lunes, 31 de diciembre de 2007

CLAUSURA '07

UNA CÁMARA PARA LA GUERRA DE CADA DÍA

Manresa, 2.1.07

Chirico Devoto, Via Logudoro. Cagliari. Gennaio.


Firenze, Siena, Venezia y Cagliari. Febbraio.


Eclissi y Cala Doméstica, Sardegna. Marzo.

Orientale Sarda y Cagliari. Aprile.


Tharros y Cagliari. Maggio.

Cagliari. Giugno.

Roma, Cagliari y Camino alla Luna. Luglio.









Manresa. Agosto.

Barcelona. Settembre.

Blanes y Valencia. Ottobre.
Un pueblecito de Alemania del Oeste. Novembre.
Carcassonne. Dicembre.
Manresa, 1 Enero del 2008.
VULNERANT OMNES, ULTIMA NECAT

martes, 25 de diciembre de 2007

NO ESTAMOS SOLOS, NO

Las fiestas de navidad y año nuevo son fechas potencialmente más peligrosas que otras. Suele ser una época en que la mente se abre y puede llegar a jugarte malas pasadas, sobretodo si te planteas el estilo de vida que llevas.
Estos días recordamos el nacimiento de JC, pero según J. J. Benítez y otros, esto no es así debido a un error de calendario. En ese caso -peculiar o particular según se mire- sería agosto el mes del redentor, en pleno sofoco del calor veraniego.
En estos días, pues, asistimos al folclore que deriva de ese acontecimiento a ojos de la ortodoxia católica. Con cierto pavor, esos ojos no pretenden cerrarse lo más mínimo si caminas por la calle; vemos fachadas completamente cubiertas en un espéctaculo de luces decorativas que visten los balcones y terrazas de buena parte del planeta. Hay bloques realmente espectaculares, auténticas obras de arte temáticas y de buen grado laboriosas para sus creadores -llenos de amor o no sé con qué diablos en sus cabezas- que se sienten legitimados del todo para adornar los exteriores de sus viviendas sin escatimar. Imagínense como serán los interiores de más de una, con ambientes recargados a tope y un jodido aveto que alguien ha cortado para que decore el salón de la casa del mamón de turno que necesita sentir el calor de la navidad. Perdón, que hay niños en la sala.
Quizá también podríamos echarle la culpa de eso a los estadounidenses. De lo que sí podemos rajar es de las pelis que están haciendo; en estos días, pues, tampoco cesa el empeño de recordar a las masas su asquerosa soledad. En parte debido al pudor de los medios (al poco pudor); campañas publicitarias, negocios varios, Melendi en El Corte Inglés, etc. La otra parte toca directamente ese cine denostado anteriormente, y las series de TV también. Soy Leyenda, la de Will Smith -que si no fuera por estos delicados días pasaría a la historia sin pena ni gloria en la enésima decepción- nos deleita con algunos momentos y lecturas entre líneas de lo más interesantes. La paranoia del personaje de Will -en teoría todos los seres humanos de la Tierra han muerto por un megavirus- es entendible y valorable como fuente de otro posible camino a tomar por el film; la escena del videoclub acojona por su desesperación, al igual que la rutina diaria en su casa o los diálogos con su perra Sam. Pero como casi toda la basura, desemboca en mierda pura: acabará convirtiéndose en redentor de toda la raza humana -cual JC de nuevo-, cuando deberían haberse centrado en ese aspecto tras algunos silencios de lo más logrados. De todas maneras -y ahí radica el quid de la questión- no tienen ningún reparo en hacer bandera de esta frase: no estamos solos. El último hombre de la Tierra no está solo... tiene cojones la cosa. Otro film en los dominios de nadie, mensaje vilipendiado.
Uno ya no puede ir al cine a liberarse, así que acaba por refugiarse en las series de TV (grabadas, claro). De entre el amplio abanico de los últimos tiempos -con un alto porcentaje en calidad y prestaciones- destaca Perdidos. Totalmente adictiva y con reclamos bien llevados, también ésta aborda el tema de la soledad; no obstante, goza de lecturas más amplias y no tiene la estrechez de miras del cine hollywoodiense (aplicable a Roma y a Los Hermanos Donnelly, aunque en menor medida, y a la grandísima Los Soprano). Por encima del trauma general del accidente aéreo, se elevan dilemas individuales que reflejan personalidades caóticas y de lo más atrayentes, que hacen de comentarios habituales (un "no estás sólo" de Sayid a Charlie tras el rapto de Claire por "Ethan de la selva") un delicioso convite a saborear poco a poco. Estas personalidades cubren con finos velos fachadas típicas basadas en tópicos (el gordo zampabollos, la rubia cañón tonta del culo, la enigmática y atractiva "amazonas", el médico altruísta líder, etc.), y ahí radica su logro, su encanto. A J. J. Abrams y cia. no se les caen los anillos en decírtelo a la cara; no se esconden, sino que invitan a quien quiera meterse más allá para ver qué se descubre -enfrentándote a la soledad- o para que escojas tu fachada. Los personajes parecen tontos, pero no lo son. ¡Con descarada desfachatez incluso nombra personajes al son de la filosofía decimonónica! Con el regreso a lo natural aparece John Locke, empirista inglés del XVII, maestro equilibrista y el que se lleva la Palma de Oro al misterio.
¿Creéis que éste pájaro se siente solo?

Para las almas perdidas solitarias, naufragadas y desafiadas en navidad.

viernes, 21 de diciembre de 2007

APÓSITOS NAVIDEÑOS

Había perdido la noción de lo que había hecho y lo que no. Las fronteras no estaban claras; sabía que había dormido y encarado bien este principio de fiestas, pero en ciertos aspectos le daba la impresión de hacer las cosas dos veces, o incluso no haberlas hechas. Qúe le faltaba, qué se dejaba, con las barreras levantadas.
Si perdía la concentración su factor disperso salía a la superfície sin ningún pudor. Todos podrían apreciarlo entonces. Él seguía empeñado en parecer otro, cuando en realidad sufría por dentro un constante acoso y derribo. Y eso se nota por fuera.
En según que ambientes es fundamental no mostrar todas tus cartas, el sempiterno as en la manga: ten cerca a tus amigos pero más cerca aún a tus enemigos. No le hacía ningún bien esa política, pero era la que debía llevar, aunque ni siquiera aspirara a llegar a algún lado.
Este momento le recordaba a aquellas épocas en la librería, siempre por navidad y en abril. Un movimiento febril que sabía nocivo del todo, "escucha la caja registradora", como una voz que le mantenía a flote. Todo lo demás se mantenía desde un cienagal. A los cada vez más escasos escarceos físicos se le podía sumar una manía persecutoria acentuada al verse en la gran ciudad. Desentonaba fuera de ese ambiente, así que lo que le alimentaba -aunque no supiera para qué- también le destruía a cada paso que daba, entre el fango, esperando una especie de Anunciación.
Ellas no podían entenderlo. No sabían como puede llegar a pensar; sólo una rata como él, de su calaña, podía mirarle a los ojos y exclamar: estás fatal, pero todo pasará. Tutto andrà bene. Se lo merecía, mas cantos de ciegos sordos y palos tristes recibía. Vivir conscientemente pero empantanado.
De esta manera el teclado empezó a oírse de verdad. Sonaba por todas partes. El lugar donde empezó mucho -Egipto- se convirtió en su válvula de escape y, la música, su guía.
De golpe, de pequeño, cuando escuchas algo que te gusta mucho, se te abren los sentidos. Te dices: esto es lo que me gusta, lo que me llega. Me emociono, me hace vibrar, piel de gallina. Combinado con influencias de diverso índole (familiares, amigos) empiezas a crearte tu propio listado musical. Creas tu camino musical. Ya en la adolescencia eres más vulnerable que nunca, aceptas mucha mierda, pero en el fondo da igual, al final se impondrán otros baremos. Al acercarte a los 20 ya lo tienes claro, ya tienes tus grupos. Puede que tengas uno-guía desde el principio, uno de esos que lo marca todo, desde tu personalidad hasta la ropa que llevas. Uno rockero, si tus grupos posteriores lo huelen. El resto es recibir, buscar, ver; tus amigos te hablan, el vecino te despierta, Dj Amable, etc. Pero ya sabes qué aceptar y qué desechar: ya tienes un perfil musical creado. Así vas sumando grupos o solistas a tu listado. Puede que tengas 4 o 5 favoritos y que te pases los años siguientes esperando sus nuevos discos, pero siempre con la mente abierta a nuevas sensaciones, a nuevos descubrimientos. El tiempo que pasa hasta que esa gente publique nuevos discos te lo pasas buceando, hasta que incorporas alguno nuevo a tu listado.
La "espera musical" es lo mejor. Escuchas desenfadadamente, descubres tendencias y comparas grupos sin ninguna presión, esperando ampliar tus favoritos.
Como ya se ha dicho muchas veces, conseguir lo esperado hunde, adiós a la ilusión. Tanto tiempo pensado... para qué, para nada. La salud te va en ello, y pierdes hasta el dinero, catalano; joder. ¿Me quiere? ¿No me quiere? El acto de deshojar la margarita -ñoño como esta palabra de por sí- esconde verdades dolorosas, hasta que llegan Omar, Cedric y toda la troupe desde el manicomio y hacen saltar la banca en pedazos.
Para hacernos menos pesado el arco iris de la navidad en esta era vulgaris.

martes, 11 de diciembre de 2007

BAJO DESGARRO 4.2

CAPÍTULO CUATRO PUNTO DOS
NON COMPOS MENTIS


Eran tres o cuatro cosas las que le molestaban. Eran muy jodidas, porque ya se había recuperado, seguían ahí y no había manera. Algunos signos a favor: había más gente que sufría su mismo mal, cosa que diversificaba la cuestión y los lloriqueos maniqueos. Los mareos estaban casi en China. Más tarde, días después, volvió aquella sensación de mirar y no ver nada. De pensar en el cansancio antes mismo de que llegara. Preveer la muerte volvía a ser peor que la propia muerte, joder.
Lo del punto es porque el mal principal sí que se fue. El problema es que si no escucha, no descansa, lo pasa mal. Como ahora.
Ningún castillo podía atenuar eso, ningún viaje; eran sólo soluciones temporales, el auténtico desgarro no tenía cura. "Si ahora vivo así, con privaciones, ¿cómo lo haré dentro de 10 o 20 años?". Si es que llegas.
El cuerpo está condenado, sólo el alma puede salvarse. Dale placer al cuerpo indiscriminadamente pero no descuides los affari del espíritu. Un desequilibrio en ese campo atenúa desgracias, catástrofes y otros problemas de corazón.
A ese ritmo, solamente había un par de cosas que podían cambiar aquellas dinámicas: un trabajo auténtico y alejado de presiones sociales o públicas y una mujer. Indistintamente. Respecto a lo primero no pintaba muy bien, almenos de momento. Debía seguir en esa oficina, como mínimo, un año más. En cuanto a lo segundo tampoco se salvaría -tampoco "le salvarían"-, almenos no de momento. Los principales síntomas detectados y, sin embargo, nada podía hacer, ninguna cura prevista.
Menudo montón de mierda. Veía, seguía viendo, su oscura inmediatez a meses luz.
Cuando sabes, cuando ves. No hay medicina peor. La certeza, la claridad. Ahuyenta, el factor sorpresa se difumina, resulta menos atractiva en general; eso, para la gente como él es fundamental (ser tonto, en resumidas cuentas).
Así pasaban los segundos, los minutos, las horas. Los días, los meses. Los Mundiales de fútbol, las Eurocopas. Los años.
28 años cual hoja al viento, como un auténtico 'benay'.

jueves, 6 de diciembre de 2007

BAJO DESGARRO 4.1

CAPÍTULO CUARTO PUNTO UNO
LOS ECOS DE LA CRUZADA

Se preguntaba dónde estaba, o dónde había ido a parar. Es cierto, lo tenía de la mano, superado, aniquilado. Pero ese poso amargo volvía en pesadillas, como aquella que tuvo el caballero en plena cruzada;
"En plena noche, aun bajo el candor de una fogata brillante y azarosa, sentí un escalofrío intenso que recorrió mi cuerpo entero, de pies a cabeza. Me desperté en el acto, sobresaltado. Miré a mi alrededor con reservas, pero allí no había nadie, solamente yo. En las estancias contiguas todo seguía en orden: el silencio lo cubría todo."
Sintió pavor, pensaba que había descuidado sus deberes o que quizá ya no rezaba tanto, pero no estaba limpio, era un impuro, se merecía la hoguera. Cual hereje en tiempos peores, no tenía ningún derecho a reaccionar así, estaba totalmente podrido;
- Llegas tarde. Hace días que te espero.
- Aún no era tu hora.
- Y ahora sí...
- He venido a proponerte un viaje.
con nervios de acero todavía
- ¿Un viaje?
- Cierra los ojos.
El caballero obedece. La conversación no da para más, pero él ya no tiene nada que perder.
Al abrir los ojos, el caballero no da crédito a lo que ve.
- ¿Qué diablos es esto? ¿Dónde estamos?
- Este es el mundo que tu conoces, 2,000 años en el futuro.
- ¿Cómo?
El panorama era desolador. El caballero andó unos metros y cayó rendido al suelo, de rodillas. Con la cota de mallas medio rota, la mano derecha en la vaina y su escudo demasiado pesado cargando su maltrecha espalda, no tenía fuerzas para más. Su cabeza no pudo procesarlo. Abatido, se giró y miró a la Muerte, que blandía su resplandeciente guadaña:
como un eco atronador
- Yo no he tenido nada que ver.
exhalando los últimos suspiros de aquella vida
- Hu-bbbiese... pre-fe-rido... una parti-da d-e ajjjjj-e-drez...

sábado, 1 de diciembre de 2007

BAJO DESGARRO 4.0

CAPÍTULO CUARTO
EVASIÓN Y VICTORIA MOMENTÁNEA

Se encontraba entre los bosques tupidos y húmedos de niebla, aquellos lares dónde una vez trataron de detener a Máximo. Qué sabrían los bárbaros, si todavía seguían viviendo de la misma manera.
Seguía viendo las cosas igual, como los germanos. A orillas del Rhein viviría sueños de otro tiempo y olores gélidos de ultratumba. No había espacio para nada más, entre casas de tejados negros hechos con pedazos de volcán y vinos calientes para amedrentar fantasmas y monstruos de peor calaña.
Dudó en un par de ocasiones, es cierto, pero se decía -en los momentos delicados- una y otra vez que no rompería ningún plato, que masticaría con la boca cerrada hasta que pudiera aguantarlo.
Como todas las veces que se largaba, esta, aunque breve y sin el mismo significado -prácticamente era una escapada como las que hacía todo el mundo que conseguía un par de días libres- adquiría unos tintes oscuros como esos tejados y demostraba su capacidad de aguante; viaje de guerrillas, fuego de su fuego congelado, cogió su macuto con un frío del carajo -y él sin abrigar- y se adentró en aquellos bosques desconocidos, en aquella jerga inusual, escudriñando aquellas duras facciones ciudad por ciudad nel oeste rheiniano.
Todo le era extraño, "es como estar en Japón", gótico alemán, costumbres afanadas y un montón de referencias en la cabeza.
Por el Mosel, en el Lorelay, hay un valle o una depresión donde antaño hubo un río, dónde anida la rubia aún, aquella que hizo perder la cabeza a los marineros, en tiempos de aguas agitadas, y esfondaron todos los bajeles, algunos proyectos de drakkar, otros simples de medio fondo, Oigo el cuerno la llamada, como las sirenas de Homero, 'no te acerques que te embaucan', arrecifes para la nada.
No podría haberlo hecho solo. Para él, como ya he dicho, todo le era jodidamente extraño, y también fascinador, en la medida que lo es todo aquello que te atenaza e inmoviliza sobremanera.
- Sai, ho visto uccelli piangendo stasera.
Se ha demostrado que es la mejor receta, sin duda alguna. Viajar es sinónimo de éxito. Y el billete para la gloria reside cerquita de la mente y adopta formas de lo más inusuales una y otra vez: una pequeñita pastilla te puede llegar a ofrecer todo lo que la vida quiere arrebatarte. Demasiada poca serotonina hace que las sinapsis vagueen y se olviden de atar cabos entre neuronas, y eso no puede ser.
Para nadar hace falta saber nadar, pero puede que si te tiras al agua tu propia capacidad de supervivencia llegue a sorprenderte, como colofón final.

Busco en vano esto que siento
De por qué estoy tan triste y apenado;
Una historia me ha dejado sin aliento
sin descanso en éxtasis he quedado.


Fresco está el aire y oscurece
calmo está el Rin en su mover;
La cima acantilada luz parece
es el último brillar del sol atardecer.


Las más pura de las doncellas sentada
allá arriba lleva a maravillar.
Su dorado tesoro se mostraba;
su dorado cabello ella al peinar.


Con un peine de oro ella al usar
canta una canción ensoñadora
su melodía extraña al sonar
es intensamente abrumadora.


El pescador en su pequeña barca
apresado es en su anhelo y suspirar.
No ve las rocas no las abarca
Sólo allá arriba se pierde en su mirar.


Creo que el oleaje pronto arrojará
a ambos, a su fin a la barca y al ser;
Eso es lo que esa canción logrará
La Lorelei en hechizante atardecer.

"Die Lore-ley",
Heinrich Heine
*


*in tedesco è troppo complicato