho más que en solfa. De ahí y del Barça de los últimos dos años vienen estas líneas mientras planea un se veía venir en el ambiente; Mourinho se cargó a Casillas psicológicamente y Xavi ya no está para grandes batallas y ya tenemos todos los ingredientes en la marmita. ¿Se acabó, pues?
Hoy, la Roja, se juega su camino ante otra roja, la rocosa chilena. Ganar dos Mundiales seguidos sería mucho más que épico y, no se me caen los anillos mientras lo escribo, así pensé que pasaría, todavía ahora lo pienso.
No es una  cuestión de falta de confianza en los jugadores. Tampoco me pregunto si, en verdad, hay que pegársela de veras para reaccionar y regenerar el equipo desde las bases. Si el seleccionador ha perdido esa chispa que le hacía ver las cosas antes de que pasaran. Ni sobre una muerte digna. Estamos hablando de crédito, el que tiene nuestro combinado. De confianza.
Sería absurdo no pensar que podemos ganar a Chile y luego a Australia y luego plantarnos en octavos de final. Ya habrá tiempo para caerse y perder ante la local Brasil o cualquier otro europeo fuerte como Alemania o Italia o la Argentina de Messi y luego levantarse de nuevo tras pasar por el riguroso túnel.
Ya habrá tiempo para hacer balance de esta gloriosa época.
Tiempo para reconocer la derrota.
Tiempo para batir al campeón.

viernes, 16 de mayo de 2014

TATUARSE ENVEJECER

No quería envejecer.

Tenía un miedo atroz a la enfermedad, esa que ahora le rondaba y antaño lo extrañó.

Solía pensar que todo cambio era beneficioso, que la dormidera acechando no podía ser buena compañera, pero El Caminante, errante en su joven naturaleza, no entendía todavía los resortes de una vida erguida y desaprovechada.

Cuando se topó de frente con aquella maravillosa mesa, entre la maleza y la salvaje promesa de un futuro sin prisas, le sobrevino un ataque que haría temblar a los mismísimos demonios de Leonardo.

A su sombra yacían los escombros de un pasado al que pretendía homenajear como réprobo de la memoria de corto alcance, artista de una eterna languidez utilizada como escudo de marras.

¿Qué había cambiado? Las compañías que lo circundaban, entre otros asuntos y no tanto los laborales. Los tatuajes.
Echaba mucho de menos a los amigos de verdad, a los de siempre. Es como si crecer y madurar y envejecer y procrear lo apartara inconscientemente de ellos, como la rama seccionada del árbol yermo símbolo de una tierra que se debate entre el hoy y el ayer.

No quería envejecer, se decía, 'solo tengo treinta y cuatro'. Y un lumbago y unos dolores que jamás había experimentado. También ha estado en lugares inhóspitos y ansiaba viajar a los Estados Unidos de América a por Albert * y a la Guayana Francesa con il marchese y sus bosques milenarios, achaques, todos ellos, que nunca parecían querer desaparecer.
Se había adelantado a la crisis de los cuarenta.

Era más de playa, de sol aprovechado. Echaba de menos el sur. Y el ser joven.

Notaba que estaba envejeciendo, y lo odiaba. Y a los anillos de los árboles altos y fuertes y a Malick que les jodan.

*ESCRITO DEDICADO A ALBERT EN SU TRIGÉSIMOPRIMER ANIVERSARIO.